Las Lecciones Que Aprendí De Mi Mamá Inmigrante
Por Dana David Deree
Soy el hijo de una inmigrante oriunda de Panamá. También soy un funcionario en la embajada de los Estados Unidos en Nicaragua donde hago entrevistas para visas de inmigrante y de turismo. A medida que cumplo con todas mis responsabilidades, las experiencias de mi madre inmigrante me afectan mucho en la manera en que lo hago.
Gracias a mi mamá, yo sé que la vida puede ser muy difícil en Latina América. Antes de casarse con un norteamericano mi abuelita, ella y sus ocho niños (incluyendo a mi mamá) vivían en extrema pobreza. Por ejemplo, mi mamá no tenía zapatos antes de cumplir siete años. Sin embargo, sé también que ser inmigrante trae dificultades. No me olvido que el inmigrante tiene que dejar atrás su casa, familia, y pueblo para irse hacia lo desconocido. Estas dificultades vienen con la adaptación a otra cultura.
En el caso de mi mamá, ella no hablaba inglés y estaba en un lugar donde nadie fuera de su familia hablaba español. Por eso, ella luchó en sus estudios y tuvo que salirse de la escuela cuando era muy joven. Eso afectaba mucho a mis dos hermanos y a mí. Divorciada, con tres hijos, y sin una educación adecuada, mamá no podía cuidarnos bien. Hubieron noches en que tuvimos que dormir dentro del auto, a veces viviendo con otras familias, o bien en instituciones del estado que dan protección a jóvenes de escasos recursos ofreciendo asistencia para sobrevivir.
Hay otra cosa que tengo el privilegio de saber: mi familia y muchas otras familias inmigrantes han recibido mucho por vivir en los Estados Unidos. A pesar de todas estas experiencias llenas de limitaciones, estas no impidieron que los hijos de mi madre sobresalieran teniendo cada uno una vida llena de éxitos, logrando vivir el sueño americano. Uno de ellos es ahora un oficial de la Marina de los Estados Unidos, otro un exitoso hombre de negocios y yo soy un diplomático de carrera quien se enorgullece de servir al país que abrió sus puertas a mi familia.
Al mismo tiempo, la verdad es que los Estados Unidos se ha beneficiado mucho de la migración. La cultura y economía son sólo dos bendiciones que recibimos de inmigrantes.
Por supuesto, no siempre puedo aprobar las solicitudes de visas. Tengo el deber de analizar las circunstancias propias de cada solicitante, permitiendo sólo la entrada a aquellas personas que reúnan los requisitos exigidos por la ley. Además, tengo que proteger las fronteras de los Estados Unidos de criminales, terroristas, y de los que hacen fraude.
Sin embargo, en todos los casos, mi meta es darles a los solicitantes un trato digno y justo. Entiendo bien las motivaciones de inmigrantes potenciales. En todas las Américas y el Caribe, sólo Haití es más pobre que Nicaragua. Es un país con un índice de desempleo bastante alto y es obvia la razón por la que la gente quiere trabajar y vivir en Norte América.
Estados Unidos es un país de muchas oportunidades. Por eso, me da mucho gusto cuando los solicitantes califican porque las experiencias de mi madre latina me muestran la importancia de encontrar una vida mejor.
NOTA: El Lic. Dana David Deree sirve como Segundo Secretario y Vice Cónsul en la Embajada de los Estados Unidos en Managua, Nicaragua. Es nativo de Little Rock, Arkansas.
Edición de esta semana
CLUB ROTARIO DE WEST LITTLE ROCK OTORGA BECAS A LATINOS 
El miércoles 13 durante su junta semanal regular, el West Little Rock Rotary Club a través de su Fondo de Educación y Beneficencia, entregó becas de estudios de $1.000 por semestre para el año académico 2018-19, a tres jóvenes estudiantes secundarios graduados que cumplieron con los requisitos de calificaciones, necesidad financiera, liderazgo, y servicios a la comunidad y/o escuela.   / ver más /
EL LATINO recibió la denuncia del padre de una alumna de la escuela Hall High de Little Rock, cuando se dio cuenta que, en el boletín escolar de la niña, no habían traspasado la mitad de sus créditos por los cursos completados.     / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Si puede, recuerde cuando usted era pequeño y recuerde cómo se sintió al estar separado de su madre y su padre. No solo jugando en el patio o en la calle o parque, incluso por un corto momento, sino verdaderamente perdido. Recuerde el pánico que sintió.   / ver más /