Continúan abriendo restaurantes y tiendas latinas en Arkansas
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La población latina de los Estados Unidos gasta más de $55 mil millones anuales en comidas y bebidas y con los restaurantes de comidas latinas creciendo a un ritmo 3.5 veces más rápido que cualquier otro grupo de establecimientos similares.
La influencia de la comida latina es cada vez más evidente en la industria restaurantera de Estados Unidos, donde ya la mayoría de los restaurantes tradicionales no latinos, también incorporan productos y especialidades latinas en sus menús.
Debido al menú tan limitado de la dieta típicamente norteamericana, el consumidor estadounidense siempre ha buscado alimentos diferentes. Sin embargo, es hasta hace relativamente poco tiempo que han empezado a ser más atrevidos en su elección y han iniciado un proceso de descubrimiento de cocinas internacionales, incluyendo la mexicana. Prueba de ello es el boom de los restaurantes mexicanos en Estados Unidos.
Esta nueva curiosidad de los estadounidenses, y su disposición a probar comida típicamente mexicana, se evidencia en los menús: no sólo ofrecen los platillos mexicanos que conllevan menor riesgo ya que “se parecen a los americanos”, como las fajitas, o son más conocidos por su estilo tex-mex, como los burritos, sino que han empezado a introducir recetas más típicas y elaboradas.
Actualmente en Estados Unidos se vende más salsa que ketchup. Este hecho contundente demuestra la creciente influencia de la comida latina en la dieta del país y ha llevado a la industria restaurantera a concluir que “los tacos son las hamburguesas del siglo XXI ”.
“El paladar de América está cambiando”, advierte la Asociación Nacional de Restaurantes (NRA), la cual agrupa a 900 mil establecimientos que emplean al 9% de la fuerza laboral del país y esperan ventas por $490,000 millones este año.
La mayor tendencia hacia las comidas étnicas se explica porque la gente es ahora más sofisticada en sus gustos. En el ámbito nacional, una de cada cuatro personas se declara “comensal aventurero”, lo que sigue ampliando la influencia latina entre una población que en promedio come 5.3 veces a la semana en restaurantes.
Esta disposición de los estadounidenses a probar comida típica en los restaurantes también se ha transferido a sus patrones de compra en el supermercado. Tiempo atrás, lo único “mexicano” que compraban era el chili, una mezcla de diversos ingredientes incluyendo jitomate, carne o vegetales y especias, que usaban como condimento, salsa para pasta o ingrediente en algún platillo de invención propia. Hoy en día, han extendido su horizonte a productos como tortillas y platillos mexicanos previamente preparados, ya sea congelados o frescos.
“Este hecho ha derivado en una fusión de salsas mexicanas con la llamada cocina ‘general’, y por eso actualmente se vende más salsa que ketchup en este país”, apunta la NRA.
La influencia de la comida latina en la dieta de los estadounidenses, también tiene relación directa con el crecimiento poblacional y del poder de compra y sofisticación de la comunidad latina en este país, va cambiando la imagen de la demanda alimenticia.
En un estudio, la NRA afirma que los latinos gastan $55,000 millones al año en restaurantes, en comparación con $51,000 millones de los afro-americanos y $25,000 millones de los asiático-americanos.
Al consolidarse la población latina como la minoría de mayor crecimiento en Estados Unidos con cerca de 43 millones de los 300 millones habitantes que tiene el país en el 2006, lo que representa el casi el 15% del total según datos de la Oficina del Censo, su poder de consumo aumenta en la misma proporción.
La población latina sigue siendo más joven que otros grupos étnicos. Actualmente la edad media de la comunidad latina en EUA es de 27.2 años, frente a los 36.2 años de promedio de la población total del país. Y a los jóvenes les gusta salir a divertirse.
Los estados que tienen más de medio millón de habitantes latinos son: Arizona, California, Carolina del Norte, Colorado, Florida, Georgia, Illinois, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Texas y Washington.
La Oficina del Censo, igualmente en un informe de abril de 2005, contabilizó 25.9 millones de personas de origen mexicano entre el total de los latinos censados. Se estima que 15.7 millones de personas de origen mexicano han nacido en Estados Unidos, y 10.3 millones son inmigrantes.
La mayoría de los mexicanos viven en California (10.1 millones) y Texas (6.5 millones), y constituyen casi una tercera parte de los residentes en esos dos estados. De la población latina en Estados Unidos, un 58% es mexicana, un 17% puertorriqueña, un 10% cubana, un 5% dominicana, un 4% centroamericana y otro tanto sudamericana, y un 2% española.
En Arkansas se estima que el 70% de los 150,000 latinos en el estado, son de origen mexicano.
El Censo proyecta que para el 2050 habrá 102.6 millones de latinos en Estados Unidos, lo que representará el 25% de la población, es decir, que 1 de 4 estadounidenses, será de origen latino.
Con ello continuará el auge de los restaurantes de comidas típicas latinas, no sólo porque la misma comunidad los prefiere y visita asiduamente, sino porque el “sabor latino” ya está siendo apreciado por toda población de los Estados Unidos.
No podemos olvidar que los latinos tienen una mayor preferencia por comida fresca que el resto de los estadounidenses y gastan menos en restaurantes, pues prefieren comer en casa. Se sientan a la mesa en familia y tienden a comer algo que no viene en cajita o bolsita lista para el horno de microondas.
Por otro lado, prefieren comida condimentada con especias y, en general, la comida picante.
A los mexico-americanos les gusta gastar en productos y servicios típicamente mexicanos y la comida es el más claro ejemplo de esta conducta. Los mexicanos que viven en Estados Unidos gastan un mayor porcentaje de su ingreso en comida de supermercado, que el promedio de los norteamericanos. Las ventas de alimentos a este segmento poblacional (tortillas, salsas picantes y comida preparada con chile) han crecido a tasas más altas que las del resto de los alimentos.
En ciertas partes de Estados Unidos, donde los latinos de origen mexicano se han asentado, los ingredientes para la cocina mexicana abundan y son fáciles de encontrar. En otras regiones, estos ingredientes todavía son difíciles de adquirir, aunque su disponibilidad ha aumentado con el mayor interés en la cocina mexicana.
En Arkansas, las cadenas de supermercados ofrecen ahora una “sección de alimentos mexicanos” y las tiendas con productos típicos igualmente están apareciendo por doquier, y no sólo en las ciudades.
Las tiendas que venden productos frescos mexicanos generalmente tienen chiles, cilantro y tomates. Dependiendo de la estación, las clases de chiles disponibles pueden ser limitadas. Además, casi todas estas tiendas venden tortillas frescas o congeladas y productos secos y enlatados.
Sin embargo, la mayoría de los mexicanos en EUA extraña una larga lista de productos difíciles de conseguir. Entre otros, añoran el fideo delgadito, las frutas tropicales como el mango y la papaya, las verduras como el chayote y el nopal, los panes como el bolillo y los bizcochos, y los dulces típicos como los ates y los chongos zamoranos.
Hoy en día, principalmente en las ciudades con mayor población mexicana, no es difícil encontrar restaurantes mexicanos que ofrezcan chimichanga, enchiladas de mole, pipián, camarones en adobo, carne asada a la tampiqueña o crepas de cajeta.
Sin embargo, hay que seguir educando el paladar del estadounidense para que verdaderamente conozca, entienda y aprecie la comida típica mexicana. El estadounidense seguirá descubriendo la infinidad de posibilidades y combinaciones de la tradición culinaria mexicana, derivadas de su diversidad geográfica y cultural.
Este gradual descubrimiento se ha visto favorecido por la reciente tendencia a comer saludablemente; comienzan a darse cuenta que el estereotipo de comida mexicana frita y grasosa es erróneo. Al contrario, la llamada alta cocina mexicana puede ser muy saludable, pues los sabores provienen de hierbas, especias y salsas a base de vegetales, nueces y granos.
Así que si usted tiene un producto alimenticio típicamente mexicano, recuerde que hay dos nichos de mercado en Estados Unidos muy apetitosos.
Los productos de mayor interés y demanda entre la población latina en Estados Unidos, son los siguientes:
• Salsas en todas sus variedades
• Tortillas y productos derivados: tostadas, nachos
• Productos de harina de maíz: tamales, galletas
• Especias y hierbas de olor: tomillo, mejorana, laurel, cilantro
• Saborizantes: azahar, canela, vainilla
• Insumos para elaborar platillos mexicanos: maíz para pozole, chorizo, chiles secos, achiote, piloncillo, melaza, amaranto, pepita
• Alimentos enlatados: chilorio, chile poblano, mole, adobos, frijoles, flor de calabaza, huitlacoche, nopales, guacamole
• Alimentos semi-preparados: sopa de pasta, puré de tomate, arroz, sopa de tortilla, chilaquiles, etc.
• Vegetales, hortalizas: aguacate, chile poblano, tomate, camote
• Frutas típicas mexicanas: mango, papaya, fresa, jamaica, tamarindo
• Conservas y jugos de frutas
• Dulces mexicanos: frutas cubiertas, palanqueta, mazapán de cacahuate, muéganos, chongos zamoranos, cajeta, alegrías
Edición de esta semana
LA EDUCACIÓN SUPERIOR ES LA CLAVE DEL ÉXITO PARA LOS LATINOS Y PUEDEN RECIBIR ASISTENCIA PARA COMPLETARLA
Sandra Carmona-García, es una Especialista en Educación del Programa TRIO - EOC del Departamento de Educación de los EE.UU., subvencionado por el gobierno federal, diseñado para apoyar a las personas de Arkansas Central interesadas en continuar sus estudios en una universidad o college o en otra institución vocacional / técnica después de graduarse de la secundaría.    / ver más /
Este año el lunes 19 de febrero, se conmemora el Día de los Presidentes, honrándose especialmente a los presidentes George Washington y Abraham Lincoln.    / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
El problema con la política es la política. Nos hemos acostumbrado tanto a los partidos políticos concentrándose en algunos asuntos “clave” para cada una de sus ideologías que muchos votantes ya no notan que Washington está ignorando los verdaderos designios del gobierno: los mandatos constitucionales para asegurar la tranquilidad doméstica y promover el bienestar general. Estos designios están siendo infringidos por la prisa de Washington en buscar soluciones económicas que enriquezcan aún más a los políticos codiciosos, a los súper ricos y a los intereses corporativos.   / ver más /