Obama insiste en que los ricos deben pagar más impuestos
Por Michel Leidermann
7807A.jpg

Por Michel Leidermann

El presidente Barack Obama, señaló que los ricos deberán pagar más impuestos si se pretende reducir el gigantesco déficit fiscal del país. “No hay atajos hacia la prosperidad. Si realmente queremos reducir el déficit público federal, debemos combinar recortes de gastos con ingresos, y eso significa pedirle a los estadounidenses más ricos que paguen un poco más impuestos”, indicó en su primera alocución tras ser reelecto.

Sus palabras son el primer desafío en una guerra presupuestaria que se avecina difícil con la mayoria republicana de la Cámara de Representantes.

El presidente convocó a los líderes demócratas y republicanos del Congreso a una reunión en la Casa Blanca para dialogar y evitar el “precipicio fiscal” (una combinación de recortes de gastos públicos y alza de impuestos) y que tomará efecto automáticamente el 1º de enero si no se alcanza un acuerdo bipartidista para reducir el déficit público.

Los expertos temen que de no concretarse un acuerdo esto pueda desatar una nueva recesión. Obama manifestó su voluntad de alcanzar un compromiso sobre un plan para reducir el déficit, pero dejó claro que rechaza de plano la negativa de los republicanos a subir impuestos.

“Quiero ser claro. No estoy casado con cada detalle de mi plan. Estoy abierto a un compromiso. Estoy abierto a nuevas ideas. Pero rechazo cualquier enfoque que no sea equilibrado”, añadió. “No voy a pedirle a estudiantes, jubilados y familias de clase media que paguen por todo el déficit, mientras que a gente como yo, que gana más de $250.000 al año, no se les pide que paguen un céntimo más de impuestos. No haré eso”, señaló.

 

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /