Americanos al fin y al cabo
Los latinos y los mexicanos en particular (quizás por ser los más vecinos) que viven en Estados Unidos, siempre se enfrentan a las mismas acusaciones: que no quieren aprender inglés, que viven con un pie aquí y otro allá, que sólo vienen aquí para aprovecharse de los beneficios que este país ofrece, que mandan millones de dólares al extranjero y que no contribuyen en nada al avance socio-económico-cultural de los Estados Unidos, etc.
No somos los latinos, desde luego, los únicos inmigrantes a quienes les han echado en cara ataques parecidos. En épocas anteriores, irlandeses, italianos, alemanes y polacos, por citar algunos, también fueron recibidos con recelo por quienes ya estaban aquí. Pero con los años, estas oleadas de recién llegados le taparon la boca a sus críticos, pues al pasar de las generaciones no sólo se asimilaron perfectamente a la vida estadounidense, sino que la enriquecieron con sus tradiciones y cultura y ya nadie habla que en algún momento se les vió como una amenaza a la cultura anglosajona original y al idioma inglés.
La historia nos enseña que gracias al constante flujo de inmigrantes es como los EUA han llegado a ser lo que son actualmente: la primera potencia mundial.
Quienes hoy atacan a los inmigrantes latinos demuestran no sólo ignorancia sobre esta realidad histórica, sin objetividad y con desconfianza en la enorme capacidad de los EUA para asimilar a los que llegan con la única aspiración de trabajar duro, progresar, y mejorar su vida, y contribuyendo en muchas formas y adaptándose a la nueva patria.
Cierto es que la mayoría de los latinos que llegan a los EUA permanecen estrechamente ligados a sus países de origen. Las razones son muchas. Para empezar, está la cercanía geográfica y el hecho de que los latinos aman profundamente sus terruños. Al venir acá, dejan gran parte de la familia atrás y por eso viven pendientes de lo que pasa allá. También es cierto que a menudo prefieren los medios de comunicación (prensa, radio, TV, Internet) en español porque son los que nos conectan con nuestro origen y muchas veces los únicos que abordan los temas que más nos afectan e interesan como inmigrantes, algo que por supuesto no ven quienes nos atacan de forma violenta.
Lo que tampoco ven es que una de las primeras preocupaciones de los inmigrantes es que es sus hijos aprovechen la educación pública, vayan a la escuela y aprendan inglés porque saben que eso es primordial para progresar en este país. Tampoco reconocen que celebramos el Cinco de Mayo, pero también el Día de Gracias; que cantamos con Alejandro Fernández y Shakira, pero también con Red Hot Chili Peppers y U2; que aplaudimos a las Chivas, pero también a los Lakers y a los Yanquees.
En suma, que no por estar ligados a nuestras raíces rechazamos disfrutar todo lo que ofrece este país.
Como decían los carteles en las marchas de años pasados pidiendo una reforma migratoria: "Aquí estamos y no nos vamos". El mensaje no puede ser más claro. Los latinos que inmigraron a EUA, quieren ser parte de esta gran nación y que, como lo fueron otros inmigrantes en el pasado, no son una amenaza, sino una fuente de riqueza que continua engrandeciendo a un Estados Unidos, más pluricultural, bilingüe, y respetando los principios de libertad y democracia americana al fin y al cabo.
Edición de esta semana
CÓMO EVITAR FRAUDES Y ESTAFAS CUANDO COMPRA UNA PROPIEDAD
Por Michel Leidermann
EL LATINO ha tomado conocimiento de frecuentes casos de fraude contra familias latinas (algunos hasta perpetrados por propios latinos), en los cuales estas inocentes familias han perdido todo o invertido en una vivienda, y hasta la misma morada.   / ver más /
El 17 de septiembre a las 4:30 de la madrugada, el cuerpo de bomberos de Midway, en el condado de Baxter (con su capital Mountain Home), tuvo que enfrentarse a una extraña llamarada que apareció de un agujero en la tierra. Después de que el fuego se extinguió por sí mismo expertos intentan entender la razón del fenómeno.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Ninguna fuerza política tiene hoy el poder suficiente en EE.UU.  para cuestionar con éxito las bravuconadas de Donald Trump, pero hay un colectivo que está empezando a alzar la voz de forma espontánea y vigorosa: los estudiantes.    / ver más /