EL CINE PORNO MEXICANO AFRONTA SU BAJA CALIDAD Y LOS SUELDOS PRECARIOS
MÉXICO SE COLOCÓ EN EL SITIO #10 DE LOS 20 PAÍSES EN QUE MÁS VISITAN SITIOS DE VÍDEOS PORNO
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El porno en México se hace en los hoteles más baratos. Trescientos pesos, unos 16 dólares, cuesta la habitación donde se graba una película. Algunos expertos apuntan a que ni siquiera se puede hablar de una industria. El mayor productor del país es un mexicano que iba para cura. 

No hay muchas actrices fijas.Las actrices más exitosas pueden aspirar a un contrato que va de los 8.000 pesos a los 10.000 (unos 400 a 500 dólares) al mes y a muchos actores ni se les paga.

Fernando Deira es el dueño de Sexmex, la principal productora de cine porno mexicano. Él es el único jefe, el representante de las chicas y el director de las películas. Es un hombre alto y corpulento, de 40 años. Y tímido. Confiesa que cuando era adolescente estuvo encerrado en un seminario durante tres años preparándose para ser sacerdote. En sus películas muestra la frustración que sentía al salir del encierro a los 15 años, cuando no se atrevía ni a hablar con una mujer: “Las escenas son muchas veces un reflejo de mis propias fantasías y de mis miedos”.

Según las cifras que hace públicas la plataforma canadiense Porn Hub, en 2015, México se colocó en el sitio #10 de los 20 países que más visitan sitios de vídeos porno; la duración de la visita, en promedio, es de 8 minutos y 50 segundos; quienes consumen pornografía en México son las personas más jóvenes, de 18 a 24 años (un 36%); el 60% ingresa a través del móvil, el 30% a través de la computadora de escritorio y el 10% a través de una tableta.

A pesar de que la página web de la productora recibe unas 30.000 visitas diarias y unas ganancias que “van en aumento”, según Deira, las actrices tienen que recurrir a “trabajos extra” para recibir un salario decente como servicios en clubes nocturnos, donde la seguridad laboral no está tan clara. 

Ahí Deira sólo es el intermediario y cuenta que les pagan a las chicas entre 6.000 y 15.000 pesos, dependiendo de lo explícito del espectáculo: “Lo más barato es un estriptis y lo más caro es el sexo en vivo, aunque en algunos lugares, como el Distrito Federal, está prohibido”. 

“Si ni siquiera podemos hablar de una industria fuerte de cine en México, menos aún de cine pornográfico”, remata Jorge Grajales, investigador cinematográfico especializado en cine de género y cultura popular. “Lo que se hace en México es pornografía de baja calidad que no ha tenido el éxito que en su momento tuvieron los clásicos del porno o siguen teniendo las producciones estadounidenses”.?

 

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Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Antes, muchos economistas pensaban en el mercado laboral era algo similar al resto de los mercados, donde los precios de las distintas clases de trabajo —es decir, las tasas salariales — estaban determinados por la oferta y la demanda. Así que, si los salarios de muchos trabajadores se han estancado o reducido, debe de ser porque la demanda de sus servicios se está reduciendo.   / ver más /