Otro doblete de Messi y van 90 goles…
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Y aún falta un partido antes de fin de año…

La Pulga no jugó un gran partido pero el Barsa logró la victoria por 4-1 sobre el Atlético de Madrid, en el Camp Nou en Barcelona, y le ganó el duelo al colombiano Falcao y llegó a 90 goles en el año.

Cuando el duelo de “bestias” estaba siendo dominado por Radamel Falcao, Lionel Messi puso las cosas en su lugar con un doblete.

Falcao pudo convertir a los 30 del primer tiempo, en la tercera chance que tuvo. Tras una pelota que perdió Messi, salió la contra del Atlético y con una definición exquisita el goleador decidió picarla ante la salida del arquero Víctor Valdés y marcó el 1-0. Antes, chocó un soberbio cabezazo en el travesaño.

Pero el Barcelona llegó rápido a la igualdad. A los 35, el brasileño Adriano enganchó de derecha hacia el centro y sacó un tremendo zapatazo que se metió en el ángulo del arquero Courtois. Y antes del final de la primera etapa a los 45, Sergi Busquets se tomó tiempo dentro del área y definir para el 2-1.

En el segundo tiempo cuando se jugaban 11 minutos, Messi tomó la pelota en la puerta del área y desde allí sacó un remate de esos imposibles, que se metió pegado al palo izquierdo del arco de Courtois.

El cuarto, a los 42, sería con una magistral definición de la Pulga, picándola por encima del arquero, tras un taco fallido que tiró el defensor uruguayo Diego Godín.

Y aún falta un partido antes de fin de año….

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Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /