BORRANDO A OBAMA DEL MAPA
Por Michel Leidermann

La necesidad casi histérica de los legisladores republicanos de abolir Obamacare (ACA), parece enraizada en motivos que tienen poco que ver con la atención salud de millones de estadounidenses que más la necesitan, incluyendo algunos de sus propios seguidores.

En lo que se ha convertido en un comportamiento casi obsesivo desde que Obamacare fue adoptado en 2010, los republicanos han hecho de su terminación, el objetivo político #1 del partido. Esta determinación irrazonable llega incluso ante las predicciones de expertos de que las versiones sugeridas por la Cámara Baja y por el Senado para su reemplazo, hubieran dejado en última instancia sin cobertura, a más de 20 millones de los más pobres del país.

Claramente, el fracaso del presidente Donald Trump de lograr rápidamente su anulación y reemplazo, le ha avergonzado y dividido a su partido.

Eliminar el logro más importante de Obama, Obamacare, sea cual sea el costo, contribuiría en gran medida a demoler lo conseguido por el ex presidente. No importa que Trump haya admitido abiertamente que el cuidado de la salud es mucho más complejo de lo que imaginaba.

Pero nos damos cuenta de que la mayoría de las acciones requeridas para la buena administración del país, están por encima de la comprensión de Trump. Él tiene un largo historial de decirle a la gente lo que debe hacerse sin haber estudiado los antecedentes, o tener la experiencia necesaria para tomar una decisión acertada, justa y factible.

Eliminar Obamacare permitiría a Trump proclamar que él cumplió su palabra sobre su abolición.

De alguna manera, los demócratas tienen la culpa, y eso incluye a Obama, por no incluir una perspectiva bipartidista en el ACA, en primer lugar. El proyecto de ley de 2.700 páginas fue sobrevendido por la entonces mayoría demócrata y aprobado en un voto partidista único. ACA es difícil de entender e implementar, y costó caro s los demócratas en las elecciones de mitad de período de 2010, devolviendo el control del Congreso a los republicanos.

Pero eso fue hace casi 7 años, mucho tiempo en un ámbito político en el que las cosas se dan y luego se quitan en ciclos electorales cada 2 o 4 años.

Lo que obviamente se necesita de inmediato, son algunos ajustes a Obamacare para abaratarlo y expandirlo a todos, no anulándolo y comenzando de cero. Es de esperar que si los republicanos pueden dejar de lado su aversión a Obama y el nuevo presidente aprende que el bipartidismo es una buena salida, esto es lo que debiera suceder para beneficio de todos.

 

CÓMPLICES

Es un hecho que la principal, si no la única causa de los abortos, son los embarazos no deseados. Uno de los servicios más importantes que prestan las clínicas de Planned Parenthood, es reducir los embarazos no deseados, no planificados, por violación, etc... Al ofrecer servicios responsables de planificación familiar, ha reducido la incidencia de embarazos no deseados.

Los proyectos de ley de atención de salud que el Senado y la Cámara Baja presentaron, que no prosperaron pero que aún podrían pasar en el presupuesto fiscal, cortarían los subsidios a Planned Parenthood.

Con estos intentos, los legisladores republicanos se convierten en cómplices en el aumento de la probabilidad de embarazos no deseados y, por lo tanto, en el número probable de abortos.

Así están implícitamente contribuyendo a que haya más abortos. 

 

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