Elección 2012 es historia.
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Por Gloria Quezada (Little Rock)

Esta elección ha terminado. Se siente como un vacío en el aire. No más llamadas en las tardes, no más anuncios de candidatos, no más noticias de última hora con lo que dijo este o aquel candidato o el ‘blogger’politico. Es como cuando se termina una telenovela, ya se resolvió el asunto. Yo siento el vacío como cuando acabo de leer un libro que me apasiono y termino el libro y me pregunto ¿y ahora qué?

Lo que estamos viendo ahora son resultados; la comunidad latina se ve como uno de los grupos que ganaron. Somos como la chica nueva del grupo, todos quieren ‘bailar con nosotros.’ Varios super grupos ‘conservadores ’están hablando ahora de que necesita haber una reforma migratoria, GUAU!!! o WOW! Yo me pregunto ¿porque tardaron tanto tiempo en darse cuenta de esta necesidad? AH! Porque vieron que en esta ocasión los latinos fueron el 10% de los votantes y esto ayudó al partido ganador a asegurar la victoria. Ya ven, en cuanto votamos, nos hicimos notar y ahora todos van a tratar de ganar nuestra buena voluntad para que votemos por ellos.

Muchos de nuestros amigos republicanos están muy heridos, no pueden creer que les hicieron creer que iban a ganar y se preguntan donde fue que fallaron. Bueno, lo que han encontrado es que la falla fue en información falsa o ‘retocada’ para hacer parecer que iban ganando y lo peor se dieron cuenta el mismo día de la elección cuando ya no había tiempo para corregir los errores. Fue como si se fuera a lanzar un cuete y cuando están encendiéndose los motores se dan cuenta que no hay dirección y… bueno ya vimos lo que pasó.

Yo no tengo mucha experiencia en esto de elecciones presidenciales pero los republicanos en la televisión de verdad se veían incrédulos, desesperados, con ojos de venado enfrente del trailer. Lo que vimos fue una derrota masiva que sorprendió más a los que se ufanaban de tener el triunfo en sus manos. Ver algunos de estas personas en las noticias fue para dar lastima.

Volviendo al voto. Mucha gente no votó porque creyó que un voto es como una gota de agua y no tiene ninguna repercusión. Ya vimos que no fue así. Muchas gotas hacen un manantial, después un río y también puede llegar a ser un masivo océano. Si usted no votó esta vez, ni modo ya quedo atrás, pero para la próxima no se quede en su casa. Júntese con amigos y vayan a votar. En dos años tenemos elecciones otra vez. Fijémonos quien trabaja por los electores y quien sólo sigue a su partido, cualquiera que este sea. Y luego, vamos a votar otra vez. La única forma de cooperar en la soluciona de un problema, es participar.

La siguiente telenovela es en 2014 para algunos Senadores y Representantes. Apúntele en su calendario y nos vemos en las urnas, hasta entonces.

 

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /