Senadores presentan propuesta para reforma migratoria
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Los senadores demócrata Charles Schumer y republicano Lyndsey Graham presentaron el jueves 18 su propuesta de cuatro puntos, para la reforma migratoria.
Los dos senadores proponen reforzar la seguridad en la frontera; poner en marcha una vía "dura, pero justa" de legalización para los indocumentados; tarjetas de Seguro Social biométricas que impidan que los trabajadores ilegales puedan obtener empleos, y el establecimiento de un proceso de admisión de trabajadores temporales.
"Nuestro sistema de inmigración está gravemente quebrado", afirman Schumer y Graham, que aseguran que "el bienestar económico y la seguridad de EEUU depende de la puesta en práctica de políticas de inmigración sensatas".
Según el plan los ciudadanos y los inmigrantes legales que quieran trabajar en EEUU requerirán una tarjeta del Seguro Social a prueba de falsificación y de alta tecnología, que contendrá los datos biométricos de su portador. Los empleadores deberán comprobar esas tarjetas antes de contratar a nadie.
Para acallar los temores de aquellos preocupados por la privacidad personal, los senadores manifiestan que esos documentos "no contendrán ninguna información privada, médica o artificios localizadores". Prometen también una "tolerancia cero" para los delincuentes que cometan delitos, y prevén más personal y más medios para la Patrulla Fronteriza.
Pero "poner fin a la inmigración ilegal no puede ser el único objetivo de la reforma. El desarrollo de un sistema racional de inmigración legal es imprescindible", argumentan. Así, los extranjeros que completan estudios avanzados científicos o tecnológicos en universidades estadounidenses podrían recibir la residencia permanente.
También crearía un sistema para admitir a trabajadores con menor capacitación y permitir su regreso a sus países al cabo de un tiempo.
Los trabajadores que hayan tenido éxito en su trabajo, y que hayan contribuido a sus comunidades a lo largo de los años, podrán también acceder a un permiso de residencia.
Los once millones de indocumentados que se calcula residen en territorio estadounidense contarán también con una vía para la legalización. "Tendrían que admitir que violaron la ley y pagar su deuda a la sociedad mediante con servicios comunitarios y el pago de una multa e impuestos atrasados".
Además, tendrían que someterse a una investigación sobre sus antecedentes y dominar el inglés antes de ponerse a la cola de los inmigrantes que esperan su turno para conseguir la residencia permanente.
Según Schumer y Graham, "el pueblo estadounidense merece más que una retórica vacía y llamamientos poco prácticos a una deportación masiva".
"Instamos al público y a nuestros colegas a unirse a nuestros esfuerzos bipartidistas para poner en marcha estas reformas", concluyen.
El senador republicano por Texas, John Cornyn, expresó igualmente su compromiso de trabajar en la búsqueda de un "terreno en común" para una reforma migratoria integral y fue el segundo de su bancada en respaldar públicamente ese esfuerzo.
En un comunicado, el presidente Barack Obama, consideró la iniciativa "prometedora" y aseguró que debe representar "la base para avanzar".
"Prometo hacer todo cuanto esté en mi mano para conseguir un consenso bipartidista este año en este importante asunto, de modo que podamos avanzar para una reforma migratoria exhaustiva", declaró Obama.
El presidente estadounidense se había comprometido durante su campaña a sacar adelante una reforma migratoria durante su mandato, lo que le valió que dos tercios de los votantes hispanos le entregaran su voto en los comicios de 2008.
Pero el republicano Lindsey Graham dijo el viernes 19 que si el Congreso aprobaba la ley para reformar el sistema de salud, su intento de revisar la política inmigratoria posiblemente vea el fin.
"La primera víctima de la ley demócrata sobre salud será la reforma migratoria", dijo Graham en un comunicado de dos líneas. "Si la ley de salud es aprobada este fin de semana, eso, en mi opinión, seguramente ponga fin a cualquier posibilidad de que el Senado apruebe una reforma migratoria este año".
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