LA NUEVA “BESTIA” VIAJA POR EL MAR
DECENAS DE MIGRANTES Y REFUGIADOS BORDEAN LA COSTA DE MÉXICO EN LANCHAS ECITANDO LOS CONTROLES EN LA RUTA TERRESTRE
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Cada año transitan por México 400.000 migrantes y refugiados, principalmente centroamericanos, con menos de $60 en el bolsillo, que participan de un éxodo silencioso hacia los Estados Unidos.

Una parte utiliza el tren de carga, conocido como “La Bestia”. Sin embargo, cada vez son menos los migrantes que se arriesgan a subir al tren desde que el Gobierno mexicano, en una peculiar medida humanitaria, obligó a elevar la velocidad de 30 a 60 kilómetros por hora, lo que aumenta el riesgo de sufrir una mutilación al intentar encaramarse a un vagon.

Cientos de ellos han encontrado una alternativa en la nueva Bestia del mar. Lanchas atestadas de gente que pasan por la costa de Chiapas rumbo al norte.

El peligroso municipio de Ocós, en Guatemala, y el paradisiaco Mazatán, en la costa de Chiapas, son los epicentros de una industria de migrantes que sale de Guatemala, pasan por el Itsmo de Tehuantepec hacia Veracruz y terminan en Tamaulipas, en la frontera con Estados Unidos.

Salvadoreños, hondureños y guatemaltecos huyen de la pobreza y la violencia de las pandillas por una de las tradicionales rutas del narcotráfico, utilizando las viejas lanchas de pesca, ahora con nuevos motores Yamaha.

Aunque no hay cifras sobre el número de víctimas o de migrantes que se mueven de forma clandestina y nocturna por el mar, se trata de una ruta cada vez más frecuente ante los controles en tierra y el aumento de las detenciones y deportaciones. El año pasado EE.UU.  deportó a 96.000 migrantes, frente a los 147.000 de México según datos oficiales.

Por un precio que oscila entre los $400 y $800 —para los cubanos puede ser el doble— esta ruta permite a los centroamericanos avanzar desde Guatemala a Salina Cruz o Huatulco, en Oaxaca.

De esta forma, evitan los seis controles migratorios por parte del cinturón policial que el Gobierno mexicano ha desplegado en el sur del país en el marco del Plan Frontera Sur, financiado parcialmente por Estados Unidos.

Ocós, en Guatemala, donde arranca la industria marítima del tráfico de migrantes, es un municipio de 40.000 habitantes del Departamento de San Marcos. Aparentemente es un apacible lugar de vacaciones con una vía principal que desemboca en una espectacular playa.

Es también uno de los puntos estratégicos del cártel de los Zetas para la salida de droga de Centroamérica y el repostaje de embarcaciones con cocaína de Colombia, uno de los corredores más importantes del narcotráfico mundial.

Los Zetas no han dejado escapar uno de sus negocios más rentables, el tráfico de personas, y controlan la cadena completa de una ruta que comienza en estas playas. La travesía dura de seis a ocho horas. 

 

Edición de esta semana
¡LA COMUNIDAD LATINA TAMBIÉN CRECE EN NORTH LITTLE ROCK!  
Por Michel Leidermann
Cuando se piensa en la comunidad latina en el área metropolitana de Little Rock, mucha gente cree que principalmente está en las áreas del Southwest de la capital, circundada por las calles 65, Geyer Springs y Baseline. Pero la realidad es que la creciente comunidad latina se vive a ambos lados, norte y sur, del río Arkansas.   / ver más /
El objetivo de este evento deportivo es mejorar la colaboración y la confianza entre los pobladores latinos y los oficiales de policía, mucho de los cuales son de origen latino, afín de ayudar a que los policías puedan realizar aun una mejor función de proteger y servir a la población. El juego será el sábado 27 de julio a las 6:00 p.m. en el Otter Creek Park (#11500 Stagecoach Road, Little Rock).   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Con Donald Trump, Estados Unidos ha recuperado una prosperidad propia de los felices años 60.   / ver más /