LA EXPRESIÓN “REPÚBLICA BANANERA” ES UTILIZADA DE FORMA DESPECTIVA PARA REFERIRSE A PAÍSES DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
LA EXPRESIÓN PASÓ A HACER REFERENCIA A PAÍSES PRODUCTORES, CON INSTITUCIONES GUBERNAMENTALES DÉBILES Y CORRUPTAS, DONDE EMPRESAS EXTRANJERAS INFLUÍAN EN LAS DECISIONES NACIONALES
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A menos de 100 días de iniciar los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, “Brasil entra en la recta final pareciendo más una clásica república bananera que una economía emergente moderna a punto de asumir su lugar entre las principales del mundo” publicó el diario británico The Guardian.

Lo hizo en un artículo que enumera problemas del gigante sudamericano, como la caída de la económica, el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff y los escándalos de corrupción que salpican tanto a los miembros de su gobierno como a destacados líderes opositores. También menciona la epidemia del virus del zika en el país, la contaminación en la bahía da Guanabara (que “huele a excremento”) donde se llevaran a cabo las competencias de remo y vela, la muerte de 11 trabajadores en las obras de construcción olímpicas e incluso el colapso de una ciclovía en Río la semana pasada.

The Guardian usó el término “república bananera” para referirse a Brasil y se desató la polémica. La expresión “república bananera” es utilizada de forma despectiva para referirse a países de América Latina y el Caribe.

El término fue acuñado por el escritor estadounidense William Sydney Porter, alias O. Henry, en 1904 en el cuento “El almirante”. Si bien la historia se ubica en Anchuria, una “pequeña república bananera marítima” de ficción, se estima que Porter se inspiró en Honduras, país donde vivía cuando escribió el cuento. El uso de esta fruta en particular para etiquetar a naciones enteras, tenía un sustento real.

“Hacia fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, las empresas estadounidenses, siendo la más simbólica de ellas la United Food (hoy Chiquita Brands International), comenzaron a hacer plantaciones de bananos en serie y crearon enclaves modernos en repúblicas centroamericanas”, explica el historiador chileno de la Universidad de Santiago de Chile, Luis Ortega.

En un principio, las “repúblicas bananeras” eran literalmente aquellos países tropicales productores de bananas, dependientes de la renta de empresas estadounidenses explica Ortega. La expresión pasó a hacer referencia a países monoproductores, con instituciones gubernamentales débiles y corruptas, donde una o varias empresas extranjeras influían en las decisiones nacionales.

En su libro Bananas: how the United Fruit Company shaped the world (“Bananas: cómo la United Fruit Company moldeó el mundo”), el periodista Peter Chapman afirma que, al instalarse en la región, esta y otras empresas del rubro acordaban construir calles, vías de tren y puertos a cambio de tierras donde producir. El truco era que a veces los servicios instalados sólo beneficiaban a las propias compañías en la exportación de bananas.

Pero para Ortega, aplicar el término “república bananera” a Brasil es incorrecto. En un país bananero, agrega, ante “el primer atisbo de inestabilidad”, ya mataban al presidente o había un golpe de estado. “Lo que está pasando en Brasil es un caso de crisis política, que se está intentando resolver de acuerdo con las instituciones”.?

 

Edición de esta semana
CENTRO DE AYUDA A VICTIMAS LATINAS DE VIOLENCIA Y CRÍMENES
Por Michel Leidermann
EL LATINO visitó las oficinas del Centro de Asistencia a Latinos Victimas de Crimen en North Little Rock para conocer detalles sobre esta nueva organización que está ayudando a las victimas latinas (sin importar su condición migratoria) que han sido víctimas de crímenes y hablan poco inglés para ofrecerles ayuda con los tramites policiales/judiciales, apoyo emocional y desarrollar en la victima la confianza y la seguridad en sí misma para prevenir nuevos siniestros.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
La evidencia está a la vista: la Organización Trump, como decenas de otras empresas también habría contratado inmigrantes indocumentados, copiando de este modo una fórmula bastante conocida de beneficio económico al hacer uso de mano de obra sin documentos y, por ende, mal pagada y sin beneficios de salud. Unos necesitan de otros, cierto, pero la balanza siempre se inclina en favor de quien contrata.   / ver más /