MÁS ESTUDIANTES LATINOAMERICANOS EN UNIVERSIDADES AMERICANAS
Por Michel Leidermann

Los programas de varios países latinoamericanos para enviar más estudiantes a las universidades de EEUU, están empezando a dar frutos, aún cuando el número de estudiantes de América Latina en las universidades estadounidenses sigue estando muy por debajo del de China, India, Corea del Sur e incluso Vietnam.

Brasil, cuyo gobierno lanzó hace tres años un programa para enviar 100,000 estudiantes a estudiar ciencias a universidades extranjeras, fue uno de los países que más incrementó su número de estudiantes en las universidades de EEUU bajo la premisa de que es imperativo que tengan una educación internacional. En la actualidad hay 13,300 estudiantes brasileños en universidades de EEUU, según un estudio de 2014 del Instituto de Educación Internacional (IEI), con sede en Nueva York. 

Brasil ha seguido los pasos de Chile, que hace casi una década lanzó un programa similar de estudios en el extranjero. A principios de 2014, México lanzó su plan “Proyecta 100,000” para aumentar drásticamente el número de sus estudiantes en universidades de EEUU, Europa y otras partes del mundo, de los actuales 14,800 a 100,000 en cuatro años.

Sin embargo, el número de estudiantes latinoamericanos sigue siendo mucho menor que el de estudiantes asiáticos. Hay 274,000 estudiantes de China en las universidades estadounidenses, 103,000 de India, 68,000 de Corea del Sur, 54,000 de Arabia Saudita, 28,300 de Canadá, 21,300 de Taiwán, 19,300 de Japón y 16,600 de Vietnam.

México y Brasil vienen inmediatamente a continuación de Vietnam, con menos de 15,000, y casi todos los otros países latinoamericanos ocupan puestos muy inferiores. Hay 7,100 estudiantes de Colombia, 7,000 de Venezuela, 2,600 de Perú, 2,500 de Ecuador, 2,400 de Chile y 1,900 de Argentina, según el estudio.

Sin embargo, los funcionarios del IEI dicen que los números aumentarán gracias a los programas de estudio en el extranjero de Brasil y México, y también debido al programa “100,000 en las Américas” del presidente Barack Obama, que procura aumentar el flujo de estudiantes latinoamericanos a las universidades de EEUU —y viceversa, de estudiantes estadounidenses a Latinoamérica — hasta alcanzar 100,000 en cada dirección en el 2020.

Mientras el 53% de los estudiantes estadounidenses que van a estudiar en el exterior, eligen países europeos como Inglaterra y Francia, solo el 15% eligen países latinoamericanos.

Uno de los mayores obstáculos para lograr mayores niveles de movilidad estudiantil en Latinoamérica, es el temor de “la fuga de cerebros” pero en el mundo globalizado de hoy, el concepto de “fuga de cerebros” es algo anticuado.

Algunos graduados de China, India, Corea del Sur y otros países en las universidades estadounidenses han regresado a sus países natales como académicos de primera línea o profesionales muy calificados, mientras que muchos de los que han permanecido en Estados Unidos están ayudando a sus países de origen como profesores visitantes o inversionistas.

Afortunadamente, Latinoamérica ha notado que el viejo concepto de “fuga de cerebros” ha sido reemplazado por el de la “circulación de cerebros”. Pronto  podríamos ver cómo Latinoamérica se beneficia de la “circulación de cerebros” tanto como lo han hecho los países asiáticos en los últimos años.?

 

Edición de esta semana
CENTRO DE AYUDA A VICTIMAS LATINAS DE VIOLENCIA Y CRÍMENES
Por Michel Leidermann
EL LATINO visitó las oficinas del Centro de Asistencia a Latinos Victimas de Crimen en North Little Rock para conocer detalles sobre esta nueva organización que está ayudando a las victimas latinas (sin importar su condición migratoria) que han sido víctimas de crímenes y hablan poco inglés para ofrecerles ayuda con los tramites policiales/judiciales, apoyo emocional y desarrollar en la victima la confianza y la seguridad en sí misma para prevenir nuevos siniestros.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
La evidencia está a la vista: la Organización Trump, como decenas de otras empresas también habría contratado inmigrantes indocumentados, copiando de este modo una fórmula bastante conocida de beneficio económico al hacer uso de mano de obra sin documentos y, por ende, mal pagada y sin beneficios de salud. Unos necesitan de otros, cierto, pero la balanza siempre se inclina en favor de quien contrata.   / ver más /