¿Mi país o el suyo?
Por Michel Leidermann
A veces pienso que los latinos tenemos un denominador común en el perfil de nuestros países, es la forma de comportarse del pueblo.
Mi país es: Donde la “viveza” es más valorada que el cumplimiento. Donde hacerse rico de la noche a la mañana es una virtud más apreciada que el respeto a los demás. Donde los periódicos no se pueden vender como en EUA, poniendo unas cajitas de donde se saca uno sólo dejando los demás donde están. Donde las empresas son papelerías privadas de sus empleados deshonestos, que se llevan para su casa, papel, bolígrafos, carpetas, marcadores y todo lo que pueda hacer falta para la tarea de sus hijos. Donde los funcionarios públicos usan su puesto para aprovecharse de él y no para servir con él, y donde usan a su personal como sirvientes personales. Donde la gente se siente ganadora si consigue “volarse” el Cablevisión del vecino, donde la gente “inventa” a la hora de llenar sus declaraciones de Impuestos para no pagar o pagar menos. Donde la impuntualidad es un hábito. Donde no hay interés por la ecología, donde las personas tiran basura en las calles y luego reclaman al gobierno por no mantener el alcantarillado. Donde no existe la cultura por la lectura y no hay conciencia ni memoria política, histórica ni económica. Donde los diputados y senadores trabajan dos días y cobran todo el año, para aprobar una política fiscal que lo único que hace es beneficiar sólo a unos cuantos. Donde las licencias de conducir y los certificados médicos se pueden “comprar”, sin hacer ningún examen y donde cualquiera, de la noche a la mañana, puede convertirse en profesional comprando un título o sobornando a maestros y escuelas. Donde una persona de edad avanzada o una madre con su bebé en brazos o algún minusválido, sube a un autobús y el que va sentado en el asiento especial para estas personas, se hace el dormido y si alguien le reclama, lanza una grosería. Donde el derecho de paso, es para el auto y no para el peatón. Donde su gente está llena de faltas, pero que disfruta criticando a sus gobernantes.
Esas faltas, esa “viveza” congénita, esa deshonestidad a pequeña escala que después crece y evoluciona hasta convertirse en escándalos, esa falta de calidad humana, es lo que nos tiene real y francamente mal.
Lo terrible es que los futuros gobernantes tendrán que seguir trabajando con la misma materia prima viciada que somos nosotros mismos. Mientras no encontremos un camino destinado a erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo, nadie servirá como gobernante.
¿O será que necesitamos nuevamente a dictadores, para que nos hagan cumplir la ley por la fuerza y el terror? Y mientras esa conciencia no empiece a surgir desde abajo hacia arriba, o desde arriba hacia abajo, seguiremos igualmente condenados, igualmente estancados....igualmente fregados!!!
Es muy sabroso ser latino, y “vivir a la latina”. Pero cuando esa viveza autóctona empieza a hacerle daño a nuestras posibilidades de desarrollo como país, ahí la cosa cambia...
Somos nosotros los que tenemos que cambiar, un nuevo gobierno con los mismos ciudadanos no podrá hacer nada. Es la industria de la disculpa y la estupidez, por eso es que estamos hundidos.
Necesitamos hacer conciencia...
Edición de esta semana
LA EDUCACIÓN SUPERIOR ES LA CLAVE DEL ÉXITO PARA LOS LATINOS Y PUEDEN RECIBIR ASISTENCIA PARA COMPLETARLA
Sandra Carmona-García, es una Especialista en Educación del Programa TRIO - EOC del Departamento de Educación de los EE.UU., subvencionado por el gobierno federal, diseñado para apoyar a las personas de Arkansas Central interesadas en continuar sus estudios en una universidad o college o en otra institución vocacional / técnica después de graduarse de la secundaría.    / ver más /
Este año el lunes 19 de febrero, se conmemora el Día de los Presidentes, honrándose especialmente a los presidentes George Washington y Abraham Lincoln.    / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El problema con la política es la política. Nos hemos acostumbrado tanto a los partidos políticos concentrándose en algunos asuntos “clave” para cada una de sus ideologías que muchos votantes ya no notan que Washington está ignorando los verdaderos designios del gobierno: los mandatos constitucionales para asegurar la tranquilidad doméstica y promover el bienestar general. Estos designios están siendo infringidos por la prisa de Washington en buscar soluciones económicas que enriquezcan aún más a los políticos codiciosos, a los súper ricos y a los intereses corporativos.   / ver más /