Estudio revela discriminación y abusos contra estudiantes latinos en algunas escuelas de Little Rock
Por Rafael Nuñez
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Los descubrimientos y conclusiones del estudio fueron entregados a autoridades del distrito escolar en 2010 y 2011 sin ser resueltos hasta la fecha.


Por Rafael Núñez y David Koon

Cuando el profesor Terry Richard-Treviño y su esposa Rocío Ortega iniciaron en el año 2007 el estudio sociológico “Operation Intercept” (Operación Interceptar), mismo que inicialmente únicamente trataba sobre el nivel de adaptación y percepciones generales de los estudiantes latinos en el Distrito Escolar de Little Rock (LRSD, por sus siglas en inglés), jamás se imaginaron que encontrarían un patrón tan extenso de hostigamientos ( ‘bullying’), amenazas e intimidaciones en contra de los estudiantes latinos por parte de estudiantes de raza negra (casos de acoso sexual en perjuicio de alumnas latinas y amenazas y violencia en contra de alumnos latinos); ni mucho menos que los administradores del distrito escolar y/o los directores de las escuelas analizadas cometían injusticias contra los estudiantes latinos y/o ignoraban las quejas de los alumnos que estaban siendo hostigados por los de raza negra, y también que los latinos eran castigados injusta y discriminadamente por algunos de sus maestros.

Entre otras cosas, el mencionado estudio que concluyó en 2011, encontró que en varias escuelas primarias del LRSD, los estudiantes latinos eran castigados por hablar español, y que niñas latinas, desde el cuarto año de primaria en adelante (de 9 o 10 años y mayores), eran acosadas sexualmente por alumnos de raza negra.

El Cambio de Enfoque del Estudio: de ‘Percepciones Generales de los Alumnos Latinos sobre sus Escuelas’ a ‘Hostigamientos y Casos de Acoso Sexual Cometidos en contra de los Alumnos Latinos’.

La etapa inicial del estudio, fue realizada en abril del 2007 en la escuela Chicot Elementary y únicamente con alumnos de los grados cuarto y quinto. El enfoque original del estudio era simplemente preguntar a estos estudiantes latinos sobre sus impresiones generales sobre su escuela: cuáles clases les gustaban, qué estilos de aprendizaje funcionaban mejor para alumnos de ESL (inglés como segundo idioma), etc., y no hacía preguntas sobre cuestiones raciales y/o si las relaciones entre los estudiantes de diversas razas eran buenas o malas.

Pero una pregunta del estudio pedía a los estudiantes que hablaran sobre la peor cosa que les había pasado en la escuela. El profesor Treviño dijo que las respuestas a dicha pregunta provocaron que el enfoque original estudio cambiara por completo, ya que desató una avalancha de comentarios, tanto por parte de los estudiantes latinos como sus padres, en el sentido de que algunos alumnos de raza negra constantemente se burlaban, empujaban, hostigaban, pegaban manotazos en las cabezas de, intimidaban, zancadilleaban, aventaban, y en general molestaban mucho, e indebidamente, a los alumnos latinos.

“Uno de los hallazgos de las respuestas a la pregunta fue que, los alumnos latinos estaban describiendo una serie de atropellos cometidos en su contra, tanto por parte de alumnos de raza negra como por algunos de sus maestros y los ‘guardias de seguridad’ de la escuela, por lo que percibimos que estaban literalmente atrapados en un ‘ambiente tóxico’, ya que por un lado tenían que seguir yendo a la escuela, pero por otro lado, esto significaba estar constantemente expuestos a maltratos, amenazas y expresiones de odio racial hacia ellos”, detalló Treviño.

Aparte de estos comportamientos indebidos por parte de los alumnos afro-americanos hacia los latinos, en buena medida dichos comportamientos continuaban dándose a menudo porque los llamados ‘guardias de seguridad’ en las escuelas no hacían nada por detener estos maltratos, e incluso en muchas ocasiones hasta alentaban estos comportamientos; se reían de lo que hacían los alumnos de raza negra a los latinos.

Cabe señalar que estos ‘guardias de seguridad’ eran también, en su gran mayoría, afro-americanos, y el hecho de que condonaran estos comportamientos, no resultaba extraño.

Cabe entonces preguntar al LRSD, sobre los criterios para contratar a estos ‘guardias’, ya que muchos usan malas palabras, términos soeces, maldiciones, sandeces, etc., etc., y se nota que no tienen educación, y algunos de ellos hasta tienen aspecto de ser todas unas ‘fichitas’, por la forma en que hablan y los comportamientos indebidos que exhiben, ya que muchos de ellos, en vez de corregir a los alumnos afro-americanos que molestaban a los latinos, hacían coro a los agresores, burlándose también de los alumnos latinos.

El profesor Terry (Terencio) Richard-Treviño –Profesor de Sociología en la Universidad de Arkansas en Little Rock (UALR) y recibió su doctorado [Ph.D.] en Sociología de la North Texas University, dijo que después de presentar algunos de los hallazgos del estudio, así como algunas de sus conclusiones y el resumen ejecutivo del mismo –primero, dos veces en el 2010, a la entonces superintendente de LRSD, Linda Watson; y en el 2011 al nuevo superintendente, Morris L. Holmes, su impresión general fue que, tanto en Watson como Holmes, “no percibí interés por remediar estas situaciones, y hasta la fecha, en realidad y en efecto, no se hecho nada”.

El profesor Treviño indicó que las cinco escuelas analizadas en el mencionado estudio fueron la primaria Wakefield Elementary, la primaria Chicot Elementary (cuando era todavía una primaria completa de los grados del uno al cinco), la primaria Terry Elementary, la secundaria Henderson Middle School, y la preparatoria Hall High School. Explicó que dichas escuelas fueron seleccionadas debido a que en esas cinco escuelas [2007-2008], por lo menos el 25% de los estudiantes eran latinos.

Algunos de los hallazgos del estudio son realmente sorprendentes, porque las personas que sabían de estas irregularidades eran los propios estudiantes de la escuela, sus padres, los maestros y el personal administrativo del plantel.

Entre otros, he aquí algunos de los casos reportados en el estudio:

• el incidente ocurrido en la preparatoria Hall High School en diciembre del 2008, cuando un alumno de raza negra robó una ‘bolsita’ de marihuana a un alumno latino. Esto provocó que ambos involucrados solicitaran -–y recibieran– el apoyo de sus compañeros, situación que escaló hasta lo que varios testigos oculares (incluyendo algunos maestros) calificaron de ‘casi’ un motín con pronunciados tintes raciales, al grado de que todos o casi todos los alumnos de raza negra estaban de un lado, mientras que todos o casi todos los alumnos latinos estaban del otro por poco y se desata una trifulca.

• Alumnos de la primaria Chicot señalaron que eran castigados por algunos maestros por hablar español, incluyendo una instancia en que “la maestra nos castiga por 30 minutos, obligándonos a permanecer afuera, en el frío invernal, y hasta se rió porque no vestíamos nuestros abrigos o chaquetas. No nos dejó movernos o poner nuestras manos sobre el pecho para sentir menos frío”. Otros alumnos latinos dijeron que algunos maestros no les permitían hablar español, y que a los maestros “no les gustaba y se sentían ofendidos por no entenderlo. A menudo, los alumnos de raza negra se quejan con los maestros cuando hablamos en español”. Asimismo, dijeron que con frecuencia son castigados “cuando son los alumnos de raza negra los que nos hostigan”. Y también indicaron que a veces son castigados “sin motivo o razón alguna”, aparentemente sólo por el hecho de ser latinos. Al preguntarle a estos alumnos qué constituía para ellos, un día ‘bueno’ en la escuela, varios respondieron que un día ‘bueno’ era cuando alumnos de raza negra no los hostigaban o amenazaban. Cuando se les preguntó cuál era la peor cosa que les había pasado en la escuela, varios respondieron que eso, si duda, era “cuando nos castigan obligándonos a permanecer afuera, en el frío”.

• En todas las escuelas analizadas en el estudio, los comentarios de padres y alumnos latinos, y de hasta algunos maestros, eran de que existían serios problemas cuando alumnos de raza negra con frecuencia se burlaban e intimidaban a los latinos. Un estudiante latino admitió que él acostumbraba llevar un cuchillo, “para protección” para cuando iba en camino de su casa a la escuela y viceversa.

∑ Aún peor, un comentario común por parte de las alumnas latinas que participaron en el estudio, era que ellas eran sexualmente acosadas por alumnos afro-americanos. En la primaria Wakefield, por ejemplo, cinco de seis alumnas entrevistadas, reportaron que habían sido víctimas de instancias de acoso sexual por parte de alumnos afro-americanos.

El profesor Treviño expuso que el padre de una estudiante latina de la secundaria Henderson Middle School dijo que había reportado a la maestra que su hija había sido acosada sexualmente. “La maestra, a su vez, reportó esto al director de la escuela. El director dijo ‘no puedo hacer nada’, y ya, punto y aparte, simplemente ignorando la queja de este padre”, puntualizó Treviño.

Otro ejemplo, detalla un comentario por un padre latino cuya hija era alumna de la primaria Wakefield: “Mi hija fue hostigada por dos alumnos afro-americanos, y cuando ella habló de esto con su maestra, esta simplemente la ignoró.

Posteriormente, cuando el estudio se extendió de nuevo para incluir a la prepa Hall High School, allí se repitió el patrón ya observado en las tres escuelas primarias y la secundaria Henderson: muchos casos de hostigamiento y amenazas a alumnos latinos por parte de alumnos de raza negra, pero con aún más violencia e intimidación. En aquel entonces, había aproximadamente 160 latinos de un total de más de 1,000 (mil) alumnos en Hall High School. “En la preparatoria Hall, muchos latinos notaron el surgimiento de ‘gangas’ o pandillas latinas, primordialmente como un recurso de protección. En otras palabras, los alumnos de raza negra llegaban en grupos, y en respuesta a esto, para protegerse, los alumnos latinos desarrollaron una contestación tipo pandilla.

Treviño explicó que los afro-americanos son de hecho la mayoría en casi todas las escuelas del LRSD. “Un padre afro-americano en la prepa Hall dijo que ‘bueno, es algo así como [esa teoría de] la supervivencia del más fuerte. Nosotros somos los que estamos en el poder ahora’. Como diciendo que una vez que uno está en el poder, eso le permite recibir los beneficios y ventajas adicionales que dicha colocación conlleva.

Marco Martínez, un ex-estudiante de la prepa Hall que se graduó en 2011, dijo que en los cuatro años que estuvo allí, había tensión constante entre los alumnos afro-americanos y los latinos, y con frecuencia se convertía en violencia. Martínez indicó que en marzo del 2012, él se involucró en un pleito en que estaba tratando de proteger a su hermana, quien estaba siendo “cosida a golpes y patadas por siete alumnas afro-americanas”. Martínez, en tono un tanto irónico agregó que “el resultado de esta riña fue que mi hermana y yo fuimos suspendidos por diez días, mientras que algunas de las chicas afro-americanas involucradas fueron suspendidas por sólo tres o cinco días. De hecho, otras ni siquiera fueron suspendidas. En su experiencia personal, dijo Martínez, cuando un alumno latino reportaba a las autoridades escolares que estaba siendo hostigado por estudiantes de raza negra, “dichas autoridades no hacen caso de la queja, sólo lo ignoran, y ya”.

El profesor Treviño está conciente de que hay buenos maestros y administradores en LRSD, quienes tratan de proteger y aprecian a los estudiantes latinos. De hecho, dijo que un tema recurrente entre los maestros que fueron entrevistados para el estudio es que desean tener más estudiantes latinos, ya que son alumnos que se comportan bien, ponen atención y tienen muchos deseos de aprender.

“Pero claramente existe un problema generalizado con el hecho de que las quejas de los alumnos latinos, de que están siendo hostigados, no son tomados en serio, o son ignoradas por completo. Unos maestros me han dicho que ‘estas cosas pasan,… pasan en todas las escuelas. Los muchachos son así, después de todo, son muchachos. Incluso en el pasado, cuando nosotros íbamos a la escuela, estas cosas ya pasaban’. Pero pienso que en el pasado estas cosas nunca habían estado a un nivel tan alto como en la actualidad. Ciertamente los casos de acoso sexual jamás lo estaban”, dijo Treviño.

Todo esto conduce a crear lo que Treviño llamó “un ambiente tóxico”, donde el aprendizaje ya no es el enfoque principal o primordial de los estudiantes afectados. “Estos alumnos están tan preocupados por su seguridad que el aprendizaje se convierte en un asunto secundario. Uno se puede imaginar a una niña del cuarto o quinto grado que ha sido sexualmente acosada, y quien luego tiene que continuar con sus clases por el resto del día, o bien, ve de nuevo al alumno que la acosó sexualmente ese mismo día. Ese es un medioambiente que puede producir un nivel tan alto de abstracción y desconexión del proceso de aprendizaje, que de hecho puede impactar de manera muy negativa el talento y potencial de estos menores”, concluyó Treviño.

Una ex-maestra de la prepa Hall entrevistada recientemente por El Latino, dijo que el incidente ocurrido en diciembre del 2008, mismo que por poco y se convirtió en un amotinamiento racial, “no es un caso aislado, ni es algo intrínsecamente característico sólo de la citada preparatoria, ya que ese incidente es un fiel reflejo de lo que está ocurriendo en la sociedad en general, pues es innegable que existe un cierto nivel de tensión entre las comunidades afro-americana y latina, y lo que está pasando es que dicha tensión se está filtrando hasta las escuelas”.

Esta maestra dijo también que, por lo menos en su opinión, esa tensión y la problemática que la misma acarrea, “es de carácter económico”. Por otro lado, dijo que los casos de acoso sexual en perjuicio de alumnas latinas “son, sin duda alguna, muy traumáticos para estas menores”.

Ella también informó que durante su estancia en la prepa Hall, el 85% de los estudiantes latinos que cursaban clases de ESL, alcanzaron a graduarse y luego matricularse en la universidad o bien en una escuela técnica. Ese porcentaje es muy alto, y no cualquier grupo de estudiantes lo logra, y que es algo de lo cual los estudiantes latinos y su padres, deben sentirse muy orgullosos”.

Por otro lado, dijo que su percepción es que los líderes del LRSD no siempre se enfocan en “hacer lo correcto, cueste lo que cueste. A veces como que al liderazgo del LRSD le falta muchísimo esa cualidad. Incluso creo que muchas de las personas en posiciones de liderazgo dentro del LRSD, tienen miedo de hacer lo correcto”.

Descubrimientos claves del Estudio de Investigación Sociológica “Operación Interceptar”

El Doctor en Sociología, Terry Treviño dijo que uno de los momentos más tristes durante la investigación fue cuando escucharon a dos niñas latinas, de dos escuelas primarias distintas, utilizar casi exactamente las mismas palabras para describir los reiterados incidentes de acoso sexual que habían sufrido: “Sólo quiero que ellos (los alumnos afro-americanos) dejen de hacerme esto. Lo único que quiero es que me dejen en paz”.

Del total de 19 alumnas de primaria latinas entrevistadas para el estudio,16 reportaron que habían sido sexualmente acosadas por estudiantes de raza negra, algunas en reiteradas ocasiones, en modos que Treviño llamó “por demás ofensivos, y terribles, especialmente cuando uno toma en cuenta la corta edad tanto de las víctimas como de los perpetradores. En uno de los casos, una madre latina habló en tono alarmante sobre el hecho de que su pequeña hija había sido sexualmente acosada en el sanitario de las niñas: “Una chica afro-americana se metió al casillero donde estaba mi hija y le mostró sus partes privadas, y luego le dijo a mi hija que ahora era su turno de mostrarle a ella sus partes privadas. Mi hija de inmediato salió corriendo del baño y acudió a su maestra para contarle lo que había pasado, pero no se hizo nada. Después yo también hablé con la maestra, pero ni ella ni el personal administrativo quieren escuchar o saber nada de esto”.

Como los casos de acoso sexual, los casos de violencia e intimación son también numerosos, incluso entre niños pequeños, y los estudiantes y padres latinos a menudo reportaron que los administradores, los maestros y los ‘guardias de seguridad’ no hacían nada para detener estas agresiones. De la misma escuela primaria donde sucedió el incidente ocurrido en el baño de las mujeres, un padre latino reportó: “El hijo de una señora latina que conozco ha sido repetidamente empujado de manera agresiva por alumnos de raza negra durante el recreo, y muchas veces los ‘guardias’, como también son afro-americanos, lo único que hacen es reírse”.

• Alumnos afro-americanos entrevistados para el estudio dijeron que “el acoso sexual era la forma en que ellos jugaban entre sí, y que por tanto sólo se tomaba como una broma entre los estudiantes de raza negra”.

• Tanto estudiantes como padres latinos reportaron numerosos casos de discriminación por parte de miembros del personal de la escuela y también por parte de los choferes de los autobuses escolares. Treviño dijo que estos reportes eran “a veces nos dejaban atónitos”, puesto que miembros del personal de raza negra ocasionalmente hacían comentarios racistas contra los latinos, y en el caso de los choferes, éstos obligaban a los estudiantes latinos a sentarse en la parte posterior del autobús, y en la cafetería de la escuela, a la hora del ‘lunch’, las servidoras daban porciones más grandes a los alumnos negros”.

Algunos maestros actualmente en funciones en el LRSD, dijeron a EL LATINO que no podían libremente hacer declaraciones con respecto a estos incidentes, porque temían represalias del distrito escolar.

En conclusión, aparte de la seriedad que representa el alto número de actos inapropiados descritos en el estudio, aún más grave es el hecho de que, al parecer, los administradores del LRSD, en lugar de tomar cartas en el asunto e implementar cambios para remediar esta situación, han optado por simplemente ignorar esta situación, como lo hicieran también en las tres ocasiones (dos en 2010 y otra en 2011) en que el estudio fue presentado por Treviño a los dirigentes del Distrito Escolar de Little Rock.

Por otro lado, se supone que las escuelas deben ser un lugar seguro para todos los niños, y no sólo para los más fuertes o agresivos. Sin embargo, pareciera que el LRSD se ha olvidado de esto, y ha optado por dar preferencia a la mayoría (alumnos afro-americanos) en perjuicio de la minoría (alumnos latinos). Las escuelas deben ser un espacio donde reine la igualdad, la cortesía y los buenos modales en general. Pero en algunas escuelas del LRSD, parece que lo que predomina es la ley de la garra y el colmillo.

 

 

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Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
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