Arkansas y Virginia continúan discutiendo sobre aportes de inmigrantes a la economía del país
Por Michel Leidermann
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Una de las razones por la que los que se oponen a los trabajadores indocumentados dicen tener, es que los inmigrantes ilegales son una sangría para la economía del país y de los gobiernos locales. Dicen que usan servicios del estado o crean problemas que le cuestan a los contribuyentes, porque los indocumentados no pagan impuestos.
Aunque los antiemigrantes no quieran creerlo, varios estudios realizados por organizaciones serias y de gran valor académico han determinado que esto no es verdad.
En abril del 2007 se dió a conocer un estudio positivo sobre los inmigrantes de Arkansas y en febrero de este año, otro nuevo análisis confirma los aportes de los indocumentados al estado de Virginia.
Los indocumentados de todo el país contribuyen anualmente unos $7 billones al Seguro Social y $1.5 billones a Medicare de los no que reciben ningún beneficio, según las investigaciones de la Academia Nacional de Ciencias. Una mayoría abrumadora de los indocumentados no recibirá ni un centavo de lo que contribuyen, mientras que será el ciudadano o residente permanente quien reciba los beneficios cuando se jubilan.
La administración del Seguro Social estimaba que “la cuenta en suspenso” por estos pagos suma billones y sirve para financiar y extender el sistema de jubilación para los legales y los ciudadanos.
Además los indocumentados contribuyen a que muchos productos tengan precios más asequibles al ganar menos que un ciudadano nativo y al ser despedidos, ni reciben beneficios de desempleo.
Aunque muchos indocumentados envían de sus limitados salarios remesas a sus familiares en su país de origen, el resto lo gastan localmente. De esta manera también ellos contribuyen al bienestar de todos, pagando impuestos a las ventas cada vez que compran algo, proveyendo ganancias a los negocios locales que también pagan sus impuestos a los municipios, condados y estados, pagando impuestos al consumo sobre la gasolina o al inscribir un vehículo motorizado, y al alquilar viviendas de un propietario que paga impuestos a los bienes raíces.

VIRGINIA

El estudio sobre Virginia recientemente dado a conocer por The Commonwealth Institute sostiene que los trabajadores indocumentados de Virginia, al igual que los legales, viven en hogares y apartamentos y consumen mercancías y servicios. El hecho de que son indocumentados no significa no pagar impuestos de ventas sobre sus compras o que los propietarios no paguen contribuciones como parte del alquiler que les cobran.
Además, por lo menos la mitad de los inmigrantes indocumentados de Virginia trabaja oficialmente "en los libros" y por lo tanto los impuestos sobre el salario se retienen regularmente.
De hecho, la Seguridad Social ha estimado que por lo menos a 75% de esta población se le retienen impuestos de nómina de pago. Esto debe compararse con el 81% a 84% de impuestos sobre los salarios nómina que la población total de EUA paga voluntariamente.
Este estudio usa datos disponibles sobre la población indocumentada de Virginia para estimar cuánto contribuyen a los recursos del estado.
En el 2006, se estimaba que 90% de los inmigrantes de Virginia enviaron regularmente dinero al extranjero, con una transferencia media anual de $3,534 y por ello tomaron los ingresos pre-remesa para calcular las contribuciones por impuesto a la renta y de nómina.
Aunque es imposible que el indocumentado evite de pagar impuestos como se señala anteriormente, el análisis asume que la mitad de los trabajadores indocumentados está empleada “en los libros oficialmente”.
Estima que una familia indocumentada promedio paga anualmente $1.596 en impuestos (ventas, consumo, propiedad y renta). Con entre 109 mil y 131 mil familias indocumentadas y un estimado 50% de ellas que pagan impuesto sobre la renta, las contribuciones sumarian entre $145 y $174 millones.
Los inmigrantes indocumentados que trabajan en los libros, también pagan impuestos de la Seguridad Social y de Medicare, aunque son incapaces de beneficiarse con estos programas hasta que se hagan residentes legales. Usando tasas actuales y un promedio de 50%, los trabajadores indocumentados pagan entre $93 a $111 millones adicionales en impuestos de Seguridad Social, y $22 a $26 millones adicionales en impuestos de Medicare.
Los empleadores de los inmigrantes indocumentados que trabajan “oficialmente” emparejan estas contribuciones de impuestos y pagan por su parte entre $4 a $5 millones adicionales en impuestos por desempleo.
La población indocumentada contribuye a la economía de Virginia de forma substancial. Proporcionan mano de obra crítica en ciertas industrias, incluyendo la construcción, fábricas y hoteles, y las remuneraciones ganadas por este grupo, las utiliza para comprar mercancías y servicios en la comunidad.

ARKANSAS

Un estudio comisionado por la Fundación Winthrop Rockefeller de Little Rock y preparado por expertos y académicos de Arkansas, el Urban Institute, la Universidad de Albany, y la Universidad de Carolina del Norte, fue dado a conocer en abril del 2007.
Su conclusión más clara es que económicamente los inmigrantes de Arkansas contribuyen más a las arcas del estado en forma de impuestos, de lo que le cuestan por servicios sociales recibidos (educación, salud y prisiones).
James H. Johnson, investigador de la universidad de Carolina del Norte, mediante un cálculo complejo, que incluyó factores tales como salarios, contribuciones de impuestos, gastos en cuidados médicos y educación, dijo que los extranjeros en Arkansas (que son 67% latinos) originaron $19.4 millones más en aportes que los dólares que utilizaron en los servicios recibidos de parte del Estado.
Los investigadores y académicos evaluaron el impacto económico del total de extranjeros en Arkansas incluyendo en el análisis los impactos de la familia, la educación y los problemas demográficos en la comunidad.
Igualmente tomaron en consideración a los extranjeros de África (3% de la población inmigrante de Arkansas), Asia (18%), y Europa, Canadá y Oceanía (12%).
Los investigadores no dividieron su análisis de costo entre los inmigrantes legales e ilegales, sino que estimaron que todos los extranjeros le costaron el sistema fiscal de Arkansas cerca de $237 millones en el 2004, mientras que contribuyeron $257 millones en impuestos ese año, resultando en una contribución fiscal neta positiva de casi $20 millones.
Esa parte del estudio también estima el número de extranjeros de Arkansas en 123.000. Los líderes latinos resaltaron que las cifras ajustadas del Censo indicaban unos 131,000 latinos en Arkansas el 2005 y que esta cifra estaba por lo menos 30% debajo de la realidad, de modo que las contribuciones al estado podrían ser bastante superiores (En octubre del 2007, la oficina del Censo ajustó la cifra oficial a 141,00 o sea 5% de la población total de Arkansas).
Según el análisis, en el año 2004 los inmigrantes de Arkansas tuvieron ingresos por $2,900 millones. Alrededor de un 20% se envió a sus países de origen en forma de remesas, pero el resto, $2,500 millones se invirtió en la economía del estado.
El investigador Randy Capps del Urban Institute, estimó que 51% de todos los extranjeros en Arkansas (comparado con el 29% en todo el país), están aquí ilegalmente, probablemente debido a la llegada de inmigrantes desde México y América Central.
Sin embargo, Capps recordó que sin el crecimiento latino en Arkansas (el más rápido en toda la nación entre 2000 y 2005 con un 48%), la población del estado estaría estancada o declinaría, lo que tendría amplias consecuencias económicas negativas en las industrias de la fabricación y en la construcción.
Por ejemplo, entre 1990 y el año 2000, la población nacida en Arkansas creció en 12%, y entre 2000 y 2005, no creció nada. Y entre 1990 y 2000 la cifra de nativos que trabajaba en manufactura en Arkansas, se redujo en 9 mil empleos, mientras la cantidad de inmigrantes aumentó en 12 mil durante el mismo período.
Capps, indicó que las cifras son reflejo de una población nativa que está envejeciendo y que está en vías de jubilarse, o desplazándose a otros empleos mejor pagados, lo cual aumenta la demanda por nuevos trabajadores extranjeros.
Además del impacto económico directo generado por los trabajadores extranjeros, hay otro impacto grande en términos de trabajos adicionales. Johnson dijo que los inmigrantes en Arkansas consumieron $2.9 mil millones y generaron 23.100 nuevos trabajos en el estado en el 2004 para servir las necesidades de los inmigrantes.
El crecimiento de la comunidad latina de Arkansas (334% entre 1990 y el 2000 según el censo 2000), ocurrió mayormente en los condados de Benton y de Washington en el Noroeste del estado, en donde los trabajos de las grandes procesadoras de alimentos y el auge de la construcción, atrajeron a muchos trabajadores extranjeros. En el año 2000, el 42% de los inmigrantes de Arkansas estaba empleado en las procesadoras.
Las personas en este grupo tienden a ser hombres jóvenes, que son una carga menor para los servicios la salud que otros grupos de residentes, por ser más sanos y sus dolencias más fácilmente curables, que en las personas de más edad.
Los expertos aseguraron que el argumento más sólido para convencer a los congresistas para aprobar una reforma de las leyes de inmigración a la brevedad, es que con la próxima jubilación de 76 millones de personas nacidas entre 1940 y 1950 (baby boomers) sólo podrán ser reemplazados con trabajadores inmigrantes ya que los nacimientos de estadounidenses (1.9) por familia está por debajo del mínimo necesario (2.1) para por lo menos, reponer la pérdida de poblacional laboral.
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Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
No entiendo por qué las personas temen y/o odian a otras que son diferentes a ellos. ¿No somos todos diferentes, incluso cuando compartimos el mismo color de piel, religión, cultura o herencia?   / ver más /