Cáncer de seno sigue cobrando victimas
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En el año 2008 habrá en Estados Unidos:
• 565.650 muertes por cáncer de todo tipo (más de 1500 por día);
• 40,480 muertes de mujeres con cáncer de seno
• 450 muertes de hombres con cáncer de seno
• 184,450 nuevos casos de pacientes con cáncer de seno

El cáncer de seno es el tipo más común de cáncer entre las mujeres de Estados Unidos (después del cáncer de piel). Los científicos están estudiando el cáncer de seno para entender mejor sus causas y están buscando mejores formas de prevenir, detectar y tratar esta enfermedad.
Los senos están situados sobre los músculos del pecho que cubren las costillas. Cada seno está formado por 15 ó 20 lóbulos. Los lóbulos contienen muchos lobulillos. Los lobulillos contienen grupos de glándulas diminutas que pueden producir leche. La leche fluye de los lobulillos al pezón por unos tubos delgados llamados conductos. El pezón está en el centro de un área oscura de piel llamada la areola. El espacio entre los lobulillos y los conductos está lleno de grasa.
Los senos tienen también vasos linfáticos. Estos vasos van a unos órganos pequeños, redondos, llamados ganglios linfáticos. Hay grupos de ganglios linfáticos cerca del seno en la axila (sobaco), arriba de la clavícula, en el pecho detrás del esternón y en muchas otras partes del cuerpo. Los ganglios linfáticos atrapan bacterias, células cancerosas y otras sustancias dañinas
El cáncer empieza en las células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.
Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren, y son reemplazadas por células nuevas.
Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita, y las células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias pueden formar una masa de tejido, que es lo que se llama tumor.

