Nueva norma para obtener visas ayuda a familiares indocumentados de ciudadanos
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La medida anunciada por el Departamento de Seguridad Interna (DHS) a favor de cónyuges e hijos indocumentados de ciudadanos estadunidenses, es un cambio “modesto, pero un camino necesario”, opinó el diario Los Ángeles Times.

“Un cambio que promete restaurar algún sentido común y dar humanidad a un proceso caprichoso que sólo ha servido para apartar a inmigrantes de legalizar su situación”, señaló el periódico.

Desde marzo, cónyuges o hijos indocumentados de ciudadanos estadunidenses podrán solicitar una exención o “dispensa especial” dentro de Estados Unidos, lo que reduce el tiempo en el proceso de regularización migratoria.

Antes si una persona había vivido más de seis meses o un año en el país sin papeles migratorios, estaba sujeta a un penalización que podría ser prohibirle el ingreso y la estadía legal en Estados Unidos por 3 y 10 años, de manera respectiva.

Si la persona es hijo o está casada con un ciudadano estadounidense, tiene la opción de modificar su estatus y aplicar a una exención, que le permite evadir el castigo de los 3 y 10 años.

Hasta ahora, la única forma de conseguirlo, era salir del país y solicitarlo en una oficina consular en el extranjero, un proceso que puede demorar por lo menos 4 meses y en varios casos, más de un año.

El proceso estará en efecto el 4 de marzo de 2013, y más información sobre estará disponible en las próximas semanas en: www.regulations.gov/ o www.uscis.gov/espanol.

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Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
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