MÉXICO QUIERE QUE TODOS DONEN SUS ÓRGANOS VITALES
ACTUALMENTE LA LEY DE SALUD REQUIERE DEL CONSENTIMIENTO DE LOS FAMILIARES DEL DIFUNTO PARA PODER EXTRAER ÓRGANOS  EL GOBIERNO Y EL CONGRESO PROMUEVEN LEY PARA QUE LOS MEXICANOS SEAN DONADORES PREDETERMINADOS Y PARA QUE LAS FAMILIAS NO PUEDAN DECIDIR SOBR
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La creencia de que México es un pueblo solidario y generoso se tambalea cada vez que las estadísticas sobre donación de órganos salen a la luz: sólo tres mexicanos entre un millón, son donadores potenciales de sus pulmones, hígado, corazón, páncreas o tejidos de córneas y huesos mientras casi 19,000 personas en el país los necesitan con urgencia.

Actualmente la Ley de Salud requiere del consentimiento de los familiares de toda persona que fallece o tiene muerte cerebral para poder extraer órganos aunque éstos estén sanos.

“Se trata literalmente de un asunto de vida o muerte”, resume el diputado Carlos Lomelí quien presentó una iniciativa de ley para lograr que la donación de órganos sea en automático tras la muerte, a menos que el fallecido deje un escrito público en el que especifique que no quiere ser donador.

En México, con apenas 2.8 donantes por cada millón, la propuesta ya cuenta de entrada con un fuerte opositor: la Iglesia Católica con argumentos acerca de que “sólo a Dios” le corresponde mutilar el cuerpo amén de la violación a los “derechos” del difunto.

Desde otras trincheras, una encuesta realizada por la empresa Parametría, reveló que 6 de cada 10 mexicanos están dispuestos a donar sus órganos; sin embargo, sólo 1% del total de los 600,000 personas que según el Instituto Nacional de Geografía mueren cada año, lo hace en la realidad.

Entre quienes se oponen, hay dos razones, explicó el diputado Lomelí con base en un estudio de la Secretaría de Salud. Culturales (imaginan que su cuerpo se deformará por las extracciones) y por desconfianza sobre lo que van a hacer con los órganos. “Escuchan historias sobre secuestro de niños para tráfico de órganos o ven películas y se imaginan cosas”.

Por otro lado, quienes sí quieren donar se encuentran con una maraña burocrática y costosa porque hay que registrar ante el notario público un Documento de Voluntad Anticipada (DVA) en el que se manifiesta explícitamente que quiere donar los órganos y en el mejor de los casos como en la Ciudad de México que tiene campañas de descuentos, el precio es de alrededor de 100 dólares mientras el salario mínimo es de cinco.

El resultado: sólo 10,000 capitalinos son potenciales donadores de órganos a pesar de que la campaña de descuentos para el DVA tiene ocho años.

Todas las propuestas coinciden en dos puntos: la necesidad de aumentar el número de donaciones cadavéricas -actualmente hay 58% más donaciones de pacientes vivos que muertos, en los casos en que eso es posible- y la necesidad de quitar a los familiares y cónyuge el poder para decidir si los órganos del fallecido serán donados.?

 

LA DONACIÓN EN CIFRAS

Sólo 1 de cada 10 de personas que mueren el país donan sus órganos

18,416 mexicanos se encuentran en la lista de espera; 10,674 por riñón.

Seis de cada 10 mexicanos están dispuestos a donar órganos.

Tiempo para el trasplante (los órganos no pueden guardarse): Riñón: 12 horas; Hígado: 7 horas; Corazón y pulmones: 4 horas.

En todo el país hay 478 establecimientos autorizados para realizar trasplantes.

La gran mayoría de estas cirugías se practican en la Ciudad de México.

Edición de esta semana
CIRUGÍAS DEL CORAZÓN POR VÍA SUBCUTÁNEA
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Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
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