Torneo Copa Oro de CONCACAF se disputará del 7 al 28 de julio
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La Confederación Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF) anunció las 13 ciudades sedes y los estadios que recibirán a la Copa Oro 2013, a celebrarse del 7 al 28 de julio próximo.

El torneo bianual se disputará en Atlanta (Georgia), Baltimore (Maryland), Chicago (Illinois), Dallas (Texas), Denver (Colorado), Hartford (Connecticut), Houston (Texas), Los Ángeles (California), Miami (Florida), Nueva York (NY), Portland (Oregon), Salt Lake (Utah) y Seattle (Washington).

Los 12 equipos participantes se han clasificado para el torneo de este año. Son en orden alfabético: Belice, Canadá, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, Haití, Honduras, Martinica, México, Panamá,Trinidad y Tobago.

Los estadios tienen una capacidad promedio de 57,000 espectadores, y en la pasada edición el torneo atrajo a más de 600,000 aficionados a través de 13 días de partidos.

Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /