En duda la posible rebaja del impuesto a los alimentos en Arkansas
Por Michel Leidermann
1679A.jpg
Si el gobierno de Mike Beebe cumple su promesa de campaña y reduce substancialmente el impuesto sobre las ventas de alimentos, los compradores se enfrentarán a un nuevo código complicado para verificar cuales artículos estarán exentos del tributo en las tiendas de comestibles.
Considere por ejemplo el pan. Vendido a temperatura ambiente, un bolso de pan califica para la reducción de impuestos. Caliente o tostado en un restaurante sin embargo, el pan estará sujeto al 6% del impuesto completo a las ventas.
Por lo menos, ése es el cuadro que emerge de una revisión de las regulaciones en varios otros estados que recientemente eliminaron el impuesto a los comestibles y de las definiciones estandarizadas en los 45 estados que buscan uniformizar los criterios al respecto en un “Compendio sobre impuesto a las ventas”.  
Aunque la Asamblea  General de Arkansas tiene todavía que aprobar una ley para reducir los impuestos y establecer regulaciones detalladas para aplicarlo, ya es posible estimar cuáles de los 45,000 artículos y productos en una típica tienda de comestibles, serían afectados.
La propuesta de Beebe rebajaría el impuesto sobre los alimentos del actual 6% al 3% a partir de julio lo que equivaldría a una pérdida anual de tributos estimados en $122 millones en el año fiscal que comienza el 1 de julio del 2007 y de $131 millones para el año fiscal siguiente. Cuatro proyectos de ley presentados por legisladores que ya circulan por la Asamblea General, detallando las variaciones de la reducción del impuesto hasta su eliminación total. Pero ninguno de estos proyectos aclara cuales de los artículos de comestibles no seguirán sujetos al impuesto y cuales otros lo seguirán pagando. Los cuatro proyectos de ley apenas mencionan su idea de rebajar el impuesto sobre los “alimentos y los ingredientes de los alimentos.”
El proyecto de ley SB 185 presentado por el senador Bobby Glover interpreta la posición del gobernador Mike Beebe al respecto. Este proyecto no rebajaría el impuesto sobre las bebidas alcohólicas, productos de tabaco, suplementos dietéticos, y comida preparada en restaurantes.
Algunas preguntas que surgen: ¿Pagarían impuestos el papel aluminio y el carbón de leña para parrillas? ¿Cómo se define exactamente “alimento e ingredientes del alimento”?
La idea central de la estandarización es definir cuales alimentos son elegibles para la reducción del impuesto, principalmente aquellos que no son “alimentos preparados”. En principio se entiende que un alimento preparado tiene dos o más ingredientes mezclados por el vendedor, o el alimento es vendido caliente, o el alimento se vende con utensilios para consumirlo tal como un tenedor de plástico. Todos ésos “alimentos preparados” se gravan totalmente. A menos que, por supuesto, se establezca una exención.
Aun cuando el objetivo de las definiciones estándares es simplificar, parece que no hay ningún  “Código de impuestos” sin sus complejidades. Preparado en el 2000, el acuerdo de definiciones estándares es financiado por los estados que esperan que la uniformidad les dará una mejor oportunidad de cobrar impuestos sobre las ventas hechas a través de la  Internet.
Pero se presentan los inevitables desacuerdos: las calabazas son ¿alimento o decoración de Holloween? Un problema similar se presenta con las barras galletas y chocolate Kit-Kat: ¿es alimento una galleta revestida con caramelo? Los caramelos y dulces continuarían pagando impuesto.
El agua en botella no pagaría. La cerveza si lo pagaría. El chicle y las pastillas de menta para el aliento son alimento y no pagarían.  Los jarabes para la tos no son alimentos. Los alimentos para animales domésticos pagarán el impuesto total. Los productos de las máquinas vendedoras no serían afectadas por la reducción del impuesto.
Lo mismo es para las ensaladas compradas por onza en el salad-bar de un supermercado, siempre que no se coja una servilleta o un tenedor de plástico cuando se va a pagar. Pero si los utensilios están incluidos en el empaque del producto, entonces no pagarían impuesto.
Las bebidas no alcohólicas en latas o botellas gozarían de la reducción, pero las bebidas servidas en la fuente de la soda de la tienda, se consideran bebidas  “preparadas” y se gravan completamente. Los cubos del hielo se consideran alimento. El hielo en bloque no.
Queda por ver si la reducción del impuesto a las ventas de alimentos es aprobada o no por la Asamblea General de Arkansas, y después pasará tiempo hasta que los expertos analicen y resuelvan sobre las regulaciones de lo que es y lo que no es un alimento o un alimento preparado para aplicar el nuevo código tributario. ¡Los programadores de las cajas registradoras ya se están rascando la cabeza!
Por otra parte la promesa del candidato Beebe podría no llegar a ser una realidad si el actual presidente de la Cámara de Representantes de Arkansas, el representante (diputado) Benny Petrus de Stuttgart, (D) se sale con la suya y su propuesta para recortar otros impuestos  finalmente es aprobada.
Petrus no quiere tocar el impuesto a los alimentos. Lo dejaría intacto en un 6% justificando su acción diciendo que a las familias que tienen mayores ingresos, no les afecta tanto este impuesto y lo que él favorece son otras rebajas tributarias que directamente tocan a los más pobres por un total de $130 millones,  los que representan casi el mismo monto en dólares que la rebaja del impuesto a los alimentos de Beebe.
Las tres propuestas de Petrus e incluídas en el proyecto de ley  HB 1337 del Representante Kevin Anderson R-Rogers, consisten en:
1 Rebajas a los impuestos de ingresos de las familias que ganan menos en Arkansas (hasta $30,000 anuales) y comenzando a aplicarse por los que ganan menos. Ahorro estimado de $80 millones anuales;
2 Rebaja del 6% al 3% al impuesto que pagan las fábricas por los servicios de utilidad pública (electricidad, gas, agua) para incentivar a las industrias. Ahorro estimado de $30 millones anuales; y
3 Aumentar de $6,000 a $10,000 los primeros ingresos anuales por jubilación que están exentos de pagar impuesto a la renta. Ahorro estimado de $22 millones anuales.
Entonces queda por verse quien tiene más fuerza en la Asamblea estatal. El gobernador Mike Beebe o el presidente del la cámara Benny Petrus.
El impuesto a las ventas de los alimentos afecta proporcionalmente más a las familias de bajos ingresos, ya que estas utilizan un mayor porcentaje de sus ingresos para la compra de alimentos, porcentaje que va bajando a medida que aumentan los sueldos y otras compensaciones recibidas por los más ricos.
 ¡BUENA SUERTE!
Edición de esta semana
GRAN ÉXITO DEL POPULAR “TIANGUIS” 2018 ORGANIZADO POR “EL ZÓCALO” 
El pasado sábado 12 de mayo, El Zócalo Centro de Recursos para Inmigrantes, organizó su segundo Tianguis festivo y entretenido para recaudar fondos para la institución. El evento con nutrida concurrencia, se realizó al aire libre en el Jardín Bernice (#1401 Main St., Little Rock), de 6 a 9 PM, con la venta de platillos típicos como tacos, tamales, elotes y quesadillas, además de artesanías y bordados.   / ver más /
La Organización de Mujeres Hispanas de Arkansas (HWOA), anunció que 26 estudiantes latinos recibirán sus becas este año. La meta de HWOA es aumentar el número de estudiantes latinos que se inscriben y gradúan de instituciones de educación superior o escuelas técnicas.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Hay una mancha sobre las enfermedades mentales que está causando mucho más daño que la propia enfermedad. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), una de cada dos personas en EE.UU. sufrirá de depresión, trastornos de ansiedad u otra enfermedad mental grave en algún momento de su vida.   / ver más /