Mexicano muerto a tiros durante un robo en Little Rock
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Un residente de Alexander, Víctor Rosas, de 26 años, murió poco después de recibir un disparo en el pecho en presencia de amigos y sus dos hijas de 9 años de edad y 5 años de edad, la noche del sábado 27.

De acuerdo con informes de la policía, Rosas fue llevado al Centro Médico UAMS poco después del tiroteo ocurrido a las 8:42 pm. Murió en el hospital, marcando el homicidio número 43 en Little Rock en lo que va de este año.

Rosas se encontraba visitando a Nicole Floyd y su esposo Dennis Calderón, en su apartamento ubicado en 11 Terrace Place de Little Rock al sur de Baseline Rd.

Cuando el grupo salió, porque Calderón iba a llevar a Rosas y a sus hijos su casa en Alexander, un hombre se acercó al grupo y sacó una pistola.

El pistolero no identificado parecía nervioso, repitiendo sus órdenes para que la gente “sacara todo de sus bolsillos.” Rosas estaba en el proceso de vaciar sus bolsillos cuando el hombre le disparó, dijo. El tiroteo no fue provocado.

El atacante, descrito en informes de la policía como un hombre negro de 5 pies y 5 pulgadas con edad a mediados de los 20s, vestido con un chamarra negra, camisa roja y pantalón negro, corrió hacia el norte después de que disparó a Rosas y robó su billetera.

El tiroteo continuaba en investigación y según la policía, había otro hombre negro involucrado en el crimen. No hay descripciones adicionales disponibles por el momento.

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /