Norma Aranda elegida Miss Latina Arkansas 2013
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Las cinco finalistas del concurso fueron: Norma Aranda (18 años) Miss Latina Arkansas 2013; Ana Claudia Aguayo (24 años) segundo lugar; Erika Villa (24 años) tercer lugar; Alejandra Pérez (19 años); y Jessica Mosquera (22 años).

El concurso Miss Latina Arkansas 2013 tuvo su gran final la noche del sábado 27 en el Teatro Community Center de North Little Rock.

Una ruidosa platea de porristas apoyaba a sus candidatas preferidas mientras el jurado deliberaba.

Catorce jovencitas latinas se presentaron en el escenario desfilando primero individualmente, luego con trajes típicos de sus países y por último con un vestido de gala cuando tuvieron que contestar una pregunta de los maestros de ceremonia, Flor Vega (Miss Latina Arkansas 2005) y Oscar Reyes, ambos locutores de radio La Zeta, sacada al azar de una bola de cristal.

Para la coronación de la ganadora también estuvieron en el escenario Maritza de la Torre (Miss Latina Arkansas 2012) y la organizadora del concurso Karla Jaquez (Miss Latina Arkansas 2010).

Si Norma gana el título nacional en representación de los EE.UU, pasará a competir en la competencia internacional Miss América Latina que se realizara en Mayo próximo en Cancún, México.

Las cinco finalistas del concurso fueron:

Norma Aranda (18 años) Miss Latina Arkansas 2013;

Ana Claudia Aguayo (24 años)segundo lugar;

Erika Villa (24 años) tercer lugar;

Alejandra Pérez (19 años);

y Jessica Mosquera (22 años).

Miss Latina EE.UU. es el primer concurso nacional establecido en el país en 1981, exclusivamente para jovencitas latinas mostrando la belleza y la cultura de la mujer latina en los Estados Unidos.

Para más información sobre el concurso Miss Latina Arkansas 2013, se debe contactar a Karla Jaquez en: director.miss.arkansas.latina@gmail.com

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /