Contrapuntos
Por Michel Leidermann

Tengo 83 años. Excepto por un breve periodo en los años 50 cuando estaba haciendo el servicio militar, he trabajado duro desde que tenía 17. Excepto por algunos retos serios de salud, he trabajado 50 horas a la semana, y no me he reportado enfermo en cerca de 40 años. Me he ganado un salario razonable, no he heredado mi trabajo o mis entradas, y he trabajado para llegar a donde estoy hoy en día. Debido a la economía, parece que jubilarse es mala idea, y estoy cansado. Muy cansado.

Estoy cansado de que me digan que tengo que “compartir la riqueza“ con gente que no tiene mi ética de trabajo. Estoy cansado de que me digan de que el gobierno tomara el dinero que me he ganado, por la fuerza si es necesario, y dárselo a gente demasiado floja para ganárselo.

Estoy cansado de que me digan de que el Islam es una “Religión de Paz” cuando todos los días puedo leer docenas de historias de musulmanes que asesinan a sus hermanas, esposas e hijas por su “honor familiar”; de musulmanes causando disturbios por alguna supuesta ofensa; de musulmanes asesinando a cristianos y judíos porque no son “creyentes”; de musulmanes quemando escuelas para niñas; de musulmanes lapidando a muerte a adolescentes víctimas de violación por haber cometido “adulterio”; de musulmanes mutilando los genitales de pequeñas niñas; todo en el nombre de Ala, porque el Corán y la ley Sharia se los ordena.

Estoy cansado de que me digan que debemos tener “tolerancia hacia otras culturas”, que debemos dejar que los países árabes usen nuestro dinero del petróleo para fundar mezquitas y escuelas islámicas en Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido, Estados Unidos y Canadá, para enseñar el odio y mientras tanto en Arabia Saudita o cualquier país árabe permiten crear iglesias, sinagogas o escuelas religiosas para enseñar amor y tolerancia.

Estoy cansado de que me digan que debo bajar mi nivel de vida para combatir el calentamiento global, el cual a nadie se le permite debatir.

Estoy cansado de que me digan que los adictos a las drogas tienen una enfermedad, y que debo ayudar a su manutención y tratamiento, y pagar por el daño que han hecho. ¿Salió acaso un gigante desde un callejón oscuro, para agarrarlos, y meterles un polvo blanco en sus narices o introducirles una aguja en el brazo mientras ellos trataban de impedirlo?

Estoy cansado de escuchar a atletas saludables, artistas y políticos de todos los partidos, hablar acerca de sus errores inocentes, errores estúpidos o de juventud, cuando todos sabemos que ellos piensan que su único error fue que los pillaron. Estoy cansado de gente con ese sentido de “tener derechos”, pobre o rica.

Estoy realmente cansado de gente que no toma la responsabilidad de sus vidas y sus acciones. Estoy cansado de escucharlos culpar al gobierno, o a la discriminación o a cualquiera, sean cual sean sus problemas.

También estoy cansado y hastiado de ver a jóvenes en su adolescencia el hacerse tatuajes y ponerse clavos y perforaciones en su cara, de llamarse desempleados y reclamarle dinero al gobierno.

Si, estoy miserablemente cansado. Pero también estoy contento de tener 83…. Porque no voy a tener que ver el mundo que estas personas están creando. Lo siento por mis nietos y sus hijos. Gracias a Dios estoy en mi camino de salida y no en el de entrada.

Edición de esta semana
FAMILIA LATINA DE ACTORES EN ARKANSAS CENTRAL
El talento artístico entre los latinos as algo casi natural pero lamentablemente en Arkansas Central son pocos los casos en que se destacan por sus diferentes expresiones artísticas, en especial la actuación teatral.   / ver más /
El consulado de México en Little Rock invita al concierto en Little Rock de Paco Rentería, el talentoso guitarrista y compositor mexicano para celebrar tanto el 208º Aniversario de la Independencia de México, así como el Mes de la Herencia Hispana, el lunes, 24 de septiembre, en el Teatro CALS Ron Robinson (#100 River Market Ave.) de 7 a 8:30 p.m.    / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Aquellos que hacen de la política un medio para ganarse la vida, a menudo asumen que, a otras personas, la política les importa tanto como a ellos. Pero no es así.   / ver más /