ESTADOS UNIDOS Y SU IMPOSIBILIDAD DE DAR COBERTURA SANITARIA A TODOS
OBAMACARE CONTINUA VIGENTE A PESAR DE SUS FALLAS Y ALTO COSTO. LA NUEVA TRUMPCARE NO AYUDABA A MILLONES DE TRABAJADORES QUE APENAS PUEDEN CUBRIR SUS GASTOS DE SUBSISTENCIA
Por Michel Leidermann
12856A.jpg

Estados Unidos debate desde hace más de medio siglo cómo dar cobertura sanitaria universal a todos sus habitantes, algo que ha llevado a que el país más avanzado del mundo tenga uno de los peores accesos a la sanidad, a pesar de tener el gasto más alto para ello, equivalente a más del 17% de su producto interior bruto.

Obamacare, la reforma de salud aprobada en 2010 ha conseguido que por primera vez más del 90% de estadounidenses tengan cobertura médica garantizada. Ahora 20 millones más de estadounidenses tienen cobertura que antes de Obamacare.

Solamente en 1965, el presidente Lyndon B. Johnson firmó la ley que ponía en marcha los programas de Medicare y Medicaid, los grandes logros de sanidad pública estadounidense. Medicare cubre a 55 millones de jubilados y discapacitados, y Medicaid, para personas de bajos ingresos y discapacitados, beneficia a 68 millones de estadounidense, entre ellos 32 millones de niños.

Lejos de buscar un sistema público, como Canadá, Reino Unido, Francia o España, Obama propuso obligar a los estadounidenses que no obtenían cobertura por medio de su empleador a adquirir un seguro médico privado, controlar los precios mediante subsidios, y con la entrada más asegurados al plan, mejorar y abaratar las coberturas.

Además, Obamacare ofrecía dinero federal sin condiciones a todo Estado que quisiera ampliar el programa Medicaid. Arkansas acepto la ayuda federal y ha logrado cubrir a 300 mil residentes que antes no tenían cobertura de salud, pero 19 Estados, todos ellos con gobernadores republicanos o cámaras de mayoría republicana, se negaron a aceptar esta ayuda, dejando sin cobertura a varios millones de sus residentes.

Antes del Obamacare, los pacientes con enfermedades previas podían ser rechazados por las aseguradoras, y un gran número de jóvenes, ahora bajo las pólizas de sus padres hasta los 26 años, tenían que pagar miles de dólares por un cuidado médico.

Trump hizo de revocar y reemplazar Obamacare, una de sus principales promesas electorales, aunque ahora ha admitido que le sorprendió descubrir las complejidades de la tarea.

Los republicanos argumentan que Obamacare supone una extralimitación del poder federal, coarta la libertad del consumidor e intenta socializar un servicio privado y que llevaría a la bancarrota a las arcas públicas, a las pequeñas y medianas empresas y a muchas familias.

Pese a los errores en la puesta en marcha de Obamacare, a algunas aseguradoras privadas no les salían las cuentas en algunos Estados y un 3% de asegurados vio aumentado el precio de sus pólizas.

A pesar del dominio republicano en el no hubo consenso a la hora de proponer un reemplazo arriesgaba dejar a millones personas que ahora van al médico sin pagar una fortuna, nuevamente en la imposibilidad económica de pagar por la atención de salud.

La Casa Blanca ha chocado con el escepticismo de conservadores y moderados por igual y Trump sufrió un golpe devastador para una de sus promesas a pesar de auto llamarse el negociador que necesitaba el país.

La eterna contienda de los seguros, en los que por definición los sanos pagan por cobertura que en realidad usan poco para tratar a los más enfermos y personas de mayor edad que la usan más, choca con los criterios de algunos conservadores que consideran que el libre mercado debe equilibrar los ajustes y que programas como el Medicaid, deben lentamente desaparecer.

Trump y los republicanos siguen pensando que “un pobre es pobre por elección”, y su reciente propuesta sanitaria ciertamente no ayudaba a millones de trabajadores que apenas pueden cubrir sus gastos de subsistencia con el salario que ganan y solo les queda poco o nada, para comprar un seguro de salud.

La Oficina Presupuestaria del Congreso, que no está alineada con ningún partido, concluyó que 14 millones de personas perderían su cobertura sanitaria en el primer año de implantación de Trumpcare, una cifra que aumentaría a 24 millones de personas para 2026. Esas cifras han acentuado los riesgos políticos que suponen para algunos republicanos, las elecciones de medio término en noviembre 2018. 

Ahora hay que esperar si republicanos aceptan negociar con los demócratas para crear una ley sanitaria que cubra a todos y sea accesible a las familias menos acomodadas. 

 

Edición de esta semana
¡SUBIERON BANDERA EN OAKLAWN!
Ubicado en el Parque Nacional de Hot Springs, el Oaklawn Racing & Gaming (# 2705 Central Ave. Hot Springs.1-800-OAKLAWN) es uno de los mejores hipódromos en el país desde 1904, y hogar del afamado Arkansas Derby con un premio de $1 millón al ganador. Hoy en día, Oaklawn también ofrece una gran cantidad de diversión y conciertos y máquinas de juegos de azar, día y noche durante todo el año.   / ver más /
¡Nueva sección!   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El Partido Republicano (GOP) está en problemas más profundos de lo que sugiere la pérdida de un escaño en el Senado en la elección en Alabama. La fuente de ese problema se remonta al 19 de julio de 2016, cuando el GOP aceptó a Donald Trump como candidato a presidente.   / ver más /