Hondureños viven enrejados y amurallados ante la delincuencia
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La violencia en Honduras tiene sus ganadores: los dueños de talleres de estructuras de hierro, las agencias que prestan servicios de seguridad y los vendedores de armas.

Pero los grandes perdedores son la mayoría de los ciudadanos de todos los niveles sociales, condenados a vivir presos entre murallas, trancas y rejas ante la incontrolable ola de violencia delincuencial en la que hasta la Policía se encuentra implicada.

Honduras tiene una de las tasas de homicidios más elevadas del mundo, 82 por cada 100,000 habitantes.

Los portones de barrotes a lo ancho de toda la calle y los vehículos blindados se han puesto de moda entres sectores de la clase media alta, tanto en la capital como en otras ciudades de este país de 8 millones de habitantes.

Desde hace una década se han vuelto normales, hasta en las barriadas, los barrios pobres, las barreras de acera a acera, con uno y hasta tres guardias bien armados que salen de una caseta a pedir identificación a cada persona que intenta ingresar con vehículo a barrios o colonias.

También se han hecho habituales los muros altos, las verjas y las serpentinas de púas o alambres con electricidad cercando las viviendas.

La Policía no es efectiva ni confiable, pues se ha demostrado que muchos de sus integrantes están vinculados al crimen organizado, por lo que los hondureños han tenido que recurrir a militares o policías retirados para procurarse alguna seguridad.

Unas 60,000 personas trabajan como agentes de las agencias privadas de seguridad, más del doble de los efectivos con que cuentan la Policía y las Fuerzas Armadas juntas, unos 25,000. También han surgido muchas empresas que prestan servicios para instalar los dispositivos de seguridad.

En octubre pasado saltó a luz pública lo que era un secreto a voces, que miembros de sedes policiales estaban organizados en bandas de narcotraficantes, sicarios, ladrones de automóviles, secuestradores y extorsionistas.

En noviembre, el presidente Porfirio Lobo sacó los militares a las calles para apoyar a la policía y asegura que desde entonces los crímenes han bajado hasta en un 90%. Sin embargo, en los últimos días se han incrementado los asesinatos de personalidades de cierto renombre.

El Congreso aprobó una ley que prohíbe la circulación de dos hombres en una misma motocicleta, ya que es el medio de transporte más usado por los sicarios, a la vez que autorizó a los juzgados a efectuar intervenciones telefónicas a los supuestos delincuentes.

Por otra parte, se ha creado una nueva policía de investigación y una dirección para depurar a la actual Policía

Edición de esta semana
GOBERNADOR FIRMA LEYES QUE PERMITEN LICENCIAS DE ENFERMERÍA Y MATRICULA UNIVERSITARIA ESTATAL A BENEFICIARIOS DE DACA 
Por Michel Leidermann
La legislatura de Arkansas finalmente aprobó dos proyectos de ley que benefician a jóvenes DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) y el miércoles 10 el gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, las firmó para entrar en vigencia de inmediato en todo el Estado.   / ver más /
Por Michel Leidermann El gobernador republicano de Arkansas, Asa Hutchinson, dijo a reporteros el miércoles 10, que planeaba firmar un proyecto de ley del Senado SB411 contra el estado de “ciudad santuario” y aprobado por los legisladores el último día de la sesión legislativa, a pesar de su preocupación de que una disposición dentro de la ley podría conducir al más perfilamiento racial.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El proyecto de ley SB 411 de Arkansas contra las “ciudades santuario”, es un ataque dirigido principalmente a Little Rock, que no es una ciudad santuario. Fue aprobado por la legislatura republicana de Arkansas y promulgada por el gobernador Asa Hutchinson   / ver más /