Los tumores pueden ser benignos o malignos:
• Los tumores benignos NO son cancerosos:
• Los tumores benignos rara vez son una amenaza para la vida.
• Generalmente, los tumores benignos pueden operarse y pocas veces vuelven a crecer.
• Las células de tumores benignos no invaden los tejidos de su derredor.
• Las células de tumores benignos no se diseminan a otras partes del cuerpo.
• Los tumores malignos SON cancerosos.
• Los tumores malignos generalmente son más graves que los tumores benignos. Pueden poner la vida en peligro.
• Los tumores malignos pueden generalmente extirparse, pero algunas veces vuelven a crecer.
• Las células de los tumores malignos pueden invadir y dañar tejidos y órganos cercanos.
• Las células de tumores malignos pueden diseminarse (metastatizarse) a otras partes del cuerpo. Las células cancerosas se diseminan al desprenderse del tumor original (primario) y entrar en el torrente sanguíneo o en el sistema linfático. Las células cancerosas invaden otros órganos y forman nuevos tumores que dañan esos órganos. La diseminación del cáncer se llama metástasis.
Cuando las células cancerosas de seno se diseminan, las células cancerosas suelen encontrarse en los ganglios linfáticos cerca del seno. Además, el cáncer de seno puede diseminarse a casi cualquier otra parte del cuerpo. Los lugares más frecuentes son los huesos, el hígado, los pulmones y el cerebro. El nuevo tumor tiene el mismo tipo de células anormales y el mismo nombre que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de seno se disemina a los huesos, las células cancerosas en el hueso son células cancerosas de seno. La enfermedad es cáncer metastático de seno, no cáncer de hueso. Por esta razón, se trata como cáncer de seno y no como cáncer de hueso. Los médicos llaman algunas veces al tumor nuevo enfermedad “distante” o metastática.
No se conocen las causas exactas del cáncer de seno. Los médicos rara vez pueden explicar por qué una mujer padece cáncer de seno y otra no. Pero los médicos sí saben que cuando una mujer se golpea, lastima o se toca los senos no se causa cáncer de seno. Y el cáncer de seno no es contagioso. Esta enfermedad no puede “pegarse” de otra persona.
La investigación ha demostrado que mujeres con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de padecer cáncer de seno. Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de padecer una enfermedad.
Los estudios han encontrado los siguientes factores de riesgo para el cáncer de seno:
• Edad: Las probabilidades de padecer cáncer de seno aumentan conforme la mujer envejece. La mayoría de los casos de cáncer de seno ocurren en mujeres de más de 60 años. Esta enfermedad no es común antes de la menopausia.
• Antecedentes personales de cáncer de seno: La mujer que ha tenido cáncer en un seno tiene un riesgo mayor de padecer esta enfermedad en su otro seno.
• Antecedentes familiares: El riesgo de una mujer de presentar cáncer de seno es mayor si su madre, hermana o hija, tuvo cáncer de seno. El riesgo es mayor si ese familiar también tuvo cáncer antes de los 40 años. El que otros familiares del lado de la madre o del padre tengan cáncer de seno, puede también aumentar el riesgo de una mujer.
• Ciertos cambios en el seno: Algunas mujeres tienen células en el seno que se ven anormales al microscopio. El tener ciertos tipos de células anormales (hiperplasia atípica y carcinoma lobulillar in situ (CLIS)) aumenta el riesgo de cáncer de seno.
• Alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes aumentan el riesgo de cáncer de seno. Estos genes incluyen el BRCA1, BRCA2 y otros. En las familias en las que muchas mujeres han tenido la enfermedad, las pruebas pueden mostrar algunas veces la presencia de cambios genéticos específicos. Los profesionales médicos pueden sugerir formas para tratar de reducir el riesgo de cáncer de seno o para mejorar la detección de esta enfermedad en mujeres que tienen estas mutaciones en sus genes. El Instituto Nacional del Cáncer ofrece material impreso acerca de las pruebas genéticas.
• Antecedentes relacionados con la reproducción y la menstruación:
• En cuanto más edad tiene la mujer cuando da a luz a su primer hijo, mayores son sus probabilidades de cáncer de seno.
• Las mujeres que empezaron su menstruación (tuvieron su primer período menstrual) antes de los 12 años tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
• Las mujeres que entraron en la menopausia después de los 55 años de edad tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
• Las mujeres que nunca tuvieron hijos tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
• Las mujeres que reciben terapia hormonal con estrógeno más progestina después de la menopausia parecen tener también un riesgo mayor de cáncer de seno.
• Estudios grandes, bien diseñados, han mostrado que no hay una relación entre el aborto o la interrupción del embarazo y el cáncer de seno.
• Raza: El cáncer de seno se diagnostica con más frecuencia en mujeres de raza blanca que en latinas, asiáticas o afroamericanas.
• Radioterapia al pecho (radiación): Las mujeres que han tenido radioterapia al pecho (incluyendo a los senos) antes de los 30 años tienen un riesgo mayor de cáncer de seno. Esto incluye a mujeres que han recibido tratamiento con radiación para linfoma de Hodgkin. Los estudios muestran que cuanto más joven era la mujer cuando recibió el tratamiento de radiación, tanto mayor es el riesgo de que padezca cáncer de seno más tarde en su vida.
• Densidad del seno: El tejido del seno puede ser denso o graso. Las mujeres de más edad cuyas mamografías muestran tejido más denso, tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
• Haber tomado dietilestilbestrol (DES): El dietilestilbestrol se recetó a algunas mujeres embarazadas en los Estados Unidos entre 1940 y 1971. (El DES ya no se da a mujeres embarazadas). Las mujeres que tomaron DES durante el embarazo pueden tener un riesgo ligeramente mayor de cáncer de seno. Se encuentra en estudio el posible efecto del DES en las hijas de esas mujeres.
• Obesidad o sobrepeso después de la menopausia: La posibilidad de tener cáncer de seno después de la menopausia es mayor en las mujeres que son obesas o tienen sobrepeso.
• Inactividad física: Las mujeres que son inactivas físicamente en su vida pueden tener un riesgo mayor de cáncer de seno. La actividad física puede ayudar a reducir el riesgo al prevenir el aumento de peso y la obesidad.
• Bebidas alcohólicas: Algunos estudios sugieren que cuantas más bebidas alcohólicas consume una mujer, mayor es su riesgo de cáncer de seno.
Se están estudiando otros posibles factores de riesgo. Los investigadores están estudiando el efecto de la dieta, la actividad física y la genética en el riesgo de cáncer de seno. También están estudiando si algunas sustancias del medio ambiente pueden aumentar el riesgo de cáncer de seno.
Muchos factores de riesgo pueden evitarse. Otros, como los antecedentes familiares, no se pueden evitar. Las mujeres pueden protegerse tratando de evitar, en cuanto sea posible, los factores de riesgo conocidos.
Pero es también importante tener en cuenta que la mayoría de las mujeres que tienen estos factores de riesgo conocidos no padecen cáncer de seno. Además, la mayoría de las mujeres que presentan cáncer de seno no tienen antecedentes familiares de esta enfermedad. De hecho, con excepción del envejecimiento, la mayoría de las mujeres que tienen cáncer de seno no tienen factores de riesgo acentuados.
Si usted piensa que puede tener riesgo de cáncer de seno, deberá discutir su preocupación con su médico. Su médico puede sugerirle formas de reducir el riesgo y puede hacer un plan de exámenes.
EXÁMENES SELECTIVOS DE DETECCIÓN
Los exámenes selectivos de detección, es decir, pruebas para detectar el cáncer antes de que haya síntomas y que se eligen según las características y preferencias del individuo, pueden ser importantes. Pueden ayudar a los médicos a encontrar y tratar el cáncer a tiempo. Es más probable que el tratamiento sea efectivo cuando el cáncer se descubre temprano.
Deberá preguntar a su médico cuándo es necesario empezar y con qué frecuencia se deberá hacer los exámenes de detección del cáncer de seno.

