LOS XOLOS DE TIJUANA DECIDIEROM ABRIR LA FRONTERA HACIA ESTADOS UNIDOS
MICHAEL OROZCO Y JOE CORONA DE LOS XOLOS TIENEN LA DOBLE NACIONALIDAD

El fútbol en México se escribe en mayúsculas y todo lo relacionado con el deporte se suele sobredimensionar. De allí que cuando el modesto conjunto Xolos de Tijuana decidió cruzar la frontera en busca de jóvenes talentos hubo una gran suspicacia en el entorno futbolero mexicano.

A fin de cuentas, hasta la fundación del equipo en 2007 había un consenso no escrito que en México sólo valía el futbolista mexicano o las estrellas que llegaban de países con tradición futbolera, sea desde Sudamérica o del otro lado del océano Atlántico. También hubo contadas excepciones de otras partes del mundo, pero nunca desde Estados Unidos.

No había razones para ir a buscar a un país considerado inferior en el panorama futbolístico internacional. Pero los Xolos tuvieron otra idea y vieron al otro lado de la frontera una oportunidad para crecer y trascender más allá de los límites de la cancha.

Fue así que dada su peculiar ubicación geográfica, no sólo se convirtieron en los representantes de Tijuana y México, sino que también pasaron a ser un club con una importante cantidad de seguidores en Baja California y otros Estados.

En el proceso, los Xolos abrieron una academia en Chula Vista, ciudad al sur de San Diego, y poco a poco fueron aumentando su penetración en Los Ángeles y otras ciudades, reclutando a jóvenes jugadores estadounidenses de origen mexicano. La expansión de los Xolos por Estados Unidos no se ha detenido y ya cuenta con academias hasta en Nueva Jersey, a más de 5.000 kilómetros de Tijuana.

No pasó mucho tiempo para que otros equipos, como Chivas de Guadalajara y el América, los dos gigantes del fútbol mexicano, siguiera sus pasos.

Un ídolo a los dos lados de la frontera es Joe Corona, futbolista nacido en Estados Unidos de padre mexicano y madre salvadoreña que lleva jugados más de 170 partidos con la camiseta rojinegra del club de Tijuana. Consciente del menosprecio al jugador estadounidense, así sea de origen mexicano, Corona nunca pensó en jugar en México, pero su deseo de convertirse en futbolista profesional lo llevó a probar suerte en los Xolos. “Recuerdo que al hablar con uno de los entrenadores me dijo que tenía potencial, que querían que me quedara”, contó. “Fue un mes de pensar si debía quedarme en la universidad San Diego State (donde jugaba becado) o si debía probar en México, tratar de ayudar al equipo a ascender a la primera división y hacer mi sueño realidad”. Eligió la segunda opción y el tiempo le dio la razón.

El atractivo del jugador estadounidense de origen mexicano es que cuenta con la doble nacionalidad, por lo que no ocuparía una de las plazas para jugadores extranjeros. 

Michael Orozco es otro de los jugadores estadounidenses de origen mexicano que juega en Tijuana. 

Otro es el caso de David Riano, de 14 años de la academia de los Xolos en Nueva Jersey. “Tenía como 10 años cuando comencé a jugar fútbol. Fue difícil al principio porque no lo disfrutaba tanto y no era tan bueno, había gente con verdadero talento allí, por lo que no fue fácil”, reconoció. Pero Riano se ha convertido en uno de los prospectos más interesantes de la academia y ya hay conversaciones de enviarlo a entrenar con el primer equipo. 

 

Edición de esta semana
EL ZÓCALO JUNTO AL CONSULADO CELEBRAN EL DÍA DE REYES
El pasado domingo 7, el Centro de Recursos para los Inmigrantes El Zócalo con el apoyo del Consulado de México en Little Rock, celebraron el Día de Reyes junto a varias familias y voluntarios. / ver más /
Al pastor Martin Luther King Jr. se lo recuerda en Estados Unidos el tercer lunes de enero de cada año, y quizás se le conozca mejor como el principal portavoz estadounidense del activismo no violento por su papel de liderazgo en el movimiento de los derechos civiles de Estados Unidos y su oposición a la discriminación racial.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Muchos de nosotros empezamos 2017 esperando lo peor. Y, de distintas maneras, nos tocó lo peor.   / ver más /