Mitad de escuelas públicas en arkansas no alcanzaron objetivos académicos
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Más de la mitad de las 1.102 escuelas públicas de Arkansas se quedaron cortas en alcanzar las metas de graduación establecidas por el nuevo sistema estatal de responsabilidad académica implementado para el año escolar 2011-12, según información dada a conocer por el Departamento de Educación de Arkansas.

Un total de 587 escuelas se catalogaron como necesitando mejoras necesitan, incluyendo 25 en el Distrito Escolar de Little Rock, 19 en el Distrito Escolar Especial de Pulaski y 6 en el Distrito Escolar de North Little Rock.

Entre las escuelas de alto rendimiento académico hay 9 escuelas en el Distrito Escolar de Bentonville, 7 en el Distrito Escolar de Rogers, 9 en el Distrito Escolar de Cabot, 6 en el Distrito Escolar de Nettleton en Jonesboro y tres en Marion.

Las escuelas son calificadas ya sea porque el alumnado general o los subgrupos combinados de educación especial, pobres y no-nativos de habla inglesa no lograron las metas de logro en lectura, escritura y matemáticas detalladas en los exámenes de referencia (Benchmark) y los exámenes de fin de curso.

Las escuelas secundarias también fueron señaladas como necesitando mejorar las tasas de graduación.

Las escuelas deben hacer esfuerzos para mejorar los logros de los estudiantes que no califican a nivel competente o al nivel de grado correspondiente, pero no se enfrentan a severas sanciones - como la sustitución de su director/a – tal como se debia hacer en el pasado en las escuelas de bajo rendimiento.

Tom Kimbrell, Comisionado de Educación del Estado, dió a conocer la calificación de logro académico para cada escuela pública de Arkansas del lunes 19 de noviembre a la Junta Ejecutiva del Departamento de Educación de Arkansa

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /