¿La nueva y moderna realeza británica?
6168A.jpg

El príncipe Guillermo y Kate Middleton se casaron el viernes 29 en la Abadía de Westminster, en una ceremonia llena de pompa que cautivó a una enorme audiencia global e inyectó nuevos aires a la monarquía británica.

Un millón de personas vieron pasar bandas militares con gorros de piel de oso y soldados de caballería con armaduras relucientes que después de la ceremonia escoltaron a la pareja en un carruaje abierto de 1902.

El nieto de la reina Isabel y su esposa aparecieron luego en el balcón del Palacio de Buckingham, donde sellaron su unión con dos besos ante una multitud llena de júbilo que ondeaba banderas y pancartas.

Middleton, que en la ceremonia llevaba un vestido de encaje con una larga cola, se convirtió en la primera "plebeya" en casarse con un príncipe cercano a la sucesión al trono en más de 350 años.

La mujer de 29 años, cuya familia materna desciende de mineros, inyectó un toque de modernidad a la monarquía y ayudó a recuperar la popularidad que la institución perdió tras la muerte en 1997 de la popular princesa Diana, la madre de Guillermo.

Charles Spencer, el hermano de Diana que criticó a la familia real en el funeral en la misma abadía, dijo que la boda fue "muy emocionante" y agregó: "Lo único negativo en este día perfecto es que Diana no estuvo allí".

Admiradores llegados desde Asia hasta Estados Unidos acamparon durante la noche frente a la abadía para asegurarse un buen lugar desde donde ver pasar a los futuros reyes, cuyo matrimonio ha fomentado en Gran Bretaña una fugaz sensación de bienestar en medio de la crisis económica.

Cientos de policías, algunos armados, cubrieron la ruta de la comitiva en una gran operación de seguridad.

Hubo 55 detenciones en Londres, la mayoría por delitos menores.

Aviones de la II Guerra Mundial y modernos surcaron el cielo de Londres antes de que la pareja se dirigiera a una recepción para 650 invitados en las opulentas 19 habitaciones estatales de palacio.

Los novios hicieron una aparición sorpresa en un automóvil Aston Martin descapotable propiedad del padre del príncipe, cuya matrícula ponía "recién casados", para recorrer el corto trayecto hasta el Palacio de St James en otro gesto informal que gustó al público.

La pareja regresó luego al Palacio de Buckingham para una cena más íntima y una fiesta para 300 invitados, la familia y los amigos más cercanos.

La luna de miel comienza mas tarde y el destino se ha convertido prácticamente en un secreto de Estado.

Cuando todo esto termine, arrancarán las especulaciones sobre cuándo quedará embarazada Kate.

El vestido de Middleton, que despertó fervientes especulaciones entre la prensa dedicada a la moda, fue un tradicional traje de seda y satén color marfil con encaje y cola. El diseño es de Sarah Burton, de la firma Alexander Moqueen.

La novia usó una tiara que le prestó la reina y el anillo de compromiso de diamante y zafiro que perteneció a la princesa Diana, la madre de Guillermo, que se divorció del príncipe Carlos en 1996, un año antes de su muerte.

Las campanas repicaron y las trompetas sonaron mientras los 1.900 invitados fueron llegando a la histórica abadía, el lugar donde los monarcas son coronados desde Guillermo el Conquistador en 1066.

La reina, miembros de la realeza de todo el mundo, políticos, amigos y famosos como David y Victoria Beckham o Elton John estuvieron presentes en la ceremonia.

También asistieron 50 jefes de Estado, al igual que trabajadores humanitarios y veteranos de guerra que conocen al príncipe de su formación militar.

Middleton recibió el título de Su Alteza Real la duquesa de Cambridge, después de que la reina convirtiera a su nieto Guillermo en el duque de Cambridge en conmemoración del matrimonio.

La monarquía cuesta oficialmente a los contribuyentes británicos unos 40 millones de libras (67 millones de dólares) al año. Los antimonárquicos dicen que son 300 millones de dólares.

 

Edición de esta semana
EL BARRIO SUDOESTE DE LITTLE ROCK OFRECE NUEVOS SERVICIOS Y OPORTUNIDADES
Por Michel Leidermann
La oficina del Censo de los EE.UU. anuncio que la población de Arkansas llegó a 3,021,991 personas en 2017 de las cuales 7.2% eran latinas o de origen latino lo que se traduce en 218.000 en Arkansas. Este número, aunque en opinión de muchos, la realidad está más cercana a los 230.000 latinos.   / ver más /
Con más muertes por gripe reportadas en Arkansas en la última semana, la cifra de muertos se elevó a 140 en lo que ya se había convertido en la temporada de gripe más mortal del estado en al menos 17 años.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
“No se supone que suceda aquí” dijeron los padres de los estudiantes en Parkland, Florida. "No, no se supone que suceda en ningún lado, pero las matanzas masivas suceden con una frecuencia venenosa. Y en un horrible miércoles14, el Día del amor y la amistad, sucedió en el sur de la Florida. Padres, abuelos, hermanos, amigos han visto sus vidas cambiar para siempre.   / ver más /