Ayuntamiento de Little Rock prohíbe alcohol en parques donde hay niños
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En una junta realizada el miércoles 24 en la iglesia Santa Teresa, entre los capitanes de la liga MexArk y representantes municipales, se explicó la ordenanza municipal que prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en parques de la ciudad donde niños y jóvenes practican deportes.

La junta de originó ante el comportamiento desordenado y agresivo por parte de algunos fanáticos, que causaron la intervención policial en las canchas de fútbol.

Mike Garrity y Matt Gardener explicaron a los capitanes que eran ellos los que tenían la responsabilidad de controlar esos desórdenes y evitar el consumo de cerveza, o si no, el ayuntamiento se vería en la necesidad de cancelar el permiso para jugar en Otter Creek o en cualquier otro parque municipal. En el caso que los desórdenes sobrepasarían los esfuerzos de los jugadores en detenerlos, entonces los dos policías asignados tendrían que arrestar a los causantes de los problemas

Los funcionarios municipales agregaron que hacía a MexArk responsable de los incidentes que ocurrían durante los partidos y hasta una hora después del pitazo final, cuando había que cerrar los portones de entrada y no se permitía la continuada presencia de jugadores y porristas.

Los capitanes en su totalidad dijeron que ellos mismos estaban dispuestos a tomar cartas en el asunto y controlar a los desbocados y ebrios para poder continuar jugando en Otter Creek.

 

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /