LOS 11 ERRORES ORTOGRÁFICOS QUE LOS HISPANOHABLANTES COMETEN HABITUALMENTE
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La escritura correcta de las palabras no es el fuerte de la mayoría de los latinos. 

Consultados expertos en ortografía y corrección de estilo identificaron los errores ortográficos más frecuentes entre las personas hispanohablantes.

 

1. Confundir la b y la v

Es fácil distinguir las dos cuando las deletreamos. Decimos b de burro, v de vaca, b grande o v chica, pero a la hora de escribir, nos cuesta trabajo elegir la correcta. Probablemente una de las razones de la confusión es que las dos se pronuncian exactamente igual, como lo explica la Real Academia Española: “No existe oralmente ninguna diferencia en nuestro idioma entre palabras como baca y vaca, bello y vello, acerbo y acervo.”

 

 2. Escribir haber en lugar de a ver

Las dos suenan igual, pero tienen formas y significados completamente diferentes. Para empezar, estamos confundiendo dos palabras con una. A ver es una preposición seguida de un verbo en infinitivo. La frase tiene varios significados. Puede ser una expresión de expectativa: “A ver cuándo me pagan”, “A ver qué pasa”. También se utiliza como una solicitud para mirar u observar algo: “¿A ver?” Se emplea al principio de una orden o llamada de atención: “A ver, ¡ya basta!”, “A ver, ven aquí”.

Haber es un verbo en infinitivo y se utiliza como auxiliar seguido de un participio: “De haber sabido”, “No sé qué pude haber hecho”. También es un sustantivo que significa el conjunto de bienes o pertenencias de una persona: “Tiene muchos libros en su haber”.

 

3. Confundir la s, la c y la z

La distinción más notoria entre el castellano en América y España, es la pronunciación de la c y la z. En América Latina hablamos con seseo, es decir, la c y la z suena como s, excepto, claro, cuando la c va antes de a, o y u. En la mayoría de las regiones de España, la c (delante de e, i) y la z se pronuncian colocando la punta de la lengua entre los dientes.

La llegada de colonizadores de España al continente americano es la razón principal por la que en los países hispanohablantes se habla con seseo. Así como la b y la v, el sonido idéntico de la s, c y z puede ser la causa de nuestra confusión ortográfica.

 

4. Haz y has

También suenan igual y ambas empiezan con h, pero haz es el imperativo que corresponde al pronombre tú del verbo hacer: “Haz la tarea”. El segundo es la segunda persona del singular del presente indicativo de haber: “¿Has leído El Quijote?” Si te confundes, solo transforma el verbo al infinitivo: hacer la tarea, haber leído.

5. La ll y la y

Otro error común es confundir palabras homófonas que se escriben con la doble ele o i griega. Algunos ejemplos incluyen halla (del verbo hallar) y haya (del verbo haber); vaya (del verbo ir) y valla (obstáculo o barrera); calló (del verbo callar) cayó (del verbo caer). Originalmente existía una distinción entre el sonido de la elle y la ye, pero la Reala Academia de la Lengua Española (RAE) acepta el yeísmo, es decir, que ambas suenan como i griega.

 

6. La g y la j

Es fácil escribir correctamente palabras con g o con j cuando las letras van seguidas de a, o, u. Los problemas surgen cuando preceden la e o la i. Hay un par de reglas que ayudarán a recordar cuando se usa una o la otra.

Siempre se escribe con g: El prefijo geo que significa Tierra: geografía, geotermia, geocéntrico; la terminación gión: religión, legión, región y sus derivados; y las terminaciones ger, gir, como en escoger, corregir, excepto tejer y crujir.

Siempre con j: los tiempos de los verbos que en su forma infinitiva llevan j: trabajar, tejer; y la terminación jería: brujería, consejería

 

7. Los porqués

Hay cuatro formas y casi siempre se emplean mal.

Porque: conjunción para expresar causa. Ejemplo: “Me pidió dinero porque le robaron la cartera”.

Porqué: sustantivo que significa causa, motivo o razón. Ejemplo: “Nos dedicamos a filosofar del porqué de nuestra existencia”.

Por qué: preposición seguida de la interrogación o exclamación qué. Ejemplo: “¿Por qué cancelaste la reunión?”

Por que: preposición seguida de la conjunción subordinante que. Ejemplo: “Votamos por que se restituyan las reglas vecinales del año pasado”.

 

 8. Olvidamos usar la h

La h es muda pero no podemos ignorarla. Recuerde colocarla delante de los diptongos (cuando dos vocales forman una sílaba) ua, ue, ui, ya sea que estén al principio de la palabra como en hueco, huir, huerta. La misma regla se aplica cuando los diptongos están en medio de una palabra como en cacahuate o ahuehuete. También se escriben h las palabras con las sílabas ie o ia, como hierba, hielo o hiena.

Por desgracia, hay palabras que suenan igual pero unas se escriben con h y otras no. No queda otra más que distinguirlas por su significado. No es lo mismo aprehender (cuando se atrapa a un ladrón) que aprender (cuando adquieres conocimiento). Cuando ojeas, estás mirando a algo o a alguien, y cuando hojeas, pasas las páginas de un libro. Asta es lo que sostiene a la bandera, y hasta es una preposición.

 

9. No colocamos tilde o acento en los hiatos

Un hiato son dos vocales juntas pero en sílabas distintas. Estas palabras siempre llevan tilde en las vocales i, u cuando van antes o después de a, e, o. Ejemplos: Evalúa, búho, biología, día, maíz, país, oír, reír. También se aplican las reglas básicas de acentuación de palabras agudas, graves y esdrújulas. 

 

10. Tampoco usamos tilde o acento diacrítico

Este acento marca la diferencia entre palabras que se escriben igual pero tienen significados o formas gramaticales distintas. Los ejemplos más comunes son mi/mí, tú/tu, el/él. Recuerda que mí con tilde es un pronombre personal, como en la canción de Gloria Trevi, “A mí me gusta andar de pelo suelto”. Mi sin tilde es un adjetivo posesivo, como en otra letra de Gloria: “Perdí mi casa y mis amigas, todo lo mío te lo di”.

Una de las dudas ortográficas más comunes es la diferencia entre aún y aun. Aún es sinónimo de todavía. Ejemplo: “¿Aún no te has levantado?” Aun significa hasta, también o incluso, como en “Aun cuando programé el despertador, me quedé dormida”.

 

11. No es lo mismo sobre todo que sobretodo, enserio que en serio

Tendemos a confundir las palabras sobretodo y enserio con las formas sobre todo y en serio. 

Varios no utilizan sobretodo, pero impermeable o abrigo. Tampoco usan enserio, es decir, poner una cara seria, del verbo enseriar, que según la RAE, se utiliza principalmente en Cuba, Venezuela, Perú y Puerto Rico.

Cuando preguntas, “¿es en serio?”, en y serio van separados. Cuando escribes, “Me gustan los tacos, sobre todo los de pastor”, sobre y todo son dos palabras, no una.?

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Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
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