Promueven compra de casas entre inmigrantes indocumentados
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Unos 2,000 agentes inmobiliarios latinos, examinaron cómo la inmigración latina ha cambiado el mercado inmobiliario de EUA durante su última convención nacional de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios Hispanos (NAHREP).
Los asistentes coincidieron en que los inmigrantes indocumentados que paguen puntualmente cada año sus impuestos deberían gozar de los mismos privilegios y oportunidades para comprar casas como cualquier otro residente.
Según Gary Acosta, presidente y cofundador de NAHREP, tal iniciativa podría generar $44 mil millones al año para la economía estadounidense si se remueven los obstáculos que ahora impiden a los indocumentados transformarse en propietarios.
“Los latinos indocumentados son un elemento invisible de nuestra economía actual. Hasta ahora, nadie ha procurado cuantificar el impacto positivo que estos consumidores pueden tener en el mercado inmobiliario de nuestra nación”, dijo Acosta ante unos 2,000 delegados a la Cuarta Conferencia Anual de la Asociación.
Acosta dio a conocer un reporte de 25 páginas, titulado “El potencial entre inmigrantes indocumentados latinos de llegar a ser dueños casas”. Según este estudio, aproximadamente un millón y medio de familias latinas indocumentadas podría comprar casa si se les permitiese hacerlo aunque no estén legalmente en el país, y si se les da ayuda con el crédito y con el idioma. El reporte -basado en datos del Censo- encontró que “los latinos indocumentados tienen todas las características necesaria de edad e ingresos para ser propietarios”.
En otras palabras, la edad promedio de los jefes de familia en la comunidad latina es 35 años, y los ingresos anuales superan los $30,000.
Esto significa que “un alto porcentaje” de indocumentados podría comprar viviendas con un precio promedio de al menos $94,000, suficiente para una casa en muchas ciudades, y para apartamentos en las principales áreas metropolitanas del país.
“Muchas familias inmigrantes vienen a EUA a trabajar. Si no les permitimos comprar casas, les impedimos acceder a la mayor fuente de acumulación de riqueza en nuestra sociedad”, dijo Geoffrey Cooper, director de mercados emergentes de MGIC, una compañía nacional de seguros de hipotecas. Pero para concretar ese cambio, se debe primero implementar una serie de préstamos hipotecarios exclusivamente para indocumentados, que tenga en cuenta la realidad sociocultural de estas personas, indicó Cooper.
“Se trata de préstamos para personas sin historial de crédito y sin garantía colateral. Pero sí tienen una historia de pagar sus deudas. Por eso, el prestamista debe ir más allá de la matriz de medidas financieras que se usan en las hipotecas tradicionales”, agregó.
El empresario propuso que para estas hipotecas se tenga en cuenta la historia de pagos realizada por el inmigrante indocumentado, comenzando por su declaración de impuesto. Además, debería incluirse como un elemento positivo, el envío regular de dinero al país de origen del inmigrante. “Culturalmente, es una deuda que pagan. Por eso tendría que usarse para comprobar una buena historia de pagos”, comentó Cooper, ante el fervoroso aplauso de la audiencia.
Los préstamos hipotecarios para indocumentados no deberían tener en cuenta las deudas por prestaciones médicas y deberían promover clases de ayuda para los nuevos propietarios, para que sepan cómo cuidar la casa, de modo que la propiedad no pierda valor.
Sin embargo, antes de que todo esto suceda, sería necesario que las empresas involucradas (bancos, financieras, aseguradoras) cuenten con suficiente número de personal bilingüe y multicultural dedicado exclusivamente a préstamos para indocumentados.
Pero el gran problema actual no son las leyes vigentes ni la preocupación de los grandes inversionistas, sino los prestamistas sin escrúpulos que abusan de los latinos.
Cada vez más indocumentados están comprando en EUA su casa para asegurar un capital. Ya en el 2004 había 216 mil latinos indocumentados con ingresos suficientes para comprar una casa y capaces de generar $44 billones en préstamos hipotecarios.
La falta de residencia legal no es un obstáculo total para que los inmigrantes indocumentados compren casa en EUA. Pese a las barreras que enfrentan como la falta de identificación e historial crediticio, cada vez un número mayor de ellos compra casas como una manera de sentirse más seguros y para desarrollar un capital en esta nación.
Stephanie López, agente de bienes raíces en Little Rock, dice que las ventajas para los indocumentados al comprar casa es que esa propiedad cada día vale más y aún en caso de una deportación, pueden venderla y obtener una ganancia.
“Hay muchas personas que compran a través de un familiar o ellos mismos, usando un número de seguro social falso que sale bueno”, indicó. “Lo que recomiendo a los inmigrantes indocumentados es que siempre tengan un plan B, es decir, que si los deportan sin darles un plazo antes de sacarlos del país, pues que dejen poderes a una persona de confianza para que pueda vender su casa y no pierdan la inversión”, refirió.
En EUA, es legal para los inmigrantes indocumentados comprar casa. El problema es obtener el préstamo hipotecario, aún cuando las personas puedan tener un empleo seguro.
Ante el inmenso potencial que representan los inmigrantes indocumentados, los bancos han dejado de solicitar los números de seguro social como un requisito y sólo requieren el número de identificación del pago de impuestos conocido en inglés como ITIN (Income tax Payer Identification Number) y la Matrícula Consular.
Según la Oficina de Contabilidad del gobierno, 8.6 millones de quienes poseen estos números ITIN, son inmigrantes indocumentados. Se estima que en el país hay 12 millones de inmigrantes indocumentados.
La gran mayoría de los inmigrantes indocumentados pagan impuestos, ya que en caso de un proceso de legalización, el pago de impuestos es uno de los requisitos que más cuentan a la hora de solicitar la residencia legal y la ciudadanía.
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Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
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