Entusiasmando a jóvenes latinos para la universidad
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Hall High

Por Michel Leidermann

Funcionarios de la Universidad de Arkansas en Fayetteville compartieron con los alumnos de ESL (inglés como segundo idioma) de la escuela Hall High en Little Rock, dándoles a conocer las oportunidades de becas que existen en Arkansas para que puedan seguir estudiando en alguna universidad del estado después de graduarse de la secundaria.

Explicando los beneficios de una carrera universitaria estuvieron Luis Fernando Restrepo, Vice Rector y director de la oficina de avance académico de latinos; Rey Hernández especialista en instrucción educativa; y Rafael García-Arciga de la oficina de reclutamiento. Estuvieron acompañados por Marie Helena de Ávila del Departamento de Educación Profesional de Arkansas y de la Dra. Leslie Purdy-Hoyt, coordinadora del programa ESL en Hall High.

La escuela Hall High tiene un 14% de alumnos latinos y 190 de ellos están en los cursos de ESL.

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /