TRUMP APROVECHA EL CORONAVIRUS EN AÑO ELECTORAL PARA CULPAR A OTROS Y AISLAR A EE.UU.  

La crisis del coronavirus ha subido el nacionalismo de Donald Trump, que insiste en la idea de un EE.UU. “puro” frente a un mundo amenazante.

“Éste es el esfuerzo más agresivo para enfrentar un virus extranjero en la historia moderna (de EEUU)”, ha dicho Trump culpando a China y Europa de la propagación del coronavirus en su país y anunció un veto a los viajes desde países europeos.

En plena campaña electoral, Trump se escudaba así en el adjetivo “extranjero” para empujar más allá de sus fronteras la responsabilidad sobre una crisis que promete empeorar en EE.UU., y aprovechaba, de paso, para incidir en una de las ideas que más motivan a su base de votantes.

Trump ha gobernado exclusivamente a base de convertir cada asunto en un ‘nosotros contra ellos’, y también lo está haciendo con esta peligrosa pandemia. 

El ejemplo más notable es su veto (anterior) a la entrada de ciudadanos de cinco países de mayoría musulmana, pero Trump también ha perfilado un Estados Unidos “amenazado por los inmigrantes indocumentados, por gobiernos extranjeros o por el globalismo”.

Durante la campaña previa a las elecciones legislativas de 2018, Trump describió como una “invasión” la oleada de indocumentados centroamericanos que se dirigían a su país y llegó a referirse a algunos de ellos con la palabra “infestar”, que evoca a patógenos o insectos.

En ese contexto, tiene sentido que Trump incluya la amenaza del COVID-19 en su discurso ya consolidado sobre la pureza de EE.UU. y sus amenazas extranjeras.

Hasta principios de febrero, Trump tenía poco que temer respecto a las elecciones presidenciales de noviembre: la economía seguía viento en popa, él salió reforzado del juicio político en el Senado y su base de votantes continuaba tan fiel como siempre.

En las últimas semanas, sin embargo, el nerviosismo ha crecido en la Casa Blanca: el fuerte impacto del coronavirus en los mercados financieros amenaza con robarle a Trump su mayor apuesta para pedir la reelección

Además, la escasez de tests para detectar el COVID-19 en los centros médicos ha comenzado a difundir entre muchos estadounidenses la impresión, acertada o no, de que quizá a alguien en el gobierno no le interesa que se diagnostiquen demasiados casos de coronavirus y se sepa el impacto real de la enfermedad en el país.

Ante ese panorama, Trump se escudó en su táctica favorita, al retuitear el mensaje de un comentarista conservador sobre el “virus de China” y añadir: “¡Necesitamos el muro más que nunca!”, a pesar de que en México y en Latinoamérica el impacto es menor.

Trump espera que, para noviembre, lo único que recuerden los estadounidenses sea que él defendió al país de la amenaza externa del ‘virus extranjero’, y no el hecho de que no actuó rápidamente para establecer procedimientos de pruebas y preparación, y combatir el virus eficazmente demostrando la debilidad de su gobierno ante una crisis mayor. 

 

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Las tasas nacionales de matrimonio y divorcio disminuyeron entre 2008 y 2018, pero las tasas variaron considerablemente entre los Estados, según los datos de la Oficina del Censo.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Es difícil de creer, pero hace solo un mes, Donald Trump y sus fieles seguidores descartaban el coronavirus como una crisis generalizada. El 26 de febrero, Trump declaró que “en un par de días el número de los contagiados va a estar cerca de cero”. Era su “opinión personal”, sin datos serios y sin el juicio de los expertos.   / ver más /