Cambio al Horario de Invierno el domingo 4 de noviembre
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El cambio al Horario de Invierno en Estados Unidos será el domingo 4 de noviembre de 2012 a las 2:00 AM. Para efectuar este cambio basta con RETRASAR una hora el reloj antes de irse a dormir, lo que causará el día más largo de 25 horas y que nuestras actividades normales se realicen una hora después. Este es el horario estándar y regresamos a él debido a que la luz del día cada día va a ser menor en esta época del año notándose más en las comunidades que se encuentran más hacia el norte.

El Horario de Invierno u Horario estándar termina con el inicio del horario de verano en Estados Unidos el día 10 de Marzo del 2013 a las 2:00 AM cuando adelantaremos nuestro reloj para tener la ventaja de la luz del día que va en aumento en esta temporada del año.

A partir del 2007 se cambiaron las fechas para prolongar el horario de verano 5 semanas, comenzando 3 semanas antes y concluyendo 2 semanas después. Esta es la razón por la cual no coincide con el Horario de Invierno en México 2012.

 

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /