La Opinion de la Calle

José Sánchez, mexicano, remodelación de casas, Little Rock

En mi caso, el dolor más grande que yo haya experimentado en la vida fue el dolor de mi alma. Porque el dolor del alma es el pago de la desobediencia, o sea, el pago por no vivir conforme a la palabra de Dios. Yo antes vivía una vida pecaminosa, y la verdad es que hasta me gustaba liarme a golpes contra mis prójimos, y lo hacía hasta en la calle, en plena vía pública. Pero entonces un día tuve un acercamiento con Dios, y desde entonces he tratado de llevar una vida recta. Estoy conciente de no ser perfecto, pero hago todo lo posible para ajustar mis actos, mi comportamiento diario, a la palabra del Señor. Y puedo decir que también desde entonces he sentido un alivio y ya no siento ese dolor del alma que tanto me agobiaba. Por eso creo que es muy importante señalar que siempre hay que buscar a Dios para encontrar alivio y para así vivir más sabiamente.

 

Rosa Hernández, mexicana, ama de casa, Alexander

Para mí, el dolor del parto, de dar a luz a mi bebé, ha sido el dolor más fuerte que yo jamás haya experimentado. Yo tuve un parto natural, sin anestesia y sin nada. Si yo pudiera catalogar ese dolor que sentí en esa ocasión en una escala del 0 al 10, yo lo colocaría en un 11. La verdad es que cuando uno está sintiendo ese dolor, ya lo que quiere uno, lo que ruega uno, es que por favor se acabe ese dolor. Los minutos, y hasta los segundos, se hacen eternos. Ese, para mí, fue el dolor más intenso que yo he sentido en mi vida. Pero en cuanto nació mi bebé, se me olvidó todo ese dolor. Y cuando ví que me bebé estaba bien, me puse a pensar que todo ese dolor había valido a la pena. Y de inmediato hasta me sentí bien, y muy feliz, con mi nuevo bebé.

 

Luis Arroyo, mexicano, estudiante de la high school (preparatoria), Bryant

Hasta ahorita, a Dios gracias, no he experimentado ningún tipo de dolor físico en mi vida. Ahora, sentimentalmente hablando, pues sí he sentido el dolor por el amor de una mujer que uno pierde por errores que uno comete. Yo me sentí muy mal conmigo mismo, porque supe que le fallé a ella y a Dios. Ese fue un dolor muy intenso, casi insoportable, pero con el tiempo, gracias a Dios, ese dolor pasó.

 

Reynaldo Montoya, hondureño, propietario de taller mecánico, North Little Rock

Yo he tenido muchas experiencias con el dolor en mi vida. Pero, sin duda, el dejar a mi familia en mi país de origen para venirme a Estados Unidos, fue algo muy, pero muy doloroso. Y más aún tomando en cuenta que uno no sabe si uno va a regresar a verlos o no, o sea, si uno va a seguir con vida, y por lo tanto volverá uno a ver a sus seres queridos o, si por el contrario, uno jamás volverá a verlos. Sin embargo, creo que todo dolor es superable, puesto que uno tiene que seguir adelante en la vida.

 

Henry Alberto Sánchez, salvadoreño, mantenimiento de edificios, Little Rock

Yo padezco de la espalda, y puedo asegurar que ese es un dolor muy intenso, por lo menos el más intenso que yo he experimentado. A mi ese dolor, cuando me da, me duele para agacharme, para volver a pararme, y hasta para caminar. Y en mi caso es un dolor que se va y luego, con el paso del tiempo, vuelve. Yo he durado hasta uno o dos años sin el, y luego vuelve a darme. Es un dolor de la espalda baja, al parecer una vértebra de la cintura, y cuando me vuelvo a lastimar, hasta siento una punzada que me corre hacia abajo por mi pierna izquierda. El tremendo dolor que causa esa punzada es algo que no le deseo a nadie, ya que es un verdadero martirio estarlo soportando día y noche.

Edición de esta semana
CENTRO DE AYUDA A VICTIMAS LATINAS DE VIOLENCIA Y CRÍMENES
Por Michel Leidermann
EL LATINO visitó las oficinas del Centro de Asistencia a Latinos Victimas de Crimen en North Little Rock para conocer detalles sobre esta nueva organización que está ayudando a las victimas latinas (sin importar su condición migratoria) que han sido víctimas de crímenes y hablan poco inglés para ofrecerles ayuda con los tramites policiales/judiciales, apoyo emocional y desarrollar en la victima la confianza y la seguridad en sí misma para prevenir nuevos siniestros.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
La evidencia está a la vista: la Organización Trump, como decenas de otras empresas también habría contratado inmigrantes indocumentados, copiando de este modo una fórmula bastante conocida de beneficio económico al hacer uso de mano de obra sin documentos y, por ende, mal pagada y sin beneficios de salud. Unos necesitan de otros, cierto, pero la balanza siempre se inclina en favor de quien contrata.   / ver más /