Nevada record deja a decenas de miles sin electricidad en Arkansas
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Una fuerte nevada que rompió todos los records desde hace 72 años, cayó en Arkansas el martes 25 de diciembre, día de Navidad, dejando sin electricidad a unos 194.000 usuarios entre ellos tiendas que dependen de las últimas ventas de la temporada.

Entergy Arkansas, dijo que para el viernes 28 había restaurado en 40% el suministro de electricidad, pero casi 100.000 usuarios (38,212 medidores) continuaban sin energía. El ritmo del restablecimiento del servicio se ha demorado debido a que cuadrillas de trabajadores han ingresado en zonas con daños mayores, afirmó la empresa.

Muchos habitantes de Little Rock, Hot Springs y Malvern no tuvieron energía hasta el martes primero de enero para iluminación y calefacción, pero la vuelta a la normalidad del suministro eléctrico tardará aún más en las zonas de mayor dificultad para efectuar las reparaciones, especialmente áreas rurales y barrios con numerosos árboles.

Entergy Arkansas, dijo que habría deseado tener antes más trabajadores trabajando (unos 5.000 trabajadores y 500 camiones en total con equipos traídos desde fuera de Arkansas de acuerdo a la empresa).

Según los últimos pronósticos el día anterior caerían en Little Rock entre 6 y 12 pulgadas de nieve (al final fueron 26,6 centímetros o 10,3 pulgadas en Little Rock). La nieve estuvo precedida de una capa de lluvia helada y le siguieron vientos rachados que derribaron ramas, árboles, cables y postes eléctricos.

Especialmente los residentes de Little Rock están muy insatisfechos con la preparación tanto del ayuntamiento de la ciudad como de la empresa utilitaria, para evitar que en casos de desastres naturales, la ciudad se vea tan afectada como en este caso.

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /