¿Y ahora qué con Maradona?
5366A.jpg

En Argentina, donde el fútbol y la política están tan estrechamente entrelazados, la humillante derrota sufrida por la selección nacional de Diego Maradona en la Copa del Mundo podría ser una excelente oportunidad para que el país reexaminara su veneración por los líderes carismáticos y los ídolos individuales, por encima del trabajo en equipo. 

Hace apenas unas semanas, Maradona --el ex maravilloso jugador de fútbol y un semidiós en su país-- fue aclamado por la mayoría de los argentinos como el hombre que podía llevar a su país a ganar la Copa del Mundo. Pero luego se produjo la desastrosa derrota por 4 a 0 ante Alemania, que eliminó a Argentina en los cuartos de final.

La goleada de Alemania fue una sorpresa para todos. Argentina tiene el mejor jugador del mundo del momento --Lionel Messi-- y un plantel de delanteros de la que muy pocas selecciones pueden jactarse. Alemania, con menos estrellas pero con eficiencia, trabajo de equipo y cuidadosa planificación, fue tan superior en el campo de juego que incluso sus propios jugadores se sorprendieron con el resultado final. 

Maradona fue elegido director técnico de la selección argentina a pesar de tener muy poca experiencia para ese cargo. El equipo de Maradona perdió numerosos partidos en las clasificatorias, y apenas logro clasificarse para el mundial. Los partidarios de Maradona respondían que nadie como él podía motivar a sus jugadores, porque todos ellos habían crecido venerándolo. No fue de extrañar que, durante el mundial, las cámaras de televisión enfocaran más a Maradona que a cualquiera de sus jugadores.

Pero cuando Maradona volvió a Argentina después de la eliminación, casi 20,000 personas lo recibieron como un héroe. 

El bloque de legisladores oficialistas en la legislatura de Buenos Aires propuso erigir un monumento a Maradona, por ser “un icono de la cultura popular argentina". 

Argentina debería superar su veneración por Maradona por encima del trabajo de equipo, la disciplina, la planificación y los resultados. Aunque Maradona ha sido el mejor jugador del mundo, no ha sido un buen director técnico, y ha sido un desastroso modelo de conducta involucrado en escándalos familiares y en drogas..

En el mundial de 1986, en México, Maradona convirtió un gol con la mano, mientras fingía que había cabeceado la pelota, y luego del partido bromeó que el gol había sido hecho por la mano de Dios. Muchos argentinos todavía hoy usan ese ejemplo para ilustrar la “viveza criolla'' que caracteriza a muchos de sus connacionales.

Más tarde, Maradona fue acusado de evasión de impuestos en Italia, y pasó varios años entrando y saliendo de clínicas de rehabilitación para drogadictos en Europa y en Cuba. Durante todo ese tiempo, casi siempre culpó a otros por sus problemas.

Pero ahora, sólo queda desear que Argentina se vuelva un poco más escéptica sobre los líderes carismáticos, y un poco más consciente de que las buenas organizaciones (gobiernos, empresas, equipos de futbol, etc) son aquéllos en los que el todo, es mejor a la suma de las partes.

Edición de esta semana
CÓMO EVITAR FRAUDES Y ESTAFAS CUANDO COMPRA UNA PROPIEDAD
Por Michel Leidermann
EL LATINO ha tomado conocimiento de frecuentes casos de fraude contra familias latinas (algunos hasta perpetrados por propios latinos), en los cuales estas inocentes familias han perdido todo o invertido en una vivienda, y hasta la misma morada.   / ver más /
El 17 de septiembre a las 4:30 de la madrugada, el cuerpo de bomberos de Midway, en el condado de Baxter (con su capital Mountain Home), tuvo que enfrentarse a una extraña llamarada que apareció de un agujero en la tierra. Después de que el fuego se extinguió por sí mismo expertos intentan entender la razón del fenómeno.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Ninguna fuerza política tiene hoy el poder suficiente en EE.UU.  para cuestionar con éxito las bravuconadas de Donald Trump, pero hay un colectivo que está empezando a alzar la voz de forma espontánea y vigorosa: los estudiantes.    / ver más /