EL VERGONZOSO DONALD TRUMP
Por Michel Leidermann

En Puerto Rico, a mediados de noviembre, casi el 50% de la población de 3,4 millones de estadounidenses continúan sin electricidad debido al Huracán María, el cual con sus 50 millas de diámetro, virtualmente destruyó la infraestructura de la isla. Artículos esenciales, como alimentos y agua, son continuamente imposibles de distribuir especialmente en las partes de la isla que sufrieron el peor daño con caminos y puentes intransitables.

Aun así, Donald Trump guardó silencio durante dos semanas en medio de la peor crisis humanitaria en los EE.UU. desde que el Huracán Katrina devastara Nueva Orleáns en agosto de 2005. En cambio, Trump se obsesionó con los jugadores de football americano que se arrodillaban durante el himno nacional y se lanzó contra ellos con una fuerza que podría haber usado para ayudar a las victimas boricuas.

Aunque miles de militares y algunos suministros han llegado a la isla, la respuesta del gobierno ha sido vergonzosamente inadecuada. Cuando los huracanes Irma y Harvey embistieron Texas y Florida semanas antes, todos admiramos cómo gentes de otros Estados y comunidades acudieron a ayudar a los damnificados. 

De hecho, en Puerto Rico los amigos y vecinos de los más afectados han trabajado sin cesar para reparar las inundaciones en viviendas, retirar desechos de las calles y asistir a los más vulnerables de cada comunidad. Pero hay un límite en lo que estas personas pueden hacer. En las próximas semanas, meses y hasta años, va a depender más que nada del gobierno federal determinar cuántos de nuestros compatriotas van a sobrevivir y cuándo la isla va a recuperarse.

Muchos puertorriqueños están aislados del resto del mundo. Las redes sociales y la radio están inundadas de mensajes desesperados de familiares que aún no se han podido contactar con sus seres queridos en la isla o en el continente. 

Incluso si el gobierno federal pudiera hacer todo lo que debe de inmediato, Puerto Rico se enfrenta a años de una dura recuperación. La meta a largo plazo no deben ser simples arreglos aquí y allá, pero por ahora, centrémonos en dar a Puerto Rico la asistencia humanitaria que necesitan tan desesperadamente. 

Al presidente de Estados Unidos parece no importarle lo que les ocurra. Su visita a Puerto Rico fue un desastre por como manejó la situación. Dijo que lo que pasó en Puerto Rico no fue una catástrofe “real” porque no hubo muchos muertos (34 reportados hasta ahora). Y agregó: “Han dejado nuestro presupuesto (federal) un poco fuera de control. Hemos gastado mucho dinero en Puerto Rico”.

Durante su brevísima y pomposa visita a la isla, aprovechó para lanzar a los asistentes a su conferencia de prensa rollos de toallitas de papel (???) y a una pareja de damnificados les dijo que recibirían ayuda pero se despidió con un “que lo pasen bien” (???).  ¡Que vergüenza!

Trump sabía que la gran duda era si él iba a mostrar alguna empatía, alguna bondad humana para la gente necesitada en la isla. Y, aún sabiendo eso, el presidente dio discurso autocontemplativo, autocomplaciente y victimizante que apestaba a falta de tacto y falta de entendimiento de la dramática situación.

Con razón en la Casa Blanca algunos se refieren a Trump como un “tarado” (morón en inglés)… 

 

Edición de esta semana
LOS ASOMBROSOS PECES DE TANIA PÓO
Por Michel Leidermann
Al visitar el sábado 11 en el Jardín Bernice de Little Rock el evento de “Tacos y Tianguis” organizado por El Zócalo, Centro de Recursos para Inmigrantes, me encontré con la agradable sorpresa de descubrir un tipo de arte en papel que yo desconocía hasta la fecha. Otros asistentes también decían ¡Qué padre…! al admirar los hermosos peces de color que no parecen hechos de papel.   / ver más /
La idea de celebrar el Día del Padre se originó en 1909, cuando una mujer, Sonora Louise Smart, nacida en Jenny Lind, condado de Sebastian, Arkansas en 1882, propuso la idea. Ella quería homenajear a su papá, William Jackson Smart, quien sirvió como sargento en el regimiento de artillería de Arkansas (Union’s First Arkansas Light Artillery) durante la Guerra Civil. La familia se trasladó posteriormente en 1887 cerca de Spokane, Estado de Washington.   / ver más /
A medida que Arkansas sufre inundaciones y daños históricos, la Procuradora General, Leslie Rutledge, advierte a los residentes que tengan cuidado con los estafadores de seguros contra inundaciones que intentarán robarle su dinero en medio del caos.    / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Los profesionales médicos de Arkansas y todo el país están de acuerdo en que nos enfrentamos a una enorme escasez de médicos y enfermeras. Por lo general, las enfermeras son la primera persona que un paciente ve, la persona que ordenará sus medicamentos a la farmacia, la persona que lo “seguirá” cuando el tratamiento esté completo.   / ver más /