LA MARIHUANA LEGALIZADA Y LA GUERRA CONTRA LAS DROGAS
Por Michel Leidermann

La marihuana ya está legalizada  en 4 estados: Colorado, Washington, Alaska, Oregón y el Distrito de Columbia. California podría ser el próximo cuando en 2016 celebre un referendo.

Las repercusiones son enormes. Las legalizaciones del cannabis han resquebrajado los pilares de la guerra contra las drogas liderada por Washington y abierto espacios de acción a los que abogan por una reforma. 

El  ímpetu reformista se puede detectar tanto a nivel estatal como federal. Durante décadas, la guerra contra las drogas se basa en dos líneas de acción: tratar como criminales a los consumidores y reducir el flujo de drogas hacia los lugares con mayor demanda (EE UU y Europa), mediante la represión de la producción en los países productores y la prohibición de importaciones.

En EE UU hay un creciente consenso en torno a la necesidad de tratar la adicción a narcóticos, no como un asunto criminal, sino de salud pública, y de reducir el enorme número de encarcelados que en parte ha resultado por un enfoque excesivamente punitivo hacia los consumidores de drogas suaves. 

El Departamento de Justicia ha respondido a las legalizaciones en los Estados, con una actitud pragmática y contemporizadora. Sin negar que existen leyes que prohíben lo que los Estados están haciendo, ha optado por evitar la confrontación y permitir la legalización siempre y cuando los cultivadores, vendedores y consumidores, se adhieran estrictamente a las regulaciones estatales.

El problema es que, conforme más Estados legalicen el cannabis, aumenta el beneplácito del Gobierno federal para revertir el control. A menos que la legalización sea un desastre, las leyes federales terminarán acomodándose a las leyes estatales. 

Lo cual es una buena noticia. La guerra contra las drogas ha sido un fracaso. A pesar de los inmensos esfuerzos, no se han alcanzado los objetivos de disminuir la producción y el consumo de drogas. La guerra además ha provocado perniciosos efectos secundarios como demasiados encarcelados y violaciones de derechos humanos, y con frecuencia ha agravado la violencia y la corrupción.

América Latina ha padecido más que ninguna otra región las consecuencias de esta guerra. Y no solo por culpa de Washington. Varios gobiernos de la región han sucumbido ante la ilusión de que campañas represivas para reducir el flujo de drogas pueden reducir el consumo en EE UU.

A menudo, el costo de esta represión ha sido un brutal aumento de la violencia y la corrupción. ¿Y los beneficios?. Los flujos y el consumo de drogas se han mantenido relativamente estables durante décadas. Es decir: los países productores o de tránsito han adoptado políticas autodestructivas y contrarias a sus intereses que además no han beneficiado a los estadounidenses. Y lo peor es que algunos países aún no aceptan que reducir el tráfico de drogas es más difícil y menos urgente que disminuir la violencia.

Todo el mundo acepta que la legalización de la marihuana no es un remedio. A menos que se legalicen otras drogas (que no van a legalizar), los mercados clandestinos seguirán existiendo y lo carteles seguirán gozando de un extraordinario poder. 

Estudios científicos sobre la marihuana revelan que su principal ingrediente activo, delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), actualmente presenta concentraciones más elevadas que en décadas pasadas, lo cual hace a esta droga más adictiva (ahora alcanza hasta 20%). El aumento en la concentración ha elevado el ingreso a las salas de urgencia por su consumo así como el número de adictos que presentan episodios psicóticos o problemas cardiovasculares.?

 

Edición de esta semana
EL ZÓCALO JUNTO AL CONSULADO CELEBRAN EL DÍA DE REYES
El pasado domingo 7, el Centro de Recursos para los Inmigrantes El Zócalo con el apoyo del Consulado de México en Little Rock, celebraron el Día de Reyes junto a varias familias y voluntarios. / ver más /
Al pastor Martin Luther King Jr. se lo recuerda en Estados Unidos el tercer lunes de enero de cada año, y quizás se le conozca mejor como el principal portavoz estadounidense del activismo no violento por su papel de liderazgo en el movimiento de los derechos civiles de Estados Unidos y su oposición a la discriminación racial.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Muchos de nosotros empezamos 2017 esperando lo peor. Y, de distintas maneras, nos tocó lo peor.   / ver más /