Contrapuntos
Por Michel Leidermann

Con la reciente visita del presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, a la capital estadounidense, son tres los dignatarios mexicanos en los pasados 12 años que visitaron la Casa Blanca, sin que se haya concretado una reforma migratoria.

La visita de Peña Nieto se produjo tras una contienda presidencial que dejó más que claro el poder de los votantes latinos en decidir elecciones y cómo el tema migratorio define a los electores latinos.

Los resultados de esa elección deben constituir una disposición para que el presidente Obama impulse esa reforma que supondrá réditos para los demócratas.

Para los republicanos se trató de la más clara confirmación de que sin el voto latino no pueden llegar a la Casa Blanca y que para su supervivencia política, deben ceder terreno en este asunto que por años han explotado e ignorado. Los cambios demográficos en los EEUU no sólo se manifiestan con más latinos en la población, sino con más poder en las urnas.

Esta visita de Peña Nieto es quizá la más favorable para esa reforma migratoria a nivel político en EEUU.

En el 2001, cuando Vicente Fox visitó Washington, todos creímos que la reforma migratoria se concretaría. La Casa Blanca era ocupada por George W. Bush quien apoyó esa reforma aún a expensas de la oposición del ala más derechista de su partido.

Pero los ataques terroristas del 9/11 de 2001 sepultaron la reforma migratoria. El vínculo del terrorismo con la inmigración fue explotado por la oposición y eso impidió progresar en ese frente. Lo único que avanzó, fueron medidas policíacas y políticas de colaboración migratoria entre el gobierno federal y los Estados, cuyos efectos negativos siguen repercutiendo en la comunidad inmigrante.

Luego fue Felipe Calderón, cuyas visitas a Washington, sólo constituyeron eventos sociales, porque en materia de reforma, no pasó nada.

Más bien el asunto antimigratorio cobró fuerza por el combate al narcotráfico que marcó la presidencia de Calderón.

Durante la presidencia de Fox, la excusa de los antirreforma, fue tachar de terroristas a todos los inmigrantes, aunque quienes perpetraron los ataques ingresaron legalmente a EEUU; y bajo Calderón, la estrategia fue tildar a todos los inmigrantes de narcotraficantes y de hecho, este argumento se usó para aprobar leyes estatales antiinmigrantes como la SB 1070 de Arizona.

En 2008, fue elegido Obama con la promesa de resolver la reforma migratoria. ¡No ocurrió!.

Obama seguirá 4 años más en la Casa Blanca con una renovada promesa de propulsar el tema migratorio y con un Partido Republicano en el Congreso que está dando señales de aparentemente querer negociar alguna reforma.

Después de todo, la única constante de los pasados 12 años ha sido la población indocumentada, mayormente de México, que ofrece mano de obra barata en EEUU y remesas para México, pero que sigue sumida en las sombras, sin derechos y vulnerables a la explotación.

Una relación marcada por millones de indocumentados que impulsan en gran medida las economías de ambos países, y que esperan que la reforma sea finalmente una realidad.

Acerca de la sociedad

Ayuda a los que son igual o más capaces que tu, pero que no han tenido tus mismas oportunidades. Son ellos los más olvidados de la sociedad pues siempre se ayuda a los que piden y vociferan, pero a los que me refiero, no piden ayuda, solo necesitan una oportunidad. Sueño con una sociedad más justa y más humana. Por FELIPE CUBILLOS empresario, velerista, profesor y escritor chileno fallecido en un accidente aéreo en Septiembre 2011.

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