Comunidad sigue analizando medidas contra abusadores en escuelas
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La proyección de la película “The Bully Project” y una discusión posterior se celebró el miércoles 14 en el cine Market Street de West Little Rock para analizar el tema del matonaje, intimidación, acoso y discriminación en las escuelas de Little Rock.

El film “The Bully Project”, es un documental de 90 minutos que muestra varios casos de suicidios de jóvenes que ya no pudieron continuar soportando loa ataques en las escuelas y los autobuses escolares, y decidieron escapar quitándose la vida. También muestra las reacciones de padres y maestros, que no siempre entendieron el problema ni buscaron una solución a tiempo. El DVD del film estará a la venta 12 de febrero 2013, pero ya está disponible en Netflix

Wendell Griffen, juez de circuito y clérigo, dijo que el propósito es reunir a la gente y ayudarles a entender el problema que afecta a todos los niños, independientemente de la raza o el sexo, y que la mejor manera de resolver el problema es a través de la comprensión y la educación. “Los niños tienen problemas reales, excepto uno de los retos a los que nunca deberían tener que enfrentar, es el desafío de sentirse seguros y bienvenidos en las escuelas”, agregó Griffen.

La próxima reunión comunitaria será el domingo, 2 de diciembre de 3-5 PM en la iglesia Santa Teresa en la Baseline Rd. donde se continuará el dialogo con la comunidad y el proceso para involucrar a más miembros de la comunidad en ayudar a diseñar una respuesta estratégica a la intimidación y el acoso sexual en las escuelas.

Se invita al público en general a concurrir, especialmente padres y alumnos que han sido víctimas, así como representantes de los distritos escolares, las fuerzas del orden y de las iglesias se han comprometido a asistir.

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /