Electores mexicanos divididos entre la derecha y la izquierda
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MEXICO - La democracia ha sido buena para México al materializarse en flamantes autos nuevos con préstamos a bajo interés, conjuntos de casas subsidiadas por el gobierno y un destemplado sistema político en el cual todos tienen voz.
Lejos están las crisis que arruinaban al peso, las elecciones con trampas, el congreso complaciente con el presidente de turno. En la década anterior, la evolución política de México ha destruido monopolios, ha vuelto a los políticos más responsables hacia los electores y ha atraído inversiones extranjeras desde el Citibank, las tiendas Wal-Mart, hasta las donas Krispy Kreme.
Pero la democracia también ha dado origen a un caos legislativo que embotelló las necesitadas reformas, a una tibia ofensiva contra las drogas que sólo desató una cruenta guerra entre los narcotraficantes por el control de las rutas, y a una nación saturada de fastidiados electores que algunas veces añoran un sistema político autoritario que al menos, hacía cosas.
En una encrucijada de sólo una semana antes de elegir a su nuevo presidente, los mexicanos están divididos por la mitad, entre un candidato izquierdista (AMLO) que se ofrece como el salvador de los pobres, y un candidato de un partido conservador (Calderón) que promete mantener la línea fiscal que lleva México.
La decisión de los electores el domingo 2 de Julio, determinará si el país se alinea con la actual tendencia izquierdista en América del Sur, o profundiza las reformas de libre mercado y su ya estrecha alianza con Estados Unidos.
Por lo pronto, los mexicanos han experimentado la democracia el tiempo suficiente para ser un poco despreciativos hacia ese sistema.
Hace seis años, una euforia nacional dio la bienvenida a la histórica victoria de Vicente Fox, que puso un repentino y sorprendente fin a 71 años de gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Los mexicanos creían que todo era posible. Muchos esperaban que por fin el país utilizaría sus considerables riquezas (petróleo y minerales, kilómetros de impresionantes playas, una subutilizada fuerza laboral), para conseguir un lugar importante en el primer mundo.
Hoy están decepcionados de la realidad. Aunque la economía del país se encuentra estable, gracias a un Banco Central fuerte y con la integración de México a la economía mundial, Fox no creó los millones de empleos que prometió y los salarios son todavía demasiado bajos (el salario mínimo es de 47,05 pesos (cuatro dólares) al día), para los millones que tienen que vivir con esa suma.
Pero el tiempo se le terminó a Fox. La constitución prohíbe a los presidentes ir a la reelección, y el actual mandatario planea retirarse a su hacienda en el centro de México luego que su reemplazo sea jure el próximo 1 de diciembre.
El conservador Felipe Calderón del Partido Acción Nacional (PAN), al que pertenece Fox, y el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD) están librando una agresiva batalla en la que se critica ásperamente al adversario, acusándose mutuamente de tráfico de influencias y de robo de fondos gubernamentales para sus campañas.
Calderón dice que López Obrador sería peligroso para México. Incluso difundió propaganda con ataques en los que compara al político que viste guayabera (camisa típica de Yucatán) y nació en un estado rico en petróleo, con el presidente Hugo Chávez de Venezuela, que se ha caracterizado por sus tendencias izquierdistas.
López Obrador dice que Calderón, ex secretario de Energía de Fox, representa más de la misma e ineficiente burocracia de los últimos 6 años que satisface a los ricos.
Con el despreocupado lema de campaña “Sonríe: Vamos a ganar”, López Obrador, que cobró popularidad como jefe de gobierno de la Ciudad de México, ha recorrido el país, adornado con flores y deleitándose con los miles de simpatizantes que portan broches de campaña con una carita sonriente.
Calderón ha pasado de la rigidez a la soltura al desarrollar un estilo relajado y detenerse a menudo a conversar brevemente con electores. Sus seguidores lo aclaman levantando ambas manos, un saludo a su lema de campaña de “manos limpias”.
Las encuestas colocan a los dos candidatos en una competencia pareja. Los mexicanos, tradicionalmente pasivos, si acaso no resignados, están divididos entre los dos extremos opuestos. Algunos temen hechos de violencia si no hay un ganador claro.
Eso es lo que ocurrió en 1994, cuando López Obrador perdió las elecciones para gobernador en el estado de Tabaso por un ligero margen frente a Roberto Madrazo, quien ahora se encuentra en el tercer lugar como el candidato presidencial del PRI. López Obrador se negó a aceptar los resultados y comenzó a gobernar desde la calles, minando el ya débil gobierno de Madrazo.
López Obrador, es un político al que le gusta de madrugar, es famoso por ofrecer conferencias de prensa a las 6 de la mañana caundo los trabajadores del gobierno a menudo no comienzan a moverse sino hasta el mediodía.
Muchos miembros en la elite de México están preocupados de que López Obrador llevaría al país a la bancarrota con sus extravagantes propuestas sociales, que incluyen una pensión mensual para los ancianos y muchos proyectos de obra pública.
Otros, sin embargo, consideran que el peligro es imaginario y comparan a López Obrador con el fogoso ex líder sindical Luis Inacio “Lula” da Silva, quien como presidente de Brasil adoptó las políticas económicas conservadoras que lo han convertido en un preferido de Wall Street y ayudaron a impulsar una fuerte recuperación de la mayor economía de Latinoamérica.
Edición de esta semana
CIRUGÍAS DEL CORAZÓN POR VÍA SUBCUTÁNEA
Nuevas técnicas han permitido las cirugías mínimamente invasivas y tiempos de recuperación mucho más cortos para cientos de pacientes que han sido sometidos al reemplazo de la válvula aortica del corazón por vía de un catéter (cirugía percutánea a través de la piel) en lugar de las mayores cirugías de corazón abierto.    / ver más /
El 15° Festival Literario de Arkansas 2018 incluye en su la lista de autores y presentadores a una variada gama de escritores.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
En todo EE.UU. los maestros se cansaron del tratamiento que sus gobiernos estatales dan a la educación y a los educadores.  Los gobernadores y las legislaturas republicanas están ahora promoviendo aumentar los impuestos para apaciguarlos. Los legisladores están tratando de encontrar maneras de mantenerlos en las aulas, sin darles un aumento.    / ver más /