2013 ¿Quien es Quien?
Por Michel Leidermann

Por noveno año consecutivo, presentamos a nuestros lectores la edición especial de Quién es Quién.

En ella queremos destacar a algunas de las personas que desempeñan un papel especial en la vida de nuestra comunidad latina en Arkansas, no solamente por su labor como profesionales de la salud, políticos, clérigos, funcionarios de agencias estatales y de empresas privadas, sino también por su contribución especifica a favor y en defensa de los latinos.

La lista naturalmente no puede incluir a todos los que merecidamente debieran estar en ella, pero este año los lectores verán muchas caras nuevas y esperamos seguir agregando más amigos de los latinos en futuras ediciones.

¡FELICITACIONES Y GRACIAS A TODOS LOS QUE TRABAJAN POR NUESTRA GENTE!

¡UNIDOS SI SE PUEDE!

 

Cordialmente,

Michel Leidermann

Director

EL LATINO

 

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /