¿Qué ha cambiado en Cuba después de Fidel?
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El general Raúl Castro, hermano de Fidel, cumplió dos años al frente de Cuba, aunque, para hacerle justicia, hay que decir que su gobierno sólo tiene cinco meses, contando desde su confirmación como presidente por la Asamblea Nacional del Poder Popular el pasado 24 de febrero.
La primera etapa de su mandato de agosto hasta finales del 2006, estuvo marcada por la sorpresa y en ella el mayor objetivo fue mantener las cosas como estaban: la dirección política unida, el país funcionando, la población tranquila y a los estadounidenses quietos. De una u otra forma, todo eso lo consiguió con el respaldo de su hermano y su propia habilidad para repartir responsabilidades y, por lo tanto, poder.
Pasada la sorpresa, empezó a sentar las bases de su gobierno. Pidió a los secretarios provinciales del Partido Comunista (PCC) y a los dirigentes de grandes empresas que le enviasen críticas al funcionamiento del sistema (recibió 1,2 millones de respuestas) en sus respectivas áreas de trabajo y propuestas concretas para solucionar los problemas.
Los cambios tenían que ser de fondo, y así lo anunció el 26 de julio de 2007, poco antes de iniciar un debate nacional que hizo públicas las críticas de la población y, sobre todo, le dio el apoyo político necesario para iniciar las futuras transformaciones.
Raul dijo por televisión que no habría temas prohibidos, y, además, les pidió a sus conciudadanos que fueran "valientes" a la hora de expresar sus ideas.
En realidad, toda la población pedía cambios. Por todas partes se repetían las mismas protestas contra los bajos salarios, la doble moneda, los problemas del transporte, la escasez de viviendas y -algo que no podía faltar entre cubanos- la necesidad de centros de recreación.
Las reformas que le pedían no eran políticas, sino económicas y la mayoría de ellas perfectamente realizable dentro de un socialismo reformado, apoyado por China y Venezuela, los principales socios económicos de Cuba.
Sólo el 8,9% de los cubanos consultados le daban prioridad la falta de libertades políticas, mientras el 43% centraba su atención en los problemas económicos.
Por otra parte, los 20,000 disidentes no tienen la fuerza ni la influencia social para presionar por la apertura política.
Así las cosas, el general Raúl Castro llegó al 24 de febrero de 2008 listo para emprender los cambios económicos que la gente reclamaba: la reforma agraria, las mejoras salariales y la eliminación de prohibiciones, entre los más importantes.
La reforma agraria planea distribuir entre los cubanos el 50% de las tierras cultivables y, sobre todo, cambiar la estructura organizativa del campo cubano, basada hasta ahora en las granjas estatales que poseen el 80% de las tierras cultivables.
Cuando culmine el proceso de entrega de tierras, el 70% del total estará en manos de cooperativas y pequeños campesinos, unos propietarios y otros usufructuarios gratuitos. También se abrirán líneas de crédito para poder iniciar, continuar o ampliar las siembras. Al parecer Venezuela e Irán facilitarían los créditos para este primer impulso.
Edición de esta semana
GOBERNADOR FIRMA LEYES QUE PERMITEN LICENCIAS DE ENFERMERÍA Y MATRICULA UNIVERSITARIA ESTATAL A BENEFICIARIOS DE DACA 
Por Michel Leidermann
La legislatura de Arkansas finalmente aprobó dos proyectos de ley que benefician a jóvenes DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) y el miércoles 10 el gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, las firmó para entrar en vigencia de inmediato en todo el Estado.   / ver más /
Por Michel Leidermann El gobernador republicano de Arkansas, Asa Hutchinson, dijo a reporteros el miércoles 10, que planeaba firmar un proyecto de ley del Senado SB411 contra el estado de “ciudad santuario” y aprobado por los legisladores el último día de la sesión legislativa, a pesar de su preocupación de que una disposición dentro de la ley podría conducir al más perfilamiento racial.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El proyecto de ley SB 411 de Arkansas contra las “ciudades santuario”, es un ataque dirigido principalmente a Little Rock, que no es una ciudad santuario. Fue aprobado por la legislatura republicana de Arkansas y promulgada por el gobernador Asa Hutchinson   / ver más /