EL EXPRESIDENTE BUSH CARGA CONTRA TRUMP: “EL FANATISMO SE HA FORTALECIDO”
EL EX MANDATARIO REPUBLICANO ARREMETE CONTRA EL PRESIDENTE, SIN MENCIONAR SU NOMBRE, Y ATACA EL AISLACIONISMO, LA XENOFOBIA Y EL ACOSO PÚBLICO
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No hizo falta llamarle por su nombre. Todos sabían a quién se refería. El expresidente George W. Bush (2001-2009) lanzó el jueves 19 una contundente andanada contra Donald Trump. En un discurso en Nueva York, el habitualmente discreto Bush arremetió contra el aislacionismo, la xenofobia y la violencia discursiva que se han apoderado del país desde la llegada a la Casa Blanca del multimillonario neoyorquino. 

Frente a la incendiaria retórica de Trump, Bush defendió la inmigración, el libre comercio y la globalización. “El fanatismo parece fortalecido. Nuestra política se ha vuelto más vulnerable a las teorías conspiratorias y las fabricaciones descaradas”, remachó.

Da igual que sean demócratas o republicanos, Trump nunca ha tenido buena relación con sus predecesores. No hay día en que no ataque a Barack Obama, al que incluso acusó en falso de haberle espiado. Y a los Clinton les ha lanzado todo tipo de proyectiles.

Bush tampoco se ha librado de sus diatribas. En su día, Trump le echó en cara el mismísimo ataque del 11-Sept. y la guerra de Irak, y últimamente su fallida respuesta al huracán Katrina en nueva Orleans en 2005. Bush pese a las provocaciones, no había contestado. El segundo plano era su lugar preferido. Hasta que el jueves salió a la palestra y dio su contestación. Una respuesta que atacó la línea ideológica del Trump. La esencia profunda de su política.

“Hemos visto el nacionalismo distorsionarse en nativismo, y hemos olvidado el dinamismo que siempre trajo la inmigración a Estados Unidos. Vemos caer la confianza en los valores del mercado libre y nos olvidamos del conflicto, la inestabilidad y la pobreza que trae consigo el proteccionismo. Asistimos al regreso de los sentimientos aislacionistas, olvidando que la seguridad de América está directamente amenazada por el caos y la desesperación engendrados en lugares lejanos”, afirmó Bush ante un público que advirtió con nitidez hacia dónde se dirigían sus palabras.

 “El acoso y el prejuicio en la vida pública proporcionan la excusa para la crueldad y el fanatismo, y comprometen la educación moral de nuestros hijos. La única forma de predicar valores morales es vivir en consonancia con ellos. El fanatismo y el supremacismo blanco son formas de blasfemia contra el credo americano; la identidad real de nuestra nación radica en los ideales civiles”, expresó Bush Charlottesville: 

Fue un discurso que retumbó. No por la popularidad de Bush, que sigue siendo limitada, sino porque suponía la toma de postura de un expresidente del mismo partido. 

Cuando en enero de 2009 Bush abandonó la Casa Blanca, pocos dudaban de que sus años de gobierno habían representado una era de fuerte desprestigio para EE.UU., y las ansias de cambio que recogió a manos llenas su sucesor, Barack Obama.

Una vez fuera, Bush aprovechó para desaparecer de la escena pública. Evitó atacar a Obama, no se inmiscuyó en las grandes decisiones. Hasta el jueves 19 cuando evitando llamar por su nombre al sujeto de su diatriba, dejó claro a quién se dirigía.  

 

Edición de esta semana
DEBATE BILINGÜE ENTRE CANDIDATOS A ALCALDE DE LITTLE ROCK 
Un debate en el que participaron candidatos a la alcaldía de Little Rock, fue organizado por Rolando Ochoa de la cadena de televisión Univisión-Little Rock, Cesar Ortega pastor de la organización de servicio comunitario basado en la fe cristiana City Connections, y Michel Leidermann, director del periódico en español El Latino. El debate se realizó a las 7 PM del lunes 29 en la iglesia South City ubicada en la Baseline Rd con la I-30 en el Southwest de la ciudad.   / ver más /
El Obispo Anthony Taylor de la Diócesis de Little Rock, publicó una segunda carta el martes, 23 de octubre, actualizando información sobre la actual crisis de abuso sexual por clérigos y la ayuda para las víctimas.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Cuando los jóvenes de la antigua Atenas alcanzaban la edad de 17 años, se marcaba un momento en el que pasaban de ser jóvenes a ser considerados hombres responsables para la toma de decisiones sobre la ciudad. De ahí en adelante se les permitía el ingreso a las filas militares para luchar en la guerra.    / ver más /