CRISTINA FERRAL, LA MEXICANA QUE HA SORPRENDIDO EN EL OLYMPIQUE DE MARSELLA
LA FUTBOLISTA ES PARTE DE ESA GENERACIÓN DEL FÚTBOL FEMENINO EN MÉXICO, QUE TIENE JUGADORAS EN LOS PRINCIPALES CIRCUITOS INTERMNACIONALES 
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Cristina Ferral ha hecho un trato consigo misma: renunciar a su familia para triunfar. Creció en Tampico, Tamaulipas, hoy uno de los Estados más violentos de México. Cuando era niña, aún podía andar por la calle sin problema y jugar fútbol en la cancha detrás de su casa. 

“Era muy inquieta. Empecé a jugar para mi escuela, luego jugué por Tampico y después representé a Tamaulipas. Entrenaba todos los días. Eso me ayudó para lograr un lugar en la selección mexicana sub 17 y luego ir al Mundial”, cuenta. 

Eso le sirvió para recibir una beca de una universidad privada en Monterrey y ser una estudiante-atleta. Esa fue su primera mudanza y su primer acercamiento a la soledad.

Cristina empezó a estudiar negocios internacionales y a vivir sola. “Los estudios te ayudan un poco a no extrañar a la familia”, considera la mediocampista.

Por sus notables actuaciones en el incipiente fútbol femenino en México, la Universidad del sur de Florida, le ofreció estudiar su licenciatura en su campus y, sobre todo, que jugara allí. Volvió a hacer las maletas, alejada de sus padres. “Desde los 7 años estudio y juego. Soy una persona analítica y objetiva. Eso te ayuda a tomar decisiones en la cancha”, menciona Cristina.

“Batallé por cuestiones del idioma. La facilidad que te dan en Estados Unidos es de primer mundo. No se compara con ningún país. Reconocen mucho a los estudiantes-atletas. Me encantaría tener ese sistema en México”, opina.

Cristina volvió a ver a su familia el día que se graduó en administración de empresas. El entrenador de Florida recopiló en un vídeo los mejores momentos de la temporada de Cristina. “Y ese vídeo le llegó al entrenador Christophe Parra del Olympique de Marsella. Estaba interesado en tener una mediocampista, empezamos a hablar y aquí estoy”, explica Cristina.

A inicios de agosto de este año, el Olympique de Marsella anunció su fichaje. En México empezaron a conocer su nombre y recorrido tras ese fichaje. Así se convirtió en la segunda futbolista mexicana en jugar en la liga francesa, antes lo había conseguido Andrea Rodenbaugh, ahora entrenadora de las Xolas de Tijuana. 

“Tengo dos meses aquí (Francia). Es difícil por el idioma. Todavía sufro con algunas de mis compañeras porque no hablan en inglés. Solo dos de ellas hablan español. Apenas sé las cosas básicas cuando estamos jugando: derecha, izquierda, abajo, arriba. Estoy en el proceso de seguir mejorando”, reflexiona.

Cristina debe esperar hasta la noche para poder charlar con su novio que vive en México y con sus padres. “Las compañeras me han recibido muy bien, no se compara con la gente que quiero estar. Sé que vale la pena. Es una experiencia que tengo que disfrutar, lo demás puede esperar un poco”.

Cristina Ferral es parte de esa generación de la ruptura en el fútbol femenino en México, en la cual hay jugadoras en los principales circuitos. De ellas destacan Kenti Robles del Atlético de Madrid y Charlyn Corral del Levante. Además de la incursión de la primera liga profesional femenina en México. “Es una oportunidad para las futbolistas. Ahora hay una visión más global para todas nosotras”, concluye Cristina. 

 

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