Prohíben vender agua de coco en las playas de Río
La prensa brasileña reflejó a bombo y platillo la decisión de la alcaldía de Río de Janeiro de prohibir la venta de cocos verdes en las arenas de las playas cariocas.
La tradicional imagen de turistas y locales bebiendo agua de coco directamente del recipiente vegetal, desaparecerá cuando menos de las arenas de las playas de Río por decisión oficial a partir de diciembre.
Claro que quienes venden el producto sobre la acera que bordea la arena podrán seguir con el comercio de esta tradicional bebida, sirviendo el agua de coco en vasos plásticos.
Al final de cada jornada, los bañistas dejan las playas turísticas de Copacabana, Ipanema y Leblón, con toneladas de residuos, principalmente latas de cerveza, recipientes y bolsas plásticos y un volumen imponente de cocos. Horas después, caída la tarde, efectivos de la municipalidad recogen la basura de la jornada y separan los cocos, que son materia orgánica, del resto de la montaña de desperdicios y los cargan en contenedores específicos.
El problema se repite cada día y, según datos del diario Folha de Sao Paulo, los cocos representan el 25% de la basura recogida en las playas cariocas.
La alcaldía de Río de Janeiro ha venido adoptando algunas medidas para intentar organizar la concurrencia a las playas de la ciudad, entre otras, prohibir juegos de pelota cerca de las olas los que impiden paseos al borde del agua en las playas que en días de calor están abarrotadas de público.
Edición de esta semana
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
¿Quién sabe exactamente lo que las etiquetas políticas significan? Si un liberal apoya la atención médica asequible para todos, la educación pública de calidad para todos, la reducción de la disparidad de ingresos, una fuerte defensa nacional basada en el liderazgo estadounidense en una coalición de naciones comprometidas con la democracia y los derechos humanos en todo el mundo, entonces es tildado de socialista.   / ver más /