NO ES EL LÍDER QUE ESPERABAMOS
Por Michel Leidermann

Algunos dicen que el liderazgo se demuestra en uno de dos estilos opuestos. Los términos “power-over” o autoritario y “power-to” o delegador, describen el enfoque de un líder. 

Autoritario implica que el líder se siente todopoderoso y acepta poco consejo o comentario. Es difícil para el autoritario compartir en la toma de decisiones. El autoritario cree que sólo él sabe exactamente lo que necesita realizarse. La frase de Trump “Usted está despedido”, lo coloca inequívocamente bajo el estilo autoritario.

Durante las primeras semanas de su presidencia Trump nos ha bombardeado con “órdenes ejecutivas” que son claros indicadores de un autoritario. Con estas órdenes, hemos visto que el Congreso, el Partido Republicano, y sus ministros, parecen haber sido excluidos de la toma de decisiones. Sólo unos pocos en el círculo más íntimo parecen saber lo que está pasando.

El estilo opuesto de poder es el delegador, un estilo de liderazgo que busca la aportación de otros y luego les da poder a cambio. El delegador, consulta, escucha y aprende. Estos atributos NO son característicos de Trump. Su individualismo es demasiado vidrioso para ser cuestionado o desafiado. Donald Trump siempre ha sido rico y siempre ha sido el jefe. Es difícil producir un líder que consulte y escuche con ese trasfondo.

Con su estilo dictatorial y su arrogancia, tenemos un presidente que dará a América cuatro años de miedo y desigualdad.

 

PODRÍA SER PEOR

Es una vergüenza los esfuerzos de la Legislatura de Arkansas, junto con la NRA, en autorizar el llevar armas a las aulas de la universidad (entre otros lugares como iglesias, bares, escuelas). 

Sarcásticamente: “algunos críticos dicen que la nueva ley no va lo suficientemente lejos, pues debería dejar claro que una pistola Glock 9 mm es un gasto educativo tanto como un libro de texto, y que los estudiantes que compran pistolas deben poder comprarlos usando dinero de la ayuda financiera y becas. No quieren que los estudiantes pobres pierdan su autoestima al ir a la universidad con armas viejas y de segunda mano”.

“Las ventajas educativas de tener armas en las aulas de la universidad son incalculables. No hay nada que añada énfasis a un debate intelectual serio como el sonido de un clic de sonido después de que un estudiante meta la mano a su bolsillo para armar la pistola”.

“Es injusto también que estudiantes de primaria y secundaria no puedan llevar armas al colegio. Si alguien necesita estar armados en clases, son los estudiantes de las escuelas públicas. Estos niños podres pueden no saber el sexo de nacimiento de los otros estudiantes que usan el baño junto con ellos, por lo cargar un arma, tiene sentido. ¿De qué otra manera los niños pueden crecer para llegar a ser los estudiantes universitarios responsables con armas?” 

 

SIN CONCIENCIA

El proyecto de ley de Arkansas HB 1628, la llamada “Ley de Libertad de Conciencia”, permite a los proveedores médicos (médicos, enfermeras, etc.) abstenerse de atender a cualquier persona en necesidad médica, cuyo estilo de vida no está en concordancia con sus creencias religiosas a menos que haya una situación que amenaza la vida del enfermo. 

¡Qué afrenta a los principios de la medicina y a la fe cristiana que profesan! Un mejor nombre para este proyecto de legislación debe ser el «No tenemos una Ley de Conciencia». 

 

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