Contrapuntos
Por Michel Leidermann

Conmoción nacida del fanatismo religioso 

 El mundo está en crisis religiosa. Este conflicto nace del miedo irracional y la ignorancia y es perpetuada por los extremistas religiosos. Su ignorancia e intolerancia afecta a la comunidad mundial de una manera muy negativa. 

    Sean musulmanes, cristianos, hindúes o judíos, todos ellos tienen una devoción inquebrantable a sus propios mitos antiguos y son intolerantes de todos los demás. Sin duda todos ellos tienen una base común para satirizar la fe de los demás, pero siendo extremistas y teniendo alcance a armas de destrucción masiva combinadas con fanatismo, resulta una fórmula para la pronta desaparición de la humanidad. 

    Nadie, excepto los más ignorantes, considera la intolerancia religiosa un sentimiento inofensivo. Pero ya no podemos ignorar las nociones asesinas en las mentes de los fanáticos. Incluso los moderados religiosos que abrazan los aspectos más nobles de la religión, sienten que sus libros sagrados, a pesar de que generan estos individuos nefastos, deben ser inmunes a una crítica importante. 

¿Esto les descalifica de ser intelectualmente honestos? Es, sin duda, inadmisible preguntar porqué los resultados de los ritos, oraciones y lamentos elevados hasta el cielo, no han producido una sociedad mundial más civilizada. 

    Mientras la gente de fe se aferra a los mitos antiguos y al lenguaje destructivo que engalanan las páginas de sus libros sagrados, la perspectiva para la paz global, no es muy promisoria.

 

Una excepción a la excepcionalidad

Lo que me parece más notable acerca de las noticias que continúan llegando de Japón, son los informes, casi todos similares, acerca de la buena conducta  - y dignidad – de su gente.

    Aparentemente no ha habido casi ningún saqueo a raíz del terremoto-tsunami y filtraciones radioactivas, y hasta las zonas más afectadas, han quedado sin ser vandalizadas. Las personas no gritan a llantos ni crujen sus dientes, sólo están haciendo lo mejor para enfrentar la calamidad.

    Están esperando pacientemente en las colas largas por cuadras para obtener alimentos y esperan horas para la gasolina. No levantan la voz, no muestran una  ira perceptible, no empujan, no se quejan angustiosamente cuando los alimentos o el combustible se agotan. Siempre hay otra cola para hacer.

    Están ayudando a sus vecinos y a extraños. Están enterrando a sus muertos y reconstruyendo las carreteras. Están haciendo esfuerzos heroicos para tratar de evitar un mayor colapso nuclear.

    Parecen demasiado ocupados para hacer recriminaciones. Si bien la eficacia y seguridad de los reactores nucleares siguen ciertamente abiertos al debate, este caso de accidente nuclear en que miles de personas murieron y donde las ciudades y alrededores serán inhabitables por décadas, la actitud prevaleciente parece ser una de cooperación. Tal vez el dedo acusador vendrá más tarde, pero por ahora parece que los japoneses entienden que son víctimas de un desastre natural de magnitud imprevisible.

    Tal vez eso suena extraño en los informes de noticias, pero yo creo que en circunstancias catastróficas, la mayoría de nosotros probablemente trataría de hacer lo correcto. Los japoneses no son necesariamente personas mejores que nosotros.

    Pero aún así, es difícil imaginar que los estadounidenses reaccionarían de tal forma compuesta al horror apocalíptico. Los japoneses parecen confiar en que su gobierno hará todo lo posible para ayudarles, al menos esa es la imagen que estamos recibiendo por televisión. Tal vez nosotros somos más sospechosos de los gobernantes que, en el caso de una emergencia real, no sabrán decirnos a dónde ir y qué hacer..

 

Edición de esta semana
ESPECIALISTA HONDUREÑO EN ARKANSAS LIDERA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA
Por Michel Leidermann
EL LATINO continúa con su función de destacar a profesionales latinos en Arkansas para motivar a los jóvenes a estudiar y titularse como profesionales en distintas carreras universitarias, y avanzar más allá de la idea de muchos inmigrantes latinos que graduarse de la secundaria es el final de su educación.   / ver más /
El Día de los Caídos en Guerra o Memorial Day, es una fecha conmemorativa federal que tiene lugar el último lunes de mayo de cada año, con el objeto de recordar a los soldados estadounidenses que murieron en combate.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Quiero reconocer y aplaudir especialmente a los educadores en ocasión de celebrarse la Semana de Agradecimiento a los Maestros (del 7 al 11 de mayo). Hay innumerables situaciones en las que los gobiernos estatales trampean a los maestros con recursos insuficientes y como cabeza de turcos por las fallas educativas que los EE.UU. están sufriendo hace muchos años, demasiados, degradando y desgastando a los maestros que dedican sus vidas a educar a la próxima generación.   / ver más /