CONTRAPUNTOS

Seguirá la violencia?

 Seguimos diciendo que los homicidios e intentos de asesinato políticos, son más comunes en los EEUU, que en cualquier otro lugar. 

Locos con pistolas o bombas han cambiado la historia de la nación más que cualquier elección. Recuerden los ataques al presidente John F. Kennedy, el senador Robert Kennedy, el pastor Martin Luther King Jr., el gobernador George Wallace, el presidente Ronald Reagan, y las 168 víctimas inocentes en Oklahoma. 

    De hecho, los ataques por  locos con armas y sus oscuros motivos, se han convertido en una hecho desgraciadamente común en la vida americana, ya sea la víctima un personaje de perfil destacado o por producir un alto número de victimas inocentes, satisfaciendo la ferviente demencia del ejecutor. 

    Las atrocidades ocurren ahora con tanta frecuencia, que la mayoría de nosotros ya conocemos el debate sobre el hecho casi de memoria. ¿Que motivó al asesino a cometerlo? ¿Porqué las personas que lo conocieron no hicieron algo para impedirlo? A menudo dicen que nadie lo podría haber predicho. Pero  ¿Porqué un perturbado mental no recibió tratamiento preventivo? ¿Acaso no tenemos hospitales para esa gente? Por último ¿cómo puede un demente solitario tener acceso a las armas semi-automáticas y explosivos? 

    ¿No deberíamos mantener alejadas las armas de las manos de inestables mentales? Regulamos las licencias para perros y motocicletas, los fuegos artificiales y las pastillas para el dolor. ¿Porqué no las armas? ¿Es que EEUU Unidos insiste en mantener un deseo de muerte colectivo? 

    La gran mayoría de las personas con enfermedades cerebrales son menos peligrosas que el hombre corriente en medio de la calle. Pero debido a casos como la reciente masacre en Tucson, deberían despertar una alerta y  la atención de la salud mental debiera ser más eficaz y compasiva. 

Por desgracia, el argumento para controlar las armas de fuego se ha perdido, ya que la constitución permite poseerlas y parece ser una proyección simbólica de hombría y virilidad, y pareciera importar poco que siga la violencia frecuente e injustificada.

 

Americanismo derrota al socialismo 

 El “Americanismo” hace referencia al reconocimiento y protección de los principios básicos de la libertad individual, adoptada y ratificada por el pueblo.

   La Constitución de los EEUU, es la primera carta magna que consagra la libertad humana. La Carta de Derechos (Bill of Rights) garantiza la libertad de pensamiento y de expresión, la libertad de noticiar y de reunirse pacíficamente. Mediante la protección de estas libertades, el espíritu americano de la libre empresa se expandió por el mundo.

   El espíritu del americanismo se extendió como un contagio purificante. Sus raíces desarraigaron algunos de los peores males, como poniendo fin a la esclavitud y extendiendo progresivamente la libertad y la igualdad de derechos para todos. Y continúa propagándose en todo el mundo y con el ideal de algún día creará un mundo en paz, sin reyes, tiranos, oligarcas, ni dictadores  que oprimen a la humanidad.

   En el americanismo, el pueblo es supremo y el gobierno es su sirviente. 

El socialismo es lo contrario. En todas las formas del socialismo, el gobierno es supremo y el pueblo es el servidor del Estado. El socialismo ha fracasado en cada intento. Promete seguridad económica a todos los que renuncien a su libertad individual para servir la voluntad del Estado. El socialismo es la fase inicial del comunismo. El colapso de la Unión Soviética es el mayor ejemplo.  

El americanismo defiende la libertad en todas sus manifestaciones.

Edición de esta semana
MUERE GEORGE BUSH PADRE, EL PRESIDENTE QUE SELLÓ EL FIN DE LA GUERRA FRÍA
George Herbert Walker Bush murió el viernes 30 a la edad de 94 años. Hubo temores de que después de que su esposa, Barbara, muriera en abril, Bush también podría morir. Fue ingresado en el hospital con una infección de la sangre el 23 de abril, un día después del funeral de la exprimera dama, y permaneció allí durante 13 días.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Donald Trump hizo campaña para los candidatos republicanos en las elecciones intermedias de noviembre con un solo logro legislativo importante: un gran recorte de impuestos para las corporaciones y los ricos.    / ver más /