Mamografía de detección
Para encontrar cáncer de seno temprano, el Instituto Nacional del Cáncer recomienda que:
• Las mujeres de 40 años y más deben hacerse una mamografía cada uno o dos años. Una mamografía es una imagen de los senos que se hace con rayos X.
• Las mujeres menores de 40 años y que tienen factores de riesgo de padecer cáncer de seno deberán preguntar a sus profesionales médicos si necesitan hacerse mamografías y con qué frecuencia.
Las mamografías pueden mostrar a menudo un bulto en el seno antes que se pueda sentir. Pueden también mostrar una agrupación de partículas muy pequeñas de calcio. Estas partículas se llaman microcalcificaciones. Los bultos o las partículas pueden deberse al cáncer, a células precancerosas o a otras causas. Es necesario hacer más estudios para saber si hay células anormales.
Si se ve un área anormal en su mamografía, es posible que necesite hacerse más radiografías. También, puede ser que necesite hacerse una biopsia. Una biopsia es el único medio de saber con seguridad si hay cáncer.
Las mamografías son el mejor instrumento que tienen los médicos para encontrar cáncer de seno temprano. Sin embargo, las mamografías no son perfectas:
• Una mamografía puede no detectar algunos cánceres que están presentes. (Este resultado se llama "falso negativo").
• Una mamografía puede mostrar cosas que resultan no ser cáncer. (Esto se llama un resultado "falso positivo").
• Algunos tumores de crecimiento rápido pueden crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo antes de que una mamografía pueda detectarlos.
Las mamografías (así como los rayos X dentales y otros rayos X de rutina) usan dosis muy pequeñas de radiación. El riesgo de daño es mínimo pero, la exposición repetida a los rayos X podría ser dañina. Sin embargo, los beneficios casi siempre superan los riesgos. Usted deberá hablar con sus profesionales médicos acerca de la necesidad de cada exposición a rayos X. Usted deberá pedir también que se utilice blindaje para proteger otras partes del cuerpo que no necesitan exponerse a la radiación.

Examen clínico del seno
Durante un examen clínico de seno, el profesional médico revisa los senos. Es posible que le pida que levante sus brazos sobre su cabeza, que los deje colgar a los lados o que apriete sus manos contra las caderas.
Su profesional médico se fija en la diferencia de tamaño o forma que haya entre los dos senos y revisa la piel de cada seno buscando alguna erupción, hoyuelos o señas anormales. Es posible que apriete los pezones para ver si hay algún fluido presente.
Usando las yemas de los dedos para sentir bultos, el profesional médico revisa todo el seno, la axila y el área de la clavícula. En general, un bulto necesita tener el tamaño de un guisante o frijol para poder sentirse. El examen se hace primero en un lado luego en el otro. Pueden revisarse los ganglios linfáticos cerca del seno para ver si están hinchados.
Un examen clínico completo de los senos puede durar unos 10 minutos.

Autoexamen del seno
Usted puede examinarse sus senos mensualmente para buscar cualquier cambio en ellos. Es importante recordar que los cambios pueden ocurrir a causa del envejecimiento, del ciclo menstrual, embarazo, menopausia o de tomar píldoras anticonceptivas u otras hormonas. Es normal que sus senos se sientan un poco abultados y desiguales. También, es común que estén hinchados y sensibles justo antes o durante el período menstrual.
Si usted nota cualquier cosa rara durante el autoexamen o en cualquier momento, deberá informar a su profesional de servicios médicos.
Los autoexámenes de seno no reemplazan las mamografías de detección regulares ni los exámenes clínicos de seno. Los estudios no han demostrado que los autoexámenes por sí solos puedan reducir el número de muertes por cáncer de seno.
Edición de esta semana
LOS RESIDENTES DE LITTLE ROCK ELIGEN A FRANK SCOTT Jr. COMO NUEVO ALCALDE
Frank Scott Jr., un banquero y pastor asociado que se crió al sur de la carretera interestatal 630 que divide la ciudad de Little Rock por raza y situación económica, fue elegido el martes 4 como nuevo alcalde de la capital de Arkansas.   / ver más /
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comentario
par Michel Leidermann